jueves 29 de febrero de 2024
Lluvia ligera 23.7ºc | Posadas

Gran triunfo y peleas en el armado del gobierno

Contundente triunfo de Milei. El malestar por el momento económico acumulado resultó determinante contra las pretensiones de Massa. Comienza el armado del gobierno con intervenciones de Macri que ya generó tensión. La ratificación de políticas de shock y el fin de la obra pública genera seria preocupación. Las provincias a la espera de definiciones siendo opositoras, al no contar LLA con ninguna de su espacio

domingo 26 de noviembre de 2023 | 6:00hs.
Gran triunfo y peleas en el armado del gobierno

Javier Milei fue electo de manera contundente como nuevo presidente de la Nación. En dos años de llegar a la política siendo diputado y tras ser profesor de economía en varias universidades, se sentará desde el 10 de diciembre en el sillón de Rivadavia al haber conseguido 14.476.462 votos en la segunda vuelta electoral (55,7%). Sumó otros 6.591.125 sufragios comparados a las generales, cuando consiguió más de 7.884.336 votos (29,9%), un número muy similar al obtenido en las primarias. De esta manera logró incrementar en la elección del pasado domingo, 26 puntos comparado a las generales. Según estimaciones de la consultora Taquion, llegó a estos números por retener los votantes de Juntos por el Cambio (23,83%) y de otros espacios.

En un rápido repaso por su perfil, se puede señalar que entre 2008 y 2021 fue economista jefe de Corporación América y asesor económico de las firmas Proden SA y Helport SA -dedicada a la obra pública que ahora reniega-, todas de Eduardo Eurnekian, el dueño de Aeropuertos Argentina 2000, con quien construyó un vínculo muy cercano. Recién en el 2010, cobraría mayor protagonismo mediante apariciones televisivas, tras los chispazos que tuvo con Eurnekian y Mauricio Macri, quien en la última etapa se transformó en su aliado político. A su vez, durante el 2015, colaboró activamente en la campaña presidencial del exgobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.

Un poco más atrás, entre 2002 a 2003, fue economista jefe de Máxima AFJP (administradora de fondos de jubilaciones y pensiones), que licuó las jubilaciones de miles de argentinos. El electo presidente de la Nación publicó más de 50 artículos académicos y es autor de once libros. De esta manera, un outsider de la política, en apenas dos años, llegó al máximo cargo político en el país, rompiendo todos los manuales tradicionales de ascenso político; es decir, aquello de que primero hay que ser concejal, diputado, intendente, gobernador y luego aspirar a la presidencia.

Justamente su principal oponente en la ronda final, Sergio Massa, tenía amplio recorrido político, pero en contra cargaba el malestar de la ciudadanía por un arrastre inflacionario creciente, producido por los últimos tres gobiernos. Durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner (2011-2015) la inflación acumulada llegó al 176%, en la presidencia de Mauricio Macri, entre diciembre de 2015 y octubre de 2019, acumuló otro 271% de inflación y Alberto Fernández terminaría con una inflación acumulada de alrededor del 844%. Por eso, en el momento de analizar el triunfo de Milei, está claro que le funcionó el discurso de la antipolítica y la anticasta, pero una vez más aquella casi frase célebre concebida en Estados Unidos de “es la economía, estúpido”, que popularizara y utilizara Bill Clinton durante su campaña electoral en 1992 contra George H. W. Bush (padre), volvió a tener un peso específico. Por entonces Clinton -por recomendación de su asesor-, apeló al bolsillo de los norteamericanos y ganó, como lo hizo también esta vez Milei.

Al hablar de elección en la argentina, se asociaba rápidamente a los efectos de la inflación que resultaba cada vez más implacable y afectaba a todos y con severas consecuencias a los sectores de menores recursos, que eran empujados a ser cada vez más pobres. En medio de tal desesperanza e incredulidad, debió hacer su campaña Sergio Massa, quien con pura voluntad y esfuerzo logró recuperar mucha adhesión de sectores que ya hace tiempo habían abandonado a Alberto Fernández, cuya gestión se iba apagando a medida que prendía fuego la economía. En tales condiciones, en situación extrema y de emergencia se hizo cargo de la economía Massa, como también de resolver o aliviar la situación de muchos sectores que habían llegado al límite de toda resistencia para sobrevivir. Lidiando con estos dos principales frentes, más la tarea de sobrellevar diversas internas salió a hacer campaña con escaso margen de tiempo.

