Quién fue Jorge Abelardo Ramos

miércoles 01 de abril de 2026 | 6:00hs.

Jorge Abelardo Ramos (1921-1994) fue un destacado historiador, político, periodista y escritor argentino, fundador de la corriente política conocida como “Izquierda Nacional”. Propuso una visión marxista latinoamericanista que buscaba la unidad de la región y apoyó al peronismo desde una postura crítica y nacional. 

Fue un intelectual que se opuso a la “colonización pedagógica” de la historia argentina y latinoamericana. Planteó que las divisiones en la región llevaron a la creación de “patrias chicas”.

Siendo un hombre de avanzada intelectual, también buscó vincular el socialismo con el nacionalismo popular, distanciándose de la izquierda tradicional argentina, a la que consideraba ajena analítica a la realidad nacional.

Jorge Abelardo tenía 19 años cuando León Trotski fue asesinado. El libro de éste, Los Estados Unidos Socialistas de América Latina y su apoyo al nacionalismo revolucionario mexicano que encarnaba el presidente Lázaro Cárdenas contribuyeron a la conformación del pensamiento latinoamericanista del joven Abelardo.

Entre otros, sus principales libros -que aún hoy pueden ser leídos provechosamente- fueron Revolución y contrarrevolución en la Argentina (1957) e Historia de la Nación Latinoamericana (1968), que mantienen una indiscutible vigencia nacional e internacional. En la actividad política, fundó partidos como el Partido Socialista de la Izquierda Nacional (PSIN) y el Frente de Izquierda Popular (FIP). Además, fue nombrado embajador en México en 1989, por el presidente Carlos Menem.

En la atmósfera política de los años 40 surge ―al aparecer Perón en 1945― el pequeño grupo de inspiración trotskista que interpretaba de una manera radicalmente distinta el nuevo fenómeno nacido el 17 de octubre de aquel año. Esta interpretación va a confrontar con la totalidad de las explicaciones que el pensamiento de izquierda daba sobre el peronismo.

La base de este pensamiento era: Primero, la Argentina es un país semicolonial, o sea un país dependiente, oprimido por el imperialismo y, por lo tanto, no se pueden aplicar mecánicamente los instrumentos intelectuales generados para interpretar y transformar revolucionariamente la realidad del mundo imperialista (como hoy lo intenta Milei); Segundo, quienes salieron a la calle a defender al coronel Perón ese 17 de octubre, era la clase obrera, no “murgas de lúmpenes desclasados”; Tercero, esos trabajadores marchaban detrás de un jefe que no era un dirigente obrero socialista formado en la Tercera Internacional, sino un coronel nacionalista.

El principal aporte intelectual de Jorge Abelardo Ramos al pensamiento político argentino es su caracterización del peronismo: cómo y por qué los trabajadores argentinos se encolumnaron detrás de un coronel nacionalista y llevaron adelante un gran movimiento cuya tarea no era la socialización de los medios de producción, sino la creación de un capitalismo autárquico e independiente.

También, Abelardo Ramos analizaba históricamente de qué manera el proyecto originario que expresaban José Artigas, Bolívar y San Martín fue deteriorándose y agonizando; qué intereses concurrieron para que el proyecto se fragmentase, para que esas grandes visiones continentales que caracterizan la prosa de Bolivar terminaran en pequeñas e impotentes repúblicas dotadas de todos los elementos formales que caracterizan al estado burgués, pero de ninguno de sus elementos constitutivos materiales.

Al describir la balcanización del continente entre los siglos XIX y XX Jorge Abelardo Ramos inscribió una nueva narrativa en el pensamiento latinoamericano: por primera vez las categorías marxistas de interpretación de la historia se enlazaron con la perspectiva de la Patria Grande. 

El político Arturo Jauretche corrigió algunas de estas páginas; el líder tupamaro Raúl Sendic (con quien me conocí en la década del 60 en Uruguay) escondía el volumen bajo su catre cuando fue capturado; sus teorías fueron estudiadas con pasión por el intelectual uruguayo Alberto Methol Ferré. Hoy, constituye el más innovador aporte del revisionismo histórico en su tarea de derribar los mitos instaurados por los discursos historiográficos hegemónicos.

Los servicios secretos soviéticos, habían sacado las mismas conclusiones que Ramos sobre la tranquilidad uruguaya y habían instalado la sede central de espionaje para América desde Montevideo. 

La jefa de la unidad rusa, África de la Heras, que había intervenido en la planificación y ejecución del asesinato de Trotski en México, se infiltró en el mundo político cultural uruguayo y argentino y, mientras pudo, interfirió en las actividades políticas de la familia de Jorge Abelardo Ramos, en Montevideo. ​A los veintiocho años ―en 1949, durante el Gobierno peronista― publica América Latina: un país. Obra secuestrada por la Policía Federal Argentina. La Comisión Parlamentaria Bicameral contra Actividades Anti Argentinas, presidida por el diputado José Emilio Visca, a quien secundaba el diputado Rodolfo Decker, ordenó el secuestro de la edición completa de todas las librerías. Fueron algunas de las vicisitudes con el peronismo de Abelardo Ramos.

Habiendo fallecido a los 73 años, su enfoque buscaba superar la dicotomía entre peronismo y socialismo, integrando la lucha por la liberación nacional con la revolución social en América Latina. Fue marxista y fue peronista; otro de los grandes intelectuales históricos argentinos.

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