Chicos de distintas asociaciones estudiantiles toman la palabra
Los estudiantes analizan el impacto y las consecuencias
El desafío viral que mayor repercusión tuvo en la provincia durante las últimas semanas fue el de las amenazas de tiroteo en escuelas, una situación que incluso derivó en intervenciones judiciales en algunos municipios. Frente a este escenario, alumnos que integran la Junta Provincial de Estudiantes Secundarios dieron su opinión sobre la problemática y reflexionaron acerca de las causas y consecuencias de este tipo de hechos.
En ese contexto, Sol López, presidenta de la Asociación de Centros de Estudiantes de Montecarlo (Acesmo), explicó que el tema fue abordado en reuniones de la asociación junto con otras problemáticas que afectan actualmente a los jóvenes.
En ese sentido, indicó que trabajan de manera conjunta con la Coordinación de Juventud y las escuelas para conocer más de cerca estas situaciones, brindar ayuda y contención, y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse. En Montecarlo, las amenazas se viralizaron en tres de las once escuelas de la localidad.
“Para nosotros este es un tema que debe tratarse principalmente en las familias, en las casas, concientizando sobre las consecuencias de los actos, por más pequeños que parezcan”, expresó.
Y agregó: “A veces publicar algo en redes sociales o escribir un mensaje puede provocar daños, miedo e incluso constituir un delito”.
También en Puerto Rico se viralizaron los escritos, tuvo repercusión y derivó en la intervención de la Justicia. Allí, el presidente de la Asociación Estudiantil local, Lautaro Funes, vinculó esta problemática con el contexto social.
“Los adolescentes somos el reflejo de la sociedad y también del hogar. Las agresiones constantes que se viven hoy no son una sorpresa, porque hace años que la sociedad viene volviéndose más violenta y eso incluso se refleja en la política. Todo va de la mano”, afirmó.
Al mismo tiempo, consideró que este tipo de situaciones no surgen de manera aislada. “Hasta cierto punto era algo esperable. Tal vez no llegar a un extremo así, pero sí que empezaran a ocurrir estas situaciones”, señaló.
Funes también sostuvo que la responsabilidad no recae únicamente en el ámbito familiar, sino en todo el entorno social. “Muchas veces en la escuela nos planteaban que esto venía únicamente desde la casa, pero me parece que tiene que ver con todo el entorno. Todos deberían preguntarse por qué alguien reacciona de esa manera o por qué hace algo así”, reflexionó.
Por último, se refirió a la reacción de los estudiantes frente a lo ocurrido en su localidad. “Había un grupo mayoritario en la escuela que consideraba esto una falta de respeto hacia la institución y las autoridades. Pero también había un grupo minoritario al que le parecía gracioso o buscaba llamar la atención”, indicó.
Finalmente, concluyó: “Todo tuvo consecuencias legales y creo que también sirvió para que muchos entendieran que este tipo de cosas no son un chiste”.
Por su parte, En El Alcázar, localidad que cuenta con tres instituciones secundarias -dos ubicadas en la zona urbana y una más alejada-, no se registraron mensajes vinculados a amenazas de tiroteos en los sanitarios, a diferencia de lo ocurrido en otros municipios vecinos.
“Vimos lo de los mensajes y creo que nosotros, al ser una comunidad chica, nos conocemos todos. Incluso, si alguien escribiera un mensaje, probablemente reconoceríamos la letra”, expresó Alejo Otto, integrante de la Asociación Estudiantil de esa comuna.
En la misma línea, consideró que el contexto social y las actividades compartidas influyen en la convivencia entre los jóvenes. “Además de eso, creo que todos estamos ocupados en cosas importantes, cumpliendo en la escuela, haciendo deportes o participando en distintas actividades”, señaló.
Asimismo, agregó: “Por ahí evaluamos que hacen eso más que nada para llamar la atención, pertenecer a un grupo o porque les parece gracioso molestar. En nuestro caso siempre tratamos de hacer actividades conjuntas y nos conocemos también fuera de la escuela. Eso no quiere decir que no haya problemas, pero creo que estamos enfocados en otras cosas”.
La realidad en Eldorado, en cambio, es diferente. Allí las amenazas se registraron en varias instituciones y el contexto también es otro: la ciudad cuenta con más de 15 escuelas secundarias entre públicas y privadas.
Sobre esta situación, el presidente de la Asociación Estudiantil de local, Mariano Cabral, manifestó: “Me impactó enterarme de los casos y saber que era como un reto popular o un desafío viral de TikTok. Me sorprendió aún más cuando pasó en mi institución, porque cualquiera con un poco de conciencia sabe que con eso no se juega”.
Además, remarcó la gravedad de este tipo de situaciones y la falta de conciencia sobre sus consecuencias. “Se pone en riesgo el bienestar de la escuela y de los chicos, y eso es algo muy delicado. En mi institución la mayoría sabíamos que era un chiste y que lo hicieron por el reto viral, pero no deja de ser grave”, afirmó.
Cabral también consideró que existe un desconocimiento sobre las implicancias legales de estos hechos. “Muchos chicos no saben que esto está penado por la ley y que puede traer antecedentes que los perjudiquen en el futuro. Creo que también falta más enseñanza desde la casa para hacerles entender que tener un dispositivo tecnológico no es un juego”, sostuvo.
Informe de domingo
- Qué veo cuando no me ves
- “Buscan la validación que no encuentran en el entorno familiar”
- Los estudiantes analizan el impacto y las consecuencias
- “Mañana tiroteo”: advierten que los retos son más frecuentes
- La gravedad del fenómeno impulsó un nuevo protocolo
- Pintadas sobre tiroteos exponen una crisis que excede a la escuela
- La crisis se profundiza y las respuestas no alcanzan
- Refuerzan prevención y contención en Oberá y San Pedro