Tener elementos de seguridad y no “confiarse” del terreno

En lo que va del verano, la mitad de los ahogados fueron menores

Desde septiembre Misiones registró 10 muertes por ahogamiento. Los riesgos de ingresar a zonas no autorizadas: “No es sólo nadar o saber remar, es seguridad”
domingo 11 de enero de 2026 | 6:05hs.
Posadas tiene dos balnearios gratuitos habilitados para el ingreso de bañistas y deportistas. Foto: Joaquin Galiano
Posadas tiene dos balnearios gratuitos habilitados para el ingreso de bañistas y deportistas. Foto: Joaquin Galiano

La temporada de verano volvió a poner el foco sobre una problemática que se repite año tras año en Misiones, tierra surcada por agua: los ahogamientos en ríos, arroyos, balnearios y piletas. Desde septiembre y hasta la fecha de publicación de este informe, la provincia ya contabilizó diez víctimas fatales, un dato que preocupa especialmente porque la mitad fueron niñas y niños, según confirmó el director de Seguridad Acuática, Franco Bacigalