2026-07-05

Sucedió en febrero de 2001

El atraco que en minutos se cobró pesos, dólares y un herido

Este diario retrató el robo a la sucursal del Banco Macro de la avenida Uruguay de Posadas. Sobre el caso y los sospechosos

“Sincronizado atraco” es la imagen que describió en sus páginas El Territorio sobre el asalto a la sucursal del Banco Macro del que Posadas fue testigo en 2001.

Ocurrió el 20 de febrero de ese año en el cajero de la avenida Uruguay, en la esquina de Monteagudo. De allí los asaltantes se llevaron poco más de 77.000 pesos y 9.400 dólares, dejando también varios heridos, entre ellos un policía que estaba de civil.

La investigación dio cuenta que la banda había robado minutos antes el auto Fiat Uno blanco en el que arribaron y huyeron del banco.

Fueron tres los identificados, armados y con “funciones” claras en ese episodio. Uno de ellos entró como si fuera un cliente más, vestido de gorra y sin levantar sospechas.

Al poco tiempo, una señal que habrá pasado desapercibida para muchos alentó a los otros dos a ingresar con violencia. Uno de ellos redujo al policía Víctor Tassi, que cuidaba el ingreso, y le quitó el arma reglamentaria. El agente aportó testimonios relevantes para la causa.

El tercero permaneció en la puerta del edificio tipo campana y para advertir a sus compañeros de cualquier llegada inesperada de la Policía.

Los clientes y trabajadores de la sucursal lograron identificar que uno de los hombres, que no tendría más de 30 años entonces, era el kapanga de la operación y quien ordenaba a los bancarios a entregar el dinero. Lo describieron como una persona con acento provinciano, no oriundo de Misiones.

De película

La fuga fue el detonante. La ciudad en movimiento y, en la vereda de enfrente, un policía que estaba de civil, Luciano Tabárez, y que se había acercado al banco a cobrar su sueldo. 

Según logró declarar el oficial ante la Justicia, disparó cinco veces contra el auto de los ladrones. La banda también respondió.

Uno de los proyectiles -no se puede precisar de quién- hirió en el hombro a un peatón de 62 años de edad, que pasaba por la avenida Monteagudo. Por esa lesión, debió ser intervenido en una clínica del centro de la capital.

Demorados

La secuencia del golpe comenzó a las 12.40 de ese caluroso día de febrero, cuando dos de los integrantes de la banda se hicieron pasar por vendedores ambulantes y abordaron el Fiat Uno de José Guillermo Kruk, quien se encontraba detenido en el semáforo ubicado en la intersección de las avenidas Quaranta y San Martín.

Bajo amenazas, los delincuentes obligaron al conductor a circular por distintas calles secundarias de la ciudad hasta abandonarlo en la esquina de las avenidas Bustamante y Aguado.

Los investigadores estimaron posteriormente que desde ese punto los asaltantes se reunieron con el cómplice restante y emprendieron el trayecto hacia la sucursal del banco Macro, donde ingresaron poco antes de las 13, ya en el horario de cierre.

Testigos indicaron que, tras el tiroteo y fuga, el Fiat Uno fue abandonado detrás de la estación de servicio ubicada en la intersección de las avenidas Almirante Brown y San Martín. Según esos relatos, una persona descendió del automóvil y se retiró caminando del lugar, perdiéndose entre la circulación habitual de la zona.

En el marco de la investigación, la Policía secuestró en aquel entonces un Volkswagen Gol de color verde y un Renault 19. Vehículos que, pese a no registrar pedidos de secuestro, quedaron bajo análisis por su posible vinculación con la maniobra delictiva.

También se realizaron allanamientos en los que fueron demoradas cinco personas cuyas características físicas coincidían con las de los sospechosos captados por el sistema de videovigilancia. 

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