Ñande Reko Rapyta (Nuestras raíces)

Cuando las huellas se abrazan

sábado 04 de julio de 2026 | 6:00hs.

La historia innegablemente deja huellas, marca y determina a una sociedad, en ocasiones la condiciona, en otras la define, una discusión de eruditos que no parece tener fin… por ahora; por su parte, la amistad también deja huellas…de todo tipo. Como producto de relaciones humanas el sincretismo resultante entre ambas es único, constante, atemporal, desprejuiciado.

Una de las condiciones necesarias para las dos, hasta hace poco tiempo, es el espacio, un lugar físico, algunos de ellos han pervivido en nuestra ciudad, podemos visitarlos, conocerlos, redescubrirlos, recordemos, por ejemplo, al Cementerio La Piedad.

Cuando se oficializó la fundación de Posadas existían algunos enterratorios: el “Cementerio de los Paraguayos” en inmediaciones de la actual Plaza 9 de Julio, otro en cercanías de la actual Escuela Normal Mixta Estados Unidos de Brasil y un tercero en la zona donde -tiempo después- se construyó la Estación del Ferrocarril

En 1872 se decidió trasladar el “camposanto” que se encontraba en cercanías de la Plaza 9 de Julio, al principio se lo reubicó en la Chacra 42 o 47; años más tarde, ante el “estado ruinoso” del cementerio, se aprobó un nuevo traslado a la Chacra 60; la inauguración oficial se concretó el 1° de noviembre de ese año, dos décadas después se levantó una Sala Mortuoria, Capilla y Depósito de Cadáveres y se destinó la superficie total de la Chacra para uso fúnebre.

En 1934 el arquitecto Alejandro Bustillo realizó el proyecto del Pórtico, se construyó años después y se inauguró el nuevo acceso en noviembre de 1945, se sumó la Cruz Mayor de mampostería en reemplazo de la antigua de madera, afectada por el paso del tiempo.

Varias sepulturas han sido reconocidas como Patrimonio Histórico Cultural local: el Mausoleo del doctor Juan Ramón de Madariaga y Hormaza, Alcibíades Alarcón, Manuel A. Ramírez, entre otras; en los últimos tiempos se han incorporado murales, se destacan el de los Veteranos de Malvinas, el realizado a los docentes misioneros y la obra conmemorativa a la artista y docente Teresa Warenycia.

Otro lugar emblemático es la llamada Casa Lafuente ubicada en la intersección de Santa Fe y San Lorenzo, construida en 1929 con un diseño ecléctico, una verdadera “Villa” rodeada de exuberantes jardines, esta casona ha sido testigo y protagonista de la historia regional y nacional. Al principio fue vivienda familiar, luego sede del Consulado de Alemania y posteriormente de la Asociación Rural Yerbatera Argentina (Arya), incluso resistió un atentado durante una de las dictaduras implementadas en el país, que dañó su fachada.

Donde hoy funciona el CEP N° 4 estaba la Cárcel Nacional de Posadas. Comenzó a construirse en 1895, un edificio “grande y sólido”, según las crónicas, se terminó hacia 1905 y funcionó hasta principios de 1981, cuando se habilitó el penal de Loreto; tuvo un pabellón de varones y otro de mujeres, dirección, salón comedor, cocina, sanitarios, talleres de oficio y patio central; durante el último gobierno de facto fue utilizada para detenciones ilegales, luego que el edificio fuera demolido se barajaron varios proyectos, finalmente se construyó un moderno edificio escolar.

Si se pudiese elegir una cuna de la amistad en Posadas posiblemente sería el Balneario El Brete, origen de la zona se remonta a tiempos inmemoriales cuando para el traslado de la hacienda al otro lado del río se construyó un brete, una especie de corral alargado y fino de madera por donde se hacían pasar a los animales para marcarlos, faenarlos o subirlos a balsas o embarcaciones; con el transcurso del tiempo fueron varios, algunos particulares otros públicos, para su uso se abonaba un arancel, la actividad dio origen al barrio del mismo nombre; en 1946 habilitó allí el primer Balneario Municipal, para entonces funcionaban en las inmediaciones dos escuelas primarias -N° 220 y 121-.

En 1978, llegó a este barrio un importante grupo de inmigrantes laosianos, camboyanos y vietnamitas; el nivel del río, a partir de la represa Yacyretá modificó el espacio, en 2015 se reinauguró el balneario que disfrutamos en la actualidad.

Más cerca en el tiempo, consideremos al Campus Universitario de la Unam, resulta que en abril de 1973 se promulgó la Ley de Creación de la Universidad Nacional de Misiones, como parte de un plan más amplio denominado “Taquini”, que impulsó la fundación de las varias universidades en nuestro país.

Los antecedentes más lejanos se remontan a 1957 cuando se crearon la Escuela de Ingeniería Química y la Escuela de Asistentes Sociales, que en 1967 se transformó en la Escuela de Servicio Social; tiempo después surgió la Escuela Agrotécnica de Eldorado, el Instituto Superior del Profesorado y la Escuela de Bellas Artes de Oberá.

En 1964 se inauguró el Centro de Estudios del Bosque Subtropical dependiente de la Universidad Nacional de La Plata y en 1966 el Instituto de Relaciones Públicas; años antes, la ex escuela de Ingeniería Química logró el rango de facultad, luego se incorporó a la Universidad Nacional de Misiones, en noviembre de 1980 pasó a llamarse Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales, más tarde se creó la Escuela de Enfermería Universitaria.

La Facultad de Ciencias Sociales surgió en 1974, en 1980 pasó a llamarse “de Humanidades y Ciencias Sociales”; en la misma fecha se conformó la Facultad de Ciencias Económicas, cinco años después se inauguró la Facultad de Artes en Oberá, por citar algunas de las casas de estudios comprendidas en la Unam.

En paralelo, también en el año 1974 comenzó a funcionar la primera sede del Rectorado, en Colón 485 de Posadas, ocupó diferentes edificios hasta que en junio de 1986 la Unam y el Inta suscribieron un convenio por el cual Inta transfirió a la Universidad un terreno de 25 hectáreas ubicado en Villa Lanús; así se inició la construcción del Campus inaugurado en 1992.

Hay muchos lugares más…

¡Hasta la próxima!

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