Esperando al Niño

domingo 05 de julio de 2026 | 6:00hs.

Seguramente más de algún lector posadeño recordará la noche del 18 de diciembre del 2012. Cerca de las 2  comenzó a llover torrencialmente en la capital provincial. Tres horas más tarde la lluvia seguía con la misma intensidad. Para entonces, los grupos de WhatsApp se iban llenando de fotos de calles y casas inundadas, pedidos de auxilio, relatos de escapes milagrosos. Algunos arroyos habían crecido tanto que habían arrastrado autos y el tránsito estaba interrumpido por zonas.

Las verdaderas dimensiones de lo ocurrido se conocerían al día siguiente cuando se sabría que en diez horas habían caído 206 milímetros sobre la capital provincial, 100 en apenas dos horas. No hubo que lamentar ninguna muerte. Pero las pérdidas materiales fueron inmensas. El balance que se elaboró entonces estimó más de 500 familias con graves daños en viviendas y vehículos.

Los análisis posteriores advirtieron que las inundaciones habían sido consecuencia del colapso del sistema pluvial por la gran cantidad de agua caída en un lapso corto de tiempo.

Un escenario similar podría imaginarse en Posadas, en el contexto del Súper Niño que se espera y traería lluvias por encima de los promedios históricos para nuestra región. Excepto porque, desde ese fatídico diciembre, se fueron realizando importantes obras de canalización de los principales arroyos que atraviesan Posadas.

De todas formas, si de algo hay certeza para lo que resta del año es que se esperan lluvias récords. El comienzo del fenómeno de El Niño ya fue confirmado con el aumento de la temperatura del Pacífico. Y si bien en un primer momento no todas las previsiones coincidían en que las cifras serían récords con el correr de los meses los pronósticos están coincidiendo en un escenario más severo de lo habitual.

En la provincia de Misiones, el gobierno misionero  puso en marcha desde fines de mayo el plan de contingencia. Los comités de emergencia han empezado a prepararse para un eventual escenario de inundaciones y operativos de evacuación.

En el análisis realizado por las autoridades provinciales, la zona de mayor riesgo se encuentra en la costa del río Uruguay, donde justamente por estos días se registran niveles que han obligado al cierre temporario de los puertos.

También el río Paraná y su cuenca de arroyos han dado señales de alerta en circunstancias de lluvias extremas. A modo de ejemplo, las fuertes tormentas del 1 de enero del 2015 que inundaron la municipalidad de Capioví, pusieron en riesgo tramos puntuales de la ruta nacional 12 y dejaron dudas del estado de sus puentes.

La provincia ha empezado a prepararse para este incremento de lluvias que llegaría a partir de agosto y se prolongaría hasta otoño del año próximo.

Entre las tareas previstas, se encuentra el relevamiento de zonas inundables habitadas que requerirá evacuación. Aquí habrá que afinar la búsqueda en cada municipio para detectar zonas que se han ido poblando en los últimos años. A modo de ejemplo, cabe mencionar el asentamiento que crece semana a semana a orillas del Garupá, en el límite entre Candelaria y Profundidad. Las viviendas se han multiplicado en una zona inundable, alentadas por la necesidad y la sequía de la Niña. Solo con las lluvias de los últimos días, ya es evidente el peligro.

Y también están los caminos. La principal preocupación de los productores rurales es el temor de quedar aislados, más allá de las consecuencia negativas en la producción.

Ahora es el momento de hacer las previsiones y tomar los recaudos. Que la primavera ya está cerca y en Misiones suele adelantarse.

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