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Cuando acorralaron los sueños y ahorros de todos los argentinos

domingo 04 de diciembre de 2011 | 2:00hs.
Cuando acorralaron los sueños y ahorros de todos los argentinos
(corresponsalía y AFP). Aunque una gran mayoría prefiere no acordarse de lo que se consideró "la mayor estafa al pueblo argentino", se cumplieron ya diez años del cepo a las cuentas bancarias, inmortalizada con el nombre de “el corralito”. Analistas nacionales y locales, recordaron la dura experiencia y en algunos casos se animaron a trazar diferencias con el presente económico del país.

El comienzo del fin
Argentina se hundía hace 10 años en la peor crisis de su historia, al imponer el gobierno de Fernando de la Rúa un bloqueo bancario que entró en la historia negra con el nombre de 'corralito', preludio de su caída en medio de una rebelión popular y saqueos que dejaron 33 muertos.
El 3 de diciembre de 2001, casi 70.000 millones de dólares en depósitos de ahorristas quedaron inmovilizados en los bancos por la drástica medida que tomaron De la Rúa y su ministro de Economía, Domingo Cavallo.
El congelamiento de los depósitos fue una reacción desesperada de los gobernantes a una corrida que había provocado hasta aquel día una sangría por extracciones de fondos de unos 22.000 millones de dólares en menos de tres meses.
“Hubo un proceso de larga recesión, fuerte déficit fiscal, déficit en cuentas corrientes, del balance de pagos, desempleo en aumento, paridad fija, absurdos programas de ajuste”, analizó el ex ministro argentino de Economía Roberto Lavagna (2002-2005), al recordar la situación de la época.
Lavagna se convirtió en 2003 en el hombre respaldado por el gobierno del extinto presidente Néstor Kirchner para poner fin, en principio, al desbarajuste que el gobierno de Eduardo Duhalde (2002-2003) había transformado en 'corralón', es decir con más duras restricciones a los retiros.
El economista renegoció luego la deuda en 'default' por más de 100.000 millones de dólares, la moratoria más grande de la historia contemporánea, declarada el 24 de diciembre de 2001 por Adolfo Rodríguez Saá, uno de los cuatro sucesores que tuvo De la Rúa en menos de 10 días después de su derrumbe.
“La rigidez cambiaria que mezcla países de alta productividad con países que no la tienen y cuya evolución en términos de competitividad es muy lenta, siempre termina en crisis”, comentó Lavagna.
Cuando Cavallo autorizó a extraer de los cajeros por día sólo 250 pesos, con una relación aún vigente entre peso y dólar de 'uno a uno' que llevaba 10 años, estalló la furia.
Millares de ahorristas, activos o jubilados, gente joven o madura, se concentraban indignados frente a las puertas de los bancos y cuando encontraban las persianas bajas intentaban demolerlas a golpes de martillo, mientras hacían sonar cacerolas.
El 'corralito' se convirtió en una bola de nieve que no paró de crecer hasta que el 20 de diciembre, De la Rúa tuvo que escapar de la Casa Rosada al anochecer a bordo de un helicóptero, cuando la Casa de Gobierno se mantenía sitiada por una multitud que enfrentaba a la policía.
“'El corralito fue un pedido que le hicieron los bancos al gobierno para frenar la salida de los depósitos. Como en tantas otras cosas, el gobierno accedió al pedido del capital financiero'”, escribió Ricardo Aronskind, economista de la estatal Universidad Nacional de San Martín en el diario Tiempo Argentino.
Antes del cepo bancario, De la Rúa venía de recibir duros golpes políticos como la renuncia de su vice, Carlos 'Chacho' Álvarez, por discrepancias con la orientación gubernamental y el escándalo por las denuncias de sobornos a senadores para votar una ley de flexibilidad laboral.
Una década después, Argentina continúa negociando con el Club de París el pago de una deuda en mora de 6.000 a 8.000 millones de dólares y centenares de ahorristas reclaman su dinero a los bancos.