No le fue tan mal, pero tampoco fue suficiente. Logró 11.516.142 votos (44,3%) en la segunda vuelta, que le resultó la etapa más dura porque sólo consiguió incrementar 1.870.159 votos comparado a las generales, cuando había cosechado 9.645.983 votos (36,6%), una cifra muy superior a lo logrado en las Paso, cuando recibió 6.460.689 votos (27,3%). Si bien estaba claro que no tenía toda la responsabilidad, le tocó ser el blanco principal del mal humor de todos los argentinos, por el desmoronamiento progresivo de la economía de los últimos dos gobiernos y sumando al de ahora, que está a punto de concluir el de Alberto Fernández.

Elegir y votar desde el bolsillo

Como candidato Massa fue el mejor postulante que tenía Unión por la Patria. Pero, como se dijo, el desgaste producido por el gobierno jugó en contra. Sumado al fracaso del gobierno de Macri, el país lleva ocho años en caída. Al concluir la jornada electoral, Massa con su repentina aparición pública salió a reconocer la derrota como un gran signo de madurez política como también una muestra de respaldo al sistema electoral argentino que una vez más estuvo a prueba y pese a alentarse algunas sospechas, demostró toda su fortaleza e integridad. Massa también estuvo a la altura de las circunstancias al comunicarse y felicitar a Milei como ganador, aunque luego en medio del dolor seguramente por la derrota amagó con tomarse una licencia, pero luego se abocó a preparar la transición económica.

En la semana también reapareció Alberto Fernández y recibió en Olivos a Milei electo presidente de la Nación, que logró derrotar por casi 12 puntos a Massa. El economista que asumirá el cargo el 10 de diciembre, ahora deberá gestionar esta grave crisis, sumado a la pesada deuda externa que tomó, el ahora socio del espacio, Mauricio Macri ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). 

También habrá que aguardar respecto a cómo actuará en el mercado externo, porque en principio anticipó su firme alianza con Estados Unidos e Israel y la distancia que pretende mantener con Brasil, uno de los socios comerciales más importante de la región, como también con el Brics (Brasil, India, Rusia y China) grupo de economías emergentes que integra desde hace poco tiempo la Argentina.

Desgastes en los armados

El hotel Libertador, ubicado en el corazón del centro de Buenos Aires, se transformó en el palacio pregubernamental del presidente electo Javier Milei. Fueron seis días frenéticos de rumores, operaciones, filtraciones y peleas a capa y espada de los diferentes espacios que ayudaron al triunfo de Milei para la distribución de cargos. Macri se cree dueño de la criatura y reclama posiciones de poder real, el jueves en el canal LN+, atribuido a él, los periodistas le armaban el gabinete al libertario a imagen y semejanza de lo que pretende el expresidente. Sin embargo, el triunfo es de Milei y no de JxC, que en muchos lugares como ocurrió también en Misiones que algunos salieron a prenderse del triunfo del que no fueron parte en la campaña, que de hecho fue puramente presidencial.

Y antes de la segunda vuelta, fueron los que perdieron las elecciones más allá de sumarse algunos como aliados en forma posterior. Es insólito que los que salieron terceros, crean que son los vencedores.

Por estas intromisiones en la semana se generaron ruidos en el armado del nuevo gobierno y principalmente al impulsarse la figura de Luis “Toto” Caputo. Porque Patricia Bullrich, la excandidata presidencial de Juntos por el Cambio (JxC), es una que ya se habría asegurado ser la ministra de Seguridad de cara al futuro Gobierno, dicen que se cortó sola, por eso Rogelio Frigerio, gobernador electo de Entre Ríos, señalo que, si se confirma el puesto, Patricia Bullrich deberá dejar la presidencia del PRO. Por ahora, de manera oficial, a través de la oficina del presidente, negaron las versiones que indican un retroceso en su idea de eliminar el Banco Central y que no es un asunto negociable. Esas versiones surgieron tras el alejamiento de Emilio Ocampo, economista señalado por Milei como el encargado de cerrar el Banco Central y en medio de la posible designación como ministro de Economía de Luis “Toto” Caputo, dirigente que ya presentó discrepancias en torno a la dolarización y la eliminación del organismo financiero.

