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En Posadas la Estudiantina comenzará el 22 deseptiembre con la primera noche de calle

La fiesta de los valores, espacio de encuentro e intercambio colectivo

La celebración de los estudiantes lleva más de siete décadas en la capital provincial. Sostenida por y para los jóvenes, constituye un escenario de plena expresión ciudadana y el desarrollo íntegro
domingo 13 de agosto de 2023 | 6:05hs.
Los chicos del Bachillerato Humanista se ponen a punto para el gran día.  Fotos: Joaquín Galiano
Los chicos del Bachillerato Humanista se ponen a punto para el gran día. Fotos: Joaquín Galiano

Un espacio de trabajo y disfrute que crece año tras año, cimentando trayectoria y tradición. La fiesta más juvenil de todas supera siete décadas de historia en Posadas y se ha convertido en el mayor espacio de interacción entre los estudiantes secundarios, generado y sostenido por ellos mismos.

La Estudiantina representa no sólo una competencia entre las escuelas, en las que cada una defiende su bandera al son de los tambores, sino también constituye hoy día un espacio de contención, interacción, encuentro y crecimiento en el que los jóvenes son protagonistas y hacedores.

“Es una fiesta creada por y para nosotros y creo que ese es uno de los mayores legados de esta fiesta. Porque representa un espacio sostenido por los estudiantes, creado por los estudiantes y que seguirá trascendiendo en el tiempo siempre y cuando los jóvenes alcemos esta bandera”, resumió Agustín Salazar, director de banda de la Comercio 18, en diálogo con El Territorio.

El Colegio del Carmen se presentará por segunda vez en la competencia.

Es que al margen de los ensayos, la planificación, las ventas extra para costear los gastos y todo lo que conlleva la puesta en escena de la fiesta, el evento constituye un espacio en el que los adolescentes deciden por sí mismos, defendiendo sus ideales y practicando el sentido de la responsabilidad y organización.

“Cumplimos con los ensayos, nos comprometemos a llegar con todo listo para la primera noche de calle; si alguno no puede presentarse o no llega a costear los gastos, nos solidarizamos y hacemos venta de empanadas, pastelitos o lo que sea para que todos podamos llegar. Trabajamos en equipo, nos hacemos amigos, respetamos las ideas y opiniones del otro; la estudiantina nos enseña a vivir el mundo adulto con responsabilidad y empatía”, agregó el director que tiene bajo su cargo a unos 60 adolescentes que forman parte de la banda de música de la Comercio.

De esta manera, como espacio de socialización para los jóvenes, la fiesta desempeña un papel fundamental en su desarrollo personal, social y cultural, ya que este entorno permite la oportunidad de compartir intereses musicales y artísticos y cultivar habilidades sociales y emocionales que son cruciales para el desarrollo íntegro. Todo mientras muestran su amor por representar al establecimiento educativo al que asisten.

Al son de los tambores, amigos

Si bien el repiqueteo hace eco a la vera del río Paraná desde hace unas semanas, lo cierto es que la fiesta comenzó a planificarse a principios de este año. Como todos los años, tras una edición, directores, asesores y cuerpo estudiantil en general se reúnen para cranear temas, ritmos, trajes, pasos de baile y más.

Y aunque todo se enmarca en torno a la música, el canto y el baile dentro de una competencia, lo cierto es que la fiesta fomenta un sentido de comunidad y pertenencia para quienes participan.

Este contexto les permite a los adolescentes establecer lazos con pares que comparten sus mismas pasiones, y eso los ayuda y motiva a superar posibles sentimientos de aislamiento o inseguridad.

Además, colaborar en la creación de sus presentaciones refuerza valores como el trabajo en equipo, la disciplina y la responsabilidad, habilidades que serán aplicables en todas las demás áreas de la vida.

Para la Normal Mixta, la fiesta es sinónimo de amistad, camaradería y trabajo en equipo.

“Creo que la estudiantina representa una familia para nosotros. Representa el tiempo en lo que ocupo mis tardes, mi junta y mis amigos, mi familia y mi círculo diario. Somos muy unidos y creo que esa camaradería  sólo se logra en un espacio como éste en el que todos trabajamos y nos esforzamos por un mismo objetivo, que es representar de la mejor manera posible a nuestra escuela, porque nos sentimos orgullosos”, acotó por su parte Lucas Bjorklund, del Colegio del Carmen, establecimiento que se unió a la fiesta hace muy poco tiempo.

Pero la socialización en la Estudiantina también se da a través del intercambio de conocimientos y experiencias. A través de los ensayos y la distribución de roles, los jóvenes pueden aprender de sus compañeros, tanto en términos artísticos como en cuestiones más amplias, lo que fomenta un verdadero sentido de camaradería y pertenencia.

