2026-09-06

Los Machado, a full con los preparativos y los ensayos

La inversión para participar de la Estudiantina no termina en el traje. A medida que avanzan los ensayos aparecen el calzado, los bordados, tocados y lentejuelas, pero también gastos menos visibles como combustible para llegar varias veces por semana a la Costanera, meriendas y otros desembolsos cotidianos. Para las familias que tienen más de un hijo participando, esas cifras se multiplican.

Andrea Rodríguez conoce bien esa cuenta. Sus tres hijos participan de la Estudiantina por el Instituto San Alberto Magno: Agustín Machado cursa quinto año y forma parte de la banda de música, Tiago está en segundo año y también integra la banda, mientras que Antonella, de salita de 5, es mascota del cuerpo de baile. Como si fuera poco, la familia también colabora con la construcción de la carroza.

“Cuesta, cuesta. Es un gasto para todo. Hasta para la merienda, el combustible para venir a la Costanera tres veces a la semana, ir y volver”, resumió Andrea.

Poner un número definitivo sobre la inversión familiar no resulta sencillo porque los gastos se distribuyen durante meses. Sin embargo, tomando solamente los elementos necesarios para salir a la avenida, Andrea calcula que en su caso superan los $200.000 por hijo.

“En el traje y en todo lo que se requiere, ponele $200.000, entre bordado y hasta la alpargata”, detalló. Con Antonella la cuenta es mayor. Su participación en cuerpo de baile requiere vestido, bordados, tocado y calzado, entre otros elementos.

Hacemos números

Los Machado no son un caso aislado. Valores aportados por familias de otros colegios de Posadas muestran las diferencias según el rubro y el diseño.

En uno de los casos consultados, la confección de un traje demandó $60.000, mientras que solamente las lentejuelas representaron entre $90.000 y $100.000 y el tocado otros $20.000. Sumando alpargatas y otros elementos, la inversión se ubicó alrededor de los $200.000.

En otra institución, una familia calculó $250.000 para una integrante de escuadra, incluyendo alpargatas, lentejuelas, traje y tocado. Para una pasista, en cambio, el desembolso llegó a $670.000 entre colero, botas, traje, lentejuelas, tocado y piedras.

En banda también existen diferencias. Otro de los presupuestos relevados ubicó en $100.000 un traje con lentejuelas incluidas.

Los números muestran que no existe un “precio de la Estudiantina”. El presupuesto depende del colegio, el diseño, el rubro y la función que ocupa cada estudiante. También cambia si la familia puede reutilizar elementos de años anteriores o debe comenzar desde cero.

En este esquema, la Estudiantina pasa a formar parte del presupuesto familiar.

Hay aguante

Agustín Machado lleva cinco años participando. Para su mamá, fue quien abrió el camino dentro de la familia. Después se incorporó Tiago cuando estaba en séptimo grado, inicialmente como mascota, y ese mismo año se sumó Antonella, que entonces tenía tres años.

Desde entonces, acompañar ensayos, preparar la indumentaria y organizar los gastos se convirtió en parte de la rutina de los Machado.

Este año tiene además un significado particular: Agustín cursa quinto año y vive su última Estudiantina. Además de integrar la banda, decidió participar en la carroza.

“Pareciera que quiere hacer todo este año”, contó su mamá. “Lo acompañamos con el papá, vamos a seguir apostando por ellos”. 

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