Pero, a su vez, en las redes sociales proliferaron videos de Milei de cuando acusaba a Caputo de haber sido uno de los responsables de haber fugado más de 15.000 millones de dólares de las reservas del Banco Central cuando estuvo al frente de la autoridad monetaria. Quienes defienden a Caputo, como el caso de Mauricio Macri, lo califican como el “Messi de las finanzas”, aunque también fue uno de los creadores del préstamo con el FMI y las condiciones que llevaron al default en pesos de 2019. Fue, además, el impulsor del bono a 100 años que se colocó durante la gestión del expresidente. Con esta puja por cargos y al ver oportunidades de negocios, Macri generó internas en La Libertad Avanza, en momentos en que continúa el malestar y sangrado en Juntos por el Cambio.

La línea cordobesa

A su vez hay puja en medio del armado, ya que el ministro de Transporte de Córdoba, Franco Mogetta, fue seleccionado por Juan Schiaretti para ocupar esa cartera a nivel nacional. Allí se percibe la muñeca del gobernador cordobés, que habría logrado desplazar la intención de Carolina Píparo de ser titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), ya que se definió en las últimas horas que ocuparía ese cargo Osvaldo Giordano, ministro de Finanzas de Schiaretti. Este acuerdo sería con la idea de darle musculatura y volumen político a La Libertad Avanza en el Congreso, donde necesitará el nuevo presidente muchos votos para proceder a las reformas y reducción del Estado como pretende.

El otro ratificado en el armado del gabinete es Horacio Marín que pasaría de ser presidente de Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, a titular de YPF que estaría en el proceso de privatización. El libertario no sólo le entrega la principal empresa del país a uno de sus mayores aportantes de su campaña, sino que es una empresa del mismo sector en el que actúa Techint.

Los ajustes que se vienen

Para hacer frente a los desafíos que tendrá a partir del 10 de diciembre, Milei fue ratificando en diversas entrevistas su idea de reducir el Estado, tener menos intervenciones en educación y salud, pero lo que más espera la ciudadanía es conocer cómo va a frenar la inflación y hacer que el país empiece a crecer. Por ahora se limita a insistir en achicar el número de ministerios de 18 a ocho, pero también avanzar con diversos recortes y con medidas de shock que provocarían varios meses durísimo a enfrentar -los más optimistas hablan de un mínimo de seis meses-, incluidos los planes sociales y lo que ya generó un intenso debate en el país, pero aun nada dijo sobre medidas para aliviar a la población.

Milei plantea un plan de privatización donde vuelve a ponerse a consideración la venta de YPF, que pese a las quejas y progresivas subas sostiene un precio accesible del combustible, que de privatizarse dejaría de regular, como sucedería con el transporte y otros servicios.

Al contrario, Milei ratificó la eliminación de la obra pública, al plantear que el Estado no tiene plata y apuntar al déficit fiscal. En todo el país, se estima que dependen de la obra pública cerca de 500.000 trabajadores que se verán afectados por esta medida. Como dato, Misiones tiene 10.900 trabajadores del sector de la construcción que en estos momentos están activos. De esos, 9.240 trabajadores están dedicados de forma directa a la obra pública, que entre otras cosas desarrolla en Misiones inversiones en infraestructura como escuelas, rutas, conectividad, red eléctrica, cloacas y agua potable, todo apuntando a mejorar la calidad de vida en cada comunidad.

La relación con Misiones

En cuanto a la relación con las provincias, el nuevo gobierno deberá extender alguna línea de concertación para avanzar en derogar, modificar o aprobar nuevas leyes. En el parlamento argentino predomina el poder de las provincias: más allá de que Milei tiene la lapicera, necesitará de los votos de los legisladores que responden a provincias que ninguna es del espacio de Milei, como ocurre en Misiones, donde se habla de que el libertario nunca dejó de mantener una fluida relación con los referentes principales que administran la provincia.

Por eso, apenas asuma el nuevo presidente deberá demostrar efectividad para dar respuestas urgentes como esperan los ciudadanos en la economía y también los gobernantes provinciales, que estarán expectantes con sus exigencias. El federalismo se pondrá a prueba, más allá de que Macri le vendiera la gobernabilidad llave en mano, sin el apoyo de otros sectores, sobre todo provinciales, el libertario tendrá un camino complicado en el congreso nacional.

Temas de esta nota

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Te puede interesar
Ultimas noticias