“Cuando entré a la Estu por primera vez, mi colegio no participaba, así que ingresé como adherente para otra escuela, pero creo que eso fue lo que me motivó o incentivó a mover a otros a ser parte de esta fiesta”, resaltó Yahel Zalechak, del Colegio del Carmen.

“Iba a las noches de calles y veía como los chicos se emocionaban, saltaban, cantaban y defendían su bandera y yo sentía que quería hacer lo mismo pero con mi escuela. Así que impulsamos la idea de presentarnos y así fue como el año pasado pudimos participar”, agregó emocionada, explicando que es indescriptible la sensación que el cuerpo experimenta al entrar en acción.

“Esta fiesta es muy beneficiosa para los chicos, es una etapa de la vida que nos ayuda a hacer amigos, a perder la timidez, a formar carácter, a conocernos más, a defender ideales, organizarnos. Somos los chicos los dueños de la noche y esta fiesta es para compartir y expresar con el resto de la comunidad lo que nosotros  queremos y tenemos para decir”, resaltó Juan Manuel Núñez, director en el Colegio del Carmen, asumiendo desde su rol que la Estudiantina también representa la responsabilidad y la felicidad, y que “no hay una sin la otra”.

El encuentro cara a cara 

Además, la celebración también constituye un espacio en el que los jóvenes pueden entretenerse al aire libre y a partir del convite comparsero.

“Para nosotros, es un lugar en el que la pasamos bien, nos olvidamos de los problemas, hacemos amistades y, sobre todo, aprendemos a trabajar en equipo y cooperar entre nosotros. Si bien, hay roles, es un lugar en el que todos somos iguales y al que venimos para disfrutar”, reflexionó Ignacio Escribano, director de la Normal Mixta Estados Unidos del Brasil.

“Es una fiesta sana. A pesar de las competencias o rivalidades que existen entre colegios, en las pruebas pilotos y noches de calle se ve el disfrute y la alegría de los chicos. Creo que la Estudiantina refleja eso: la alegría de vivir el momento presente”, agregó el joven al tiempo que destacó que no sólo se dedican a organizar la presentación sino también aprovechan ese tiempo juntos para tomar tereré o mate, charlar entre amigos e incluso compartir una merienda.

“Algunas mamás traen café las tardes de frío, o agua con hielo y tereré en los días de calor; nos olvidamos del celu un rato y nos dedicamos a compartir y disfrutar juntos. Todo, sin olvidar nuestra responsabilidad que es cumplir y llegar a punto para la fiesta”, expresó.

Alzar la voz

Pero además de construirse como un espacio para el intercambio y el desarrollo de competencias desde el punto de vista pedagógico, la Estudiantina también se alza con la bandera de la expresión ciudadana y la ocupación del espacio público. Y con el correr de los años, la fiesta se ha convertido en el escenario que los jóvenes secundarios eligen para hacer valer sus ideales y presentar las banderas que defienden.

“Creo que la Estudiantina además de ser una fiesta hermosa que reúne a un montón de personas - en la que somos nosotros los protagonistas pero que también involucra a padres, docentes, al Estado y la comunidad en general-, es un momento para compartir que se nos da sólo en esta etapa de la vida y que encima tampoco es muy común en otros lugares. Por eso la defendemos y valoramos”, comenzó explicando Paloma Scarabotti, directora de cuerpo de baile del Bachillerato Humanista.

“Esta es una fiesta de los jóvenes, es un espacio en el que nosotros tomamos las decisiones y eso está bueno. Es el lugar en el que nosotros nos expresamos con libertad y compromiso, donde aprendemos el valor y el sentido de responsabilidad”, coincidieron junto a Scarabiotti, Lara Gómez, directora de cuerpo; Gastón Cambas, director de música y Victoria Krzeczkowski, también del cuerpo de baile.

De esta manera, más allá de todo el brillo, la alegría carnavalera y una cuota de competencia, la Estudiantina constituye un espacio que realmente contribuye a la construcción de ciudadanos más íntegros y respetuosos.


Para agendar

Estudiantina en Posadas
Las fechas confirmadas de la fiesta son:

Pruebas Piloto
Primera PP: 22 de agosto (miércoles 23 fecha comodín)
Segunda PP: 6 de septiembre (jueves 7 fecha comodín)
PP del Anfiteatro: lunes 2 de octubre (fecha comodín 3 de octubre)

Expo Carrozas
21 de septiembre (fecha sujeta a cambios o modificaciones)

Noches de calle:
Viernes 22 de septiembre (fecha comodín domingo 24)
Sábado 23 de septiembre (fecha comodín domingo 24)
Viernes 29 de septiembre (fecha comodín domingo 1 de octubre)
Sábado 30 de septiembre (fecha comodín domingo 1 de octubre)

Show de Scolas:
Viernes 6 de octubre (fecha comodín sábado 7 y domingo 8 de octubre) 

 

Informe de domingo

 

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