Uno de los sectores más afectados en pandemia

Del cierre total al boom del turismo interno en Misiones

Con la apertura de actividades, la demanda comenzó a crecer en alojamientos, principalmente en los rodeados de naturaleza
domingo 09 de marzo de 2025 | 6:05hs.
Los lugares abiertos y de naturaleza fueron los más elegidos.  Foto: Luciano Ferreyra
Los lugares abiertos y de naturaleza fueron los más elegidos. Foto: Luciano Ferreyra

Desde aquel marzo de 2020 pasaron cinco años y aunque en muchos sectores, el regreso a las actividades significó una rápida recuperación, no fue así para muchos otros. El turismo fue una de las áreas que más sufrió durante la etapa de restricciones estrictas y fue también una de las que más tardó en volver a retomar el ritmo, incluso después de habilitada.

Pese a ellos, los emprendimientos y las respectivas direcciones de Turismo municipales junto al Ministerio, no bajaron los brazos y buscaron reinventarse para sobrellevar la situación. Una vez dados ciertos permisos, el visitante local fue clave. Muchos misioneros incluso afirman haber conocido la provincia durante el tiempo en el que no se podía viajar más allá de la tierra colorada.

Un caso testigo fue el de Campo Ramón, que fue el primer municipio en volver a abrir las puertas al turista. La directora de Turismo local, Lorena Osuna, en diálogo con El Territorio, afirmó que “en nuestra situación y en nuestra realidad como municipio, la pandemia generó un cambio en la mirada de la organización y la planificación de la actividad turística, permitió también la visibilización de un rubro que está enmarcado en el turismo, que no se consideraba como una actividad que genera un flujo de visitantes y hoy sí, que es el rubro de camping”.

“En la pandemia paramos de trabajar, pensamos y tomamos impulso. Fue un momento de reinventarnos, de pensar en la planificación, en la cuestión de la sostenibilidad de aquellas actividades que busca el visitante, que es el contacto con la naturaleza. Nos permitió darle un valor a la naturaleza y a nuestros recursos naturales”, explicó.

Osuna remarcó que Campo Ramón fue el primer municipio que tuvo la ordenanza de protocolo de actuación y que abrió las puertas hacia la actividad turística. “Eso nos permitió tener una de las mejores temporadas de la historia que vino después de la pandemia, en el verano 2022-2023”, contó.

Al tiempo que remarcó: “Más allá de lo negativo y lo trágica que fue la pandemia, para nosotros fue una oportunidad de desarrollar una actividad turística en el pueblo y crecer. Hoy podemos ver la diferencia, nos permitió impulsarnos, planificar, organizar y ofrecer un servicio que es el camping rural. Es una forma de revalorizar el recurso natural, genera un ingreso económico a los productores, a los emprendedores que se dedican a esta actividad, y es una actividad que permitió visibilizar y potenciar el pueblo en la provincia, el país y el mundo. Fuimos elegidos uno de los pueblos por el programa Upgrade, y este año estamos trabajando en la plataforma de una organización tan importante como la ONU Turismo”.

Emprendimientos

Por su lado, el sector privado también sufrió los embates del aislamiento obligatorio. Sergio Vallena, presidente de la Cámara de Turismo Sierras Centrales afirmó que “la pandemia fue muy difícil, tanto para el sector turismo como el de eventos. Yo tenía cabañas Guacurarí, Malú multiespacio, el hotel Anahí y comenzaba con el hotel El Edén. Tenía más de 30 empleados a cargo y de un día para el otro se cortó la actividad social”.

“Hubo que tratar de reinventarse en lo que se pudo, se trató de mantener, pero nuestra recuperación fue más larga porque no era de primera necesidad. Cuando se empezó a abrir hicimos las pruebas piloto y de a poco fuimos activando”, adujo.

El emprendedor afirmó que “una vez que se inició con la actividad hotelera tuvimos el gran problema de la infraestructura. Tuvimos que ponerlo en condiciones y comenzar con el turismo interno en primera instancia. Se fue avanzando desde allí hasta llegar a regularizar. Hoy estamos en alza con el porcentaje de ocupación”.

De la misma manera, desde Cabañas Oberá, Eliana Martins contó que “el 2019 había sido un buen año a nivel general, con bastante crecimiento de la demanda y a raíz de la pandemia, el 2020 tuvo una fuerte caída en lo que fue la ocupación debido a las restricciones de movilidad y estadía. Luego de eso, una vez que se fue habilitando el turismo, hubo una fuerte demanda de la gente en querer empezar a visitar estos espacios. En lo que fue el 2020, por ejemplo, en los meses de noviembre y diciembre, cuando ya estaba habilitado en parte el turismo, tuvimos un crecimiento del 31% en ambos meses a comparación del 2019”.

Remarcó que a partir de entonces, se mantuvo la buena demanda en lo que refiere a emprendimientos de la zona Centro, principalmente los que tienen contacto directo con la naturaleza.  “En todo el 2020 tuvimos 3.700 plazas ocupadas durante el año y en 2021 pasamos a tener 5.200; y 2022 aún más, teniendo más de 7.000 plazas anuales”, sostuvo.

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