La clave es adaptarse al contexto
Los retos y la actualidad del sector floricultor en San Pedro
En San Pedro, el rubro de los viveros y la venta de flores se mantienen como una actividad sostenida por no más de diez emprendedores locales. Si bien la mayoría de los establecimientos se especializan en especies arbóreas y frutales, aquellos dedicados a la ornamentación y flores naturales han sabido adaptarse a un mercado que se mueve entre la producción propia y la reventa estratégica.
La mayor demanda en el rubro florería pasa por flores naturales para decoración de eventos y ramos para celebraciones especiales.
Se trata de un tipo de negocio bastante demandante, que implica cocimientos, espacio físico e inversión en sistemas que garanticen riego, por lo que quienes se dedican encuentran dificultades al momento de producir plantas o flores para corte, las que se obtienen por medio de proveedores.
Logística y realidad económica
El ingeniero Claudio Yarmuzko, cuya familia es pionera en el sector con el emprendimiento “2 de Abril”, dialogó con El Territorio sobre la compleja logística y la realidad económica que atraviesa el sector desde el interior de Misiones.
El sector experimentó cambios en cuanto a comportamiento de clientes en el último tiempo. Según Yarmuzko, la crisis a consecuencia de la pandemia del coronavirus representó un momento de expansión inesperado. “Desde la época de pandemia en adelante tuvimos un auge de todo lo que sea arreglo de jardines. En esa época arrancábamos recién con el negocio de la venta de plantas, arreglo y diseño de jardines”, señaló el ingeniero.
Sin embargo, el panorama actual es distinto debido a la situación económica. “Al cliente no le alcanza y bajó mucho la demanda de plantas; hoy son casos particulares los que siguen incorporando ejemplares a sus jardines”, afirmó, con lo que la poca demanda llevó a que el servicio de jardinería pase a un segundo plano y la actividad principal pasa por la venta directa.
Una de las estrategias para dar continuidad al emprendimiento, fue sacarle provecho a la amplia experiencia con la que cuentan en lo que respecta cultivo de frutales injerto, que le permite canjear variedades de cítricos por ejemplo con viveristas de otras localidades de provincia.
Yarmuzko detalló que entre un 60% y 70% de sus plantas ornamentales provienen de otros viveros, mediante un sistema de colaboración: “Hay una especie de intercambio; nosotros los abastecemos con frutales y vendemos sus plantas ornamentales, ya que ellos son especialistas en otros municipios”.
En cuanto a las flores de corte, como rosas, gerberas y crisantemos, el abastecimiento trasciende fronteras. Es así que una parte es provincial y gran parte llega desde el Mercado Concentrador de Buenos Aires, que a su vez recibe flores importadas de países como Ecuador.
A pesar de la caída en el diseño y asistencia de jardines, el mercado de flores naturales mantiene su ritmo gracias a la ornamentación de eventos sociales. Las fiestas de 15 años y los casamientos son los principales motores de demanda, junto con fechas claves como el 14 de febrero, día de los Enamorados. “Es una de las fechas donde nos preparamos y registramos un pico notable en la venta de flores”, precisó el ingeniero. Además, el Día de la Madre es una de las jornadas de mayor movimiento para plantas y ramos; y en verano crece el interés por árboles para sombra.
Insumos
Contrario a lo que el público cree, Yarmuzko sostiene que la actividad no es excesivamente cara en términos de insumos, pero sí extremadamente exigente en tiempo y planificación. “Requiere de muchísima planificación. Para vender constantemente, hay que tener muy bien planificado el momento de siembra y trasplante para lograr calidad y cantidad en tiempo y forma”, manifestó.
Para quienes deciden producir, la inversión fundamental radica en invernaderos y sistemas de riego, sumado a una “dedicación de todos los días, como todo vivero”.
En lo que respecta al bolsillo del consumidor, el ingeniero precisó que los precios de los ramos preparados son variables, actualmente rondan entre los $15.000, $25.000 y $30.000.
Notas relacionadas
- Flores y plantas: un nicho económico que germina en Misiones
- Destacan el proceso detrás de las plantas llevando el legado de su madre
- La región de las flores se apoya en una demanda sostenida
- Esfuerzo, creatividad e innovación en un vivero familiar de Jardín América
- Un emprendimiento que hace 10 años florece en Eldorado
- Esfuerzo y dignidad: la historia de un vivero que no se rinde
- Un plan estratégico para impulsar la floricultura local