Época dorada de la aviación misionera

Domingo 20 de octubre de 2013
La capacidad de las aves para elevarse y planear en los aires, representó para la humanidad una gran limitación y por ello, la búsqueda incesante a fin de encontrar la forma de llegar a las alturas y desplazarse allí con libertad. En Misiones, la selva impenetrable, los arroyos inundados y las huellas blandas en tierras coloradas, impedían el avance a los vehículos terrestres en los días de mucha lluvia. Esto llevaba a los habitantes, a un aislamiento temporal, sin medicina ni asistencia médica, sin alimentos. Allí aparecían las aves salvadoras comandadas por intrépidos pilotos. Lo mismo sucedía, para trasladarse a centros urbanos más importantes del país.
Surgieron pilotos como Luis Francisco Quaranta, quien comandó el primer avión sanitario de uso civil del país y hasta tuvo la fortuna de conocer y volar con el rememorado Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito. “Quedó inaugurada la Estación Aeropostal”, informaba El Territorio el 11 de julio de 1929.
Por entonces, el doctor Luis Quaranta ya realizaba evacuaciones sanitarias en una improvisada pista en el sector este, del Hospital Ramón Madariaga. Comenzaba la historia de la aviación local.
Quaranta, al ser precursor de las alas misioneras lleva como homenaje el nombre de una de las avenidas de Posadas. Él, como muchos pilotos misioneros, superaron desde el aire las dificultades de no contar con calles asfaltadas e infraestructura adecuada para llevar por aire, a enfermos y ayudar a salvar vidas en los hospitales de Buenos Aires.
Surgían los taxis aéreos y desde ese momento, como decía Leonardo da Vinci (1452-1519), “una vez que hayas probado el vuelo, siempre caminarás por la tierra con la vista mirando al cielo, porque ya has estado allí y allí siempre desearás volver”.
Da Vinci, sabía de qué hablaba. Sus inspirados diseños permitieron la creación de la hélice, el helicóptero, el planeador y el paracaídas. Y, desde el cielo también llegaban noticias a los misioneros a través del correo aéreo y hasta actuaban como transportadores de caudales.
En este informe se relata que al empresario Jacques Papillón, se le cayeron bolsas con dinero que volaron por los aires y estaban destinadas a pagar al millar de empleados a su cargo. Uno de los pilotos que realizó el transporte caudales, Alejandro Pisonero, también recordó similares historias.
En Aristóbulo del Valle, cuentan otra anécdota de cómo solían propalar los eventos sociales desde un avión.
También en el proceso de crecimiento de la aviación misionera, como la vida misma, estuvo signada por varias tragedias y por diversas crisis, de 17 sólo quedan en actividad cinco aeroclubes.

A puro instinto
Con esfuerzo y tesón estos misioneros, lograban acortar distancias, sin instrumentales como un GPS que cualquier teléfono celular posee en la actualidad. El mayor desafío de los primeros pilotos de aquella época era remontar vuelo, sin conocer el parte meteorológico; al no existir torre de control, comunicaciones radiofónicas, ni radio en los aviones.
A puro instinto lograban sortear dificultades. “En días de mucha lluvia, nos orientábamos por el río Paraná para llegar a Eldorado desde Posadas”, contó Pisonero uno de los últimos referentes de aquella época de la aviación en la zona Norte de Misiones.
Las compañías comerciales modernas en la actualidad, “inclusive monitorean desde tierra todo lo que va aconteciendo durante el vuelo, motores, consumo de combustible, etc”, indicó al diario El Territorio el comandante Javier Maluf.
Este piloto, oriundo de Posadas, vuela en la actualidad el Qatar Airways, elegida en 2013 como la mejor aerolínea del mundo, según los expertos. “En mi opinión, en aviación comercial, se avanzó mucho con los nuevos motores Turbofan que pasaron a ser más económicos y seguros que los anteriores, se aumentó mucho la seguridad usando todos lo recursos humanos disponibles o CRM”, añadió Maluf.
En una comunicación a través de las redes sociales y en un alto de su vuelo de Hanoi, para prepararse de nuevo y partir a Qatar (Arabia Saudita), destacó que con el nacimiento de la navegación por GPS aumentó la seguridad.
Con lo que explicado por Maluf, resulta aún más importante el mérito de aquellos primeros pilotos de haber logrado el sueño de conquistar las alturas.

Por Antonio Villalba
avillalba@elterritorio.com.ar


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