Recuerdos desde Posadas
Para directivos, empresarios y comerciantes locales el recuerdo del “corralito” se asimila a situaciones insólitas y extremas. Donde la incertidumbre es la palabra que define espacios comunes entre los recuerdos desde diferentes puntos de vista.
“Se vivió con mucha incertidumbre, era una medida diferente, fue un corralito diferente. Tal vez similar a lo que se vivió en 1989 pero en esa oportunidad se cambiaron los depósitos por bonos, con el corralito eso no pasó”, comentó Roberto Ruíz Díaz, gerente zonal del Banco Nación Argentina.
En tanto que distinguió el comportamiento de la banca oficial tras el penoso paso por la retención de depósitos impuesta en 2001. “De esa experiencia con el tiempo, la recuperación de los ahorros fue muy positiva para el Banco Nación. Muchas de las personas que sacaron sus ahorros de otros bancos los depositaron luego en nuestro banco. El post corralito fue un reconocimiento a la trayectoria del banco por estar siempre”, resaltó.
Para el empresario local Marcelo Vairo, la medida tomada sobre los depósitos en 2001 fue un shock muy fuerte para mucha gente. “Fue un shock muy fuerte que se vivió en toda la sociedad, hubo gente que se vio muy perjudicada con el corralito y gente que en definitiva luego se vio favorecida, por ejemplo los deudores bancarios en dólares. Pero en definitiva pesó sobre todos al no poder ejercer la libertad del libre cambio. Ver confiscados los depósitos siempre ocasiona un daño importante sobre todo para quién tiene expectativas de inversión o de hacer negocios”
Distinguió el comportamiento sobre la moneda nacional que debería parecerse más al de Brasil. “Uno vivió la incertidumbre, pero básicamente me parece que no hay que subirse a la carrera de la cotización bancaria. Me parece que tendríamos que ser un poquito más nacionalistas y pensar más en pesos. Es algo que  tendríamos que imitarle mucho más a nuestros socios y vecinos brasileños a los cuáles sólo les interesa hacer operaciones en reales. Si estuviésemos más atentos al peso y no al dólar me parece que también se favorecería la estabilidad económica”
En 2001, el contador Diego Baracat era asesor económico de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP). Sobre aquel diciembre y en particular sobre la medida del “corralito” apuntó.
“Fue muy estresante para todos porque este tipo de medidas genera un nivel de incertidumbre muy alto. Y a su vez dispara el sálvese quién pueda, se vivió con mucho dramatismo esa situación. Algunos lo viven porque quedan directamente involucrados, porque tenían algún dinero en los bancos, otros no, pero el nivel de incertidumbre y preocupación se desparramó hacia todas las personas”
Diferenció que “Antes hubo restricciones para evitar una disparada en los depósitos pero los contratos finalmente se cumplieron. Esto fue no cumplir los contratos, fue grave, nadie pensaba que en algún momento una medida así se podía tomar”.
En tanto recordó también que en los últimos meses del 2001 se hizo hincapié en que las empresas se prepararan para evitar los cierres. “Hubo realmente en la actividad comercial y económica un golpe muy duro, esto prácticamente paralizó a muchas actividades comerciales la caída fue muy brusca.
Recuerdo muchas empresas que se concursaron, otras que se cayeron, muchos comerciantes que decidieron cerrar, recuerdo que en ese momento en la Cámara dictamos cursos  y además se ponía mucho foco en todo lo que fue empresas en crisis, asesorar a un grupo de contadores y de abogados en todo el concepto de concurso, estaba muy focalizado en cómo afrontar la crisis, todos estábamos pensando en cómo enfrentar la crisis, en cómo crecer”
Concluyó en su evaluación en que “el corralito” fue “comparable con lo que fue el famoso Rodrigazo, que instaló en la Argentina este tipo de ajustes tan drástico. El Rodrigazo pasó a la historia, pero “el corralito” fue mucho peor que el Rodrigazo”.


El dato
70
mil millones de dólares de ahorristas fueron confiscados con la medida de Cavallo y De la Rúa que comenzó a aplicarse el 3 de diciembre de 2001.


Opiniones
“Uno vivió la incertidumbre de aquel momento, pero me parece que lo importante hoy es no subirse a la carrera de la cotización bancaria. Debemos ser más nacionalistas y pensar en pesos”
Marcelo Vairo - Empresario

“Recuerdo muchas empresas que se concursaron, otras que se cayeron , muchos comerciantes decidieron cerrar. El corralito fue comparable al Rodrigazo aunque peor”
Diego Baracat - Contador y consultor económico CCIP (2001)

“El post corralito fue un reconocimiento a la trayectoria del Banco Nación, porque muchos de los depósitos eligieron después al banco por estar siempre”
Roberto Ruiz Díaz Gerente Zonal Banco Nación Argentina
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