Caminos por andar

domingo 12 de mayo de 2024 | 6:00hs.
Imagen referencial.
Imagen referencial.

Caminar. La humanidad siempre ha caminado y caminando ha poblado el mundo a lo largo de miles de años. Sin embargo, en la complejidad de la vida contemporánea el ser humano fue olvidando la increíble capacidad de trasladarse con la fuerza de sus propias piernas.

Eso de caminante no hay caminos, se hace camino al andar, es de audaces o de poetas como Antonio Machado. La mayor parte de los humanos se mueve sobre caminos ya trazados por otros.

Las incontables rutas que atraviesan el mundo son obra de los hombres y a su vez dieron forma a la humanidad. La ruta de la seda, el camino del Inca, la ruta 40 en la Argentina, el tren de las nubes en Salta. Esas vías fueron abiertas con el empuje de una necesidad. Respondiendo a una forma de entender el mundo. Y hoy la humanidad sigue acudiendo a ellos dándole nuevos usos y nuevos sentidos en un nuevo tiempo. El Camino de Santiago de Compostela, uno de estos míticos caminos de la humanidad, también es un camino, sobre otro camino, sobre otro camino.

Los caminos dibujan redes de conexiones. Responden a intereses comerciales, necesidades políticas y religiosas, cuestiones de estrategia militar. Trazan mapas que ponen en evidencia las prioridades, necesidades y gustos de cada época. Por eso los caminos muestran quienes somos. O quienes hemos sido

¿Qué dicen los caminos de Misiones? Aquí algunas posibles respuestas.

Misiones está cercada por esos monumentales caminos de agua que son los grandes ríos que la rodean casi por completo. Esas fueron las principales vías para llegar y salir de estos territorios intransitables, por su relieve y su selva, hasta no hace mucho tiempo. Abrir picadas fue una proeza.

Aún hoy, la ruta nacional 12 es la única que recorre el territorio provincial por completo de norte a sur. La provincia sigue de alguna manera inclinada sobre el río Paraná. Los motivos los conocemos: el Brasil fue considerado por el gobierno nacional, hasta hace pocas décadas, una amenaza para el país. La ruta 14, que recorre el centro de la provincia, terminó de ser asfaltada hace menos de una década. Y abrir la ruta costera 2, que bordea el río Uruguay, fue una decisión y una obra provincial. Como también lo son las vías que recorren Misiones en sentido Este-Oeste y viceversa. Y si bien se ha multiplicado la cantidad de kilómetros de asfalto todavía quedan pueblos y colonias que día a día se enfrentan a la tierra colorada para sacar la producción y acceder a los servicios.

A Misiones tampoco le alcanza con los puentes que ya tiene con el Brasil y Paraguay. Tanto para trasponer el de Posadas como el de Iguazú hay esperas de horas. Y los misioneros constantemente proyectan, piden y gestionan más conexiones con los países vecinos.

En tiempos en que la obra pública vial está en gran parte paralizada, es inevitable preguntarse quién construye. O mejor aún, quién puede construir. El que pueda construir será el que decida a dónde se llegará. Y, por contrapartida, adónde no.

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