El mundo está loco…loco…loco... (XXXVII)

domingo 01 de marzo de 2026 | 6:00hs.

La notoriedad alcanzada por el conflicto entre Irán y EEUU/Israel, me lleva a ocuparme hoy de la gran potencia musulmana, que esta semana cumplió 47 años desde la revolución fundadora del estado teocrático islámico, que funciona de manera paralela a un sistema republicano de gobierno, compartido, con una gestión laica de modelo presidencialista. Pero la primacía política e ideológica la poseen los ayatolás. Irán es la cuarta reserva de petróleo del mundo y la primera en gas. La sociedad mundial es petróleo dependiente. Y lo será por mucho tiempo. La búsqueda de su reemplazo está muy lejos de alcanzar su objetivo. Como las guerras actuales, son preponderantemente económicas, ostentar los recursos naturales críticos es cuestión de supervivencia. Y esos recursos están sólo en algunos países que, obviamente, se ven amenazados por las potencias más poderosas.

Es el caso de Irán. EEUU, no sólo aspira a controlar sus recursos, sino a impedir que caigan en manos de sus rivales. Por otra parte, Israel percibe a Irán como su enemigo más poderoso y presiona para que este no pueda poseer armas nucleares. El desarrollo científico y técnico de Irán fue espectacular desde la revolución. Se impulsó el alfabetismo llegando a una tasa del 94%. Se fundaron en todo el territorio más de 2.000 universidades. Se fabrican automóviles íntegramente nacionales y se exportan más de 500 unidades por año. La ciencia fue aplicada a la industria militar. Irán afirma no estar fabricando una bomba atómica y ofrece la posibilidad de ser inspeccionado. Su pueblo está actualmente muy agitado por grandes manifestaciones contra el gobierno y sus políticas de ortodoxia religiosa fundamentalista. Pero, paradójicamente, la gran mayoría de científicos y docentes universitarias son mujeres. En los hechos, la paridad se está imponiendo cada vez más en todos los órdenes. Esto puede observarse en el cine de ese origen, que es de gran calidad.

Todos los cambios y modernizaciones o reformas no amortiguan la rivalidad a ultranza que tienen frente al Estado de Israel, con el cual han intercambiado recientemente, varios misiles sin muchas consecuencias. Irán posee fronteras con Pakistán, Afganistán, Turkmenistán, Azerbaiyán, Turquía e Irak. La separa de Arabia Saudita y Omán el golfo pérsico. Todos estos países son de mayoría musulmana de la rama sunnita, mientras que Irán posee una inmensa mayoría chiíta. Sin embargo, sus relaciones con sus vecinos han sido en los tiempos modernos pacíficas, salvo en el caso de Irak con el que tuvo una larga y sangrienta guerra alentada desde otros centros de poder y que culminó con la conservación de las fronteras. Irán, Turquía, Irak y Siria comparten una región de fronteras poblada por los Kurdos, (Kurdistán), pueblo indoariano, que lucha por su independencia en cuatro frentes, sin éxito.

*este artículo fue escrito antes del ataque de EE.UU. e Israel a Irán y de éste a otros países de la región

Los iraníes son mayoritariamente descendientes de los persas, etnia indoeuropea que llegó a posee en este territorio y mucho mas allá, un inmenso imperio que construyó hermosas y monumentales ciudades, como Persépolis. Brillaron entonces las ciencias y las artes; los escritores y poetas, los arquitectos y constructores. Sus ejércitos eran temibles y disciplinados. (550-330 a.C) Este imperio sucumbió, como suele pasar, ante otro imperio más poderoso: el de Alejandro el Grande. Luego de esta derrota ingresaron en el territorio numerosas influencias griegas. En la actualidad, conviven varios idiomas: el farsi (persa), el árabe, el turco, el kurdo, y otros de pequeños grupos étnicos muy minoritarios. El nombre de Irán se impuso luego de un cambio que reivindica el origen ario o indoiranio que compartieron un tiempo con los hindúes para luego seguir caminos diferentes.  En su extenso territorio, de más de 1,640.000 kilómetros cuadrados, se registra históricamente la presencia de números invasores, migrantes e imperios en los que se destaca el Imperio de Persia. Los que alguna vez dominaron luego fueron dominados: turcos, afganos, mongoles, árabes, ingleses, etcétera, sería muy extenso exponer esa cronología tan densa. Voy a partir de tiempos más cercanos.

En 1926 se fundó la dinastía Pahlevi, tras un golpe de estado que instauró el linaje Pahlevi, supuestamente descendiente de Ciro el Grande, emperador persa que había llevado el imperio a su máximo esplendor. Pero sólo duró pocos años en los que Mohammed Reza Pahlevi quiso, basándose en la explotación del petróleo destinado a Inglaterra, modernizar el país de manera dictatorial, atropellando las costumbres y tradiciones basadas en la ortodoxia religiosa chiíta. En 1941, el primer ministro, doctor Mossadeq, nacionalizó el petróleo desatando un conflicto que culminó con el gobierno del Sha, temporariamente exiliado. EEUU, con la CIA, intervino, derrocando al ministro y restituyó al emperador. Hacía decididamente su ingreso en la política interna de Irán recuperando para ellos e Inglaterra la explotación petrolera.

La posterior revolución islámica obligó a los emperadores a dejar el país, junto a la emperatriz Fara Diva, definitivamente. Sólo habían gobernado 37 años a pesar de estar convencidos que el régimen iba a ser perpetuo. La oportunidad fue capitalizada por el Ayatola Jomeini, por entonces en el exilio en Francia. La llegada de Jomeini al poder debió vencer la resistencia de “los inmortales”, guardia de corps del Sha, que fue aniquilada y, también, desplazar a otros partidos revolucionarios laicos de izquierda que fueron perseguidos, encarcelados o exiliados. Hoy, ya desaparecido el Ayatola, y reemplazado por el Ayatola Jamenei, hay un renovado movimiento reformista que está siendo combatido de manera muy cruenta. La posibilidad de una guerra con EEUU/Israel, que parece inminente en estos días, impide el crecimiento de esta nueva revuelta. Efectivamente, mientras escribía este texto, los medios de todo el mundo hablan de la llegada a la zona de la flota de EEUU con portaviones, aviones, vehículos terrestres, etcétera. Irán, por su parte, se prepara para atacar las bases de sus enemigos en Medio Oriente.

“Si quieres la paz prepárate para la guerra” dice el antiguo y pragmático principio geopolítico. Ambas partes afirman estar preparados para negociar la paz. También, para combatir si es necesario. No hay que olvidar que Irán posee una relación muy estrecha con Rusia y China. Y los países vecinos no parecen estar dispuestos a intervenir en contra suya en caso de una guerra terrestre. Los próximos días serán cruciales. Como siempre, apostamos por la paz.

Por Roberto Carlos Abínzano
Profesor Emérito Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales Universidad Nacional de Misiones 

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