Iguazú
Imputaron a sospechoso de acoso y rituales
Ángel Z., el hombre que fue denunciado por presuntamente acosar a una mujer de Iguazú y hasta incluso realizar trabajos de brujerías en contra de una mujer de 37 años, fue trasladado al Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú para tomar el primer contacto con la justicia.
En ese marco, El Territorio pudo saber que el hombre llegó custodiado por efectivos policiales para poder asignar abogado y acceder a su audiencia indagatoria. Fue así que, acompañado de su defensor, Ángel Z. se limitó a escuchar las pruebas en su contra y optó por no prestar declaración. En tanto, después de escuchar todos los elementos que lo apuntan como acosador, el sospechoso fue notificado formalmente por el delito de acoso. Luego de conocer su imputación provisoria, el hombre fue nuevamente trasladado a la comisaría local, donde permanecerá mientras se prosigue con las investigaciones y se realizan diferentes pericias. Entre los resultados de las pruebas que se aguardan, se encuentran el análisis a una CPU y un celular que fueron secuestrados durante la detención, además de la realización de un examen psicológico para corroborar que está en todas sus facultades mentales.
Por otro lado, fuentes judiciales sostuvieron a este medio que no se descarta que con el correr de la pesquisa se presenten más denuncias de otras víctimas de acoso por parte del hombre. Sobre lo último, ante el conocimiento de la denuncia y detención de Ángel Z., distintas mujeres se expresaron a través de las redes sociales diciendo que también fueron acosadas por el mismo sujeto, describiéndolo como “pesado” y “depravado”.
Denuncia
Lo cierto es que las investigaciones comenzaron a partir de la denuncia de una mujer de 37 años, quien manifestó a las autoridades de la Comisaría de la Mujer de la citada localidad que desde julio recibía reiterados mensajes amorosos de un compañero de pádel, pese a que ella no mostraba interés. Incluso, afirmó que el acoso fue aún mayor al haber recibido desde otro número comunicaciones vinculadas a supuestos trabajos de brujería, fotografías íntimas que serían del acusado y mensajes intimidatorios.
Según la denuncia los primeros contactos comenzaron cuando Ángel Z., con quien compartía la práctica de pádel, empezó a enviarle mensajes de contenido amoroso de manera reiterada.
Respecto al supuesto ritual al que fue advertida la mujer desde un número de teléfono desconocido, el remitente le manifestó que su compañero le habría realizado supuestos “trabajos de brujería” y le envió fotografías íntimas que serían del acusado. Además, denunció haber recibido mensajes intimidatorios, circunstancias que ahora son materia de investigación.
A partir de los elementos reunidos, la Justicia libró una orden de allanamiento, secuestro y detención. El procedimiento se concretó el último domingo y terminó con la detención del acusado, además del secuestro de un teléfono celular y una CPU. Los dispositivos fueron incorporados a la causa para las correspondientes medidas periciales, mientras la investigación continúa bajo las directivas de la Justicia para establecer las circunstancias del hecho denunciado.