Ardiente paciencia

En estos días de calor sin lluvia, la naturaleza parece soñar con el olor a tierra mojada. Hasta que esto suceda, nuestra conciencia y cuidado hacen la diferencia.
domingo 08 de febrero de 2026 | 6:00hs.
Imagen referencial generada con IA.
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En estos días de calor sin lluvia, la naturaleza parece soñar con el olor a tierra mojada. Hasta que esto suceda, nuestra conciencia y cuidado hacen la diferencia.

Misiones vive por estos días las que serán probablemente las horas más críticas por el riesgo de incendios en este verano 2026. Con temperaturas que rozan los 40 grados, sin lluvias importantes hace prácticamente un mes y sin pronóstico de precipitaciones hasta dentro de al menos una semana, el aire caliente barre y seca la provincia.

En estas condiciones, el índice de peligrosidad de incendios se ha mantenido extremo en todo el territorio provincial en los últimos días tiñendo de rojo el mapa misionero.

La llegada del fenómeno de la Niña estaba pronosticado desde septiembre del año pasado. Sin embargo, la humedad del Atlántico protegió nuestra región permitiéndonos disfrutar de una fase neutra que se extendió hasta principios de enero. Y ahora transitamos una Niña leve, que sin embargo secó la vegetación y redujo las reservas de agua rápidamente. Es que, como explican los expertos, como el agrometeorólogo Ángel Olinuk, la Niña con temperaturas elevadas agota la humedad más rápidamente. Y eso está ocurriendo justamente estas semanas sin lluvias -tan abundantes hasta diciembre- y con calores extremos que no se habían registrado tampoco en lo que va de la temporada estival.

Y entonces, el pasto amarillea, las hojas se achicharran, la tierra se parte y la naturaleza espera sedienta el agua. Los pinares pierden verdor y se intuye el desastre que podría provocar una chispa. Y hay tramos arrasados por las llamas.

En estos días todo parece soñar en silencio con el milagro del olor a tierra mojada. Hasta que esto suceda, nuestra conciencia y cuidado hacen la diferencia.

La quema como práctica para limpiar malezas o eliminar basura está prohibida. Y sin embargo, aún en estas circunstancias, se ven columnas de humo en el horizonte. Y a los bomberos sofocando incendios. Todos somos bomberos  -como le gusta decir a Waldemar Laumann, al frente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Misiones- cuando respetamos la prohibición del uso de fuego y advertimos al 911 el hallazgo de focos de incendio.

Y hay algo más. Cuando falta el agua, la naturaleza parece replegarse. Casi no se ven aves. Hasta las hormigas y los mosquitos desaparecen. Las plantas y árboles desechan hojas y concentran su vitalidad en la raíz y los tallos. Todos reducen al mínimo su actividad, concentrados en sobrevivir. Así también dejan una enseñanza tan antigua como la vida misma: cuando las condiciones son extremas hay que estar en lo esencial, en lo que nos mantiene con vida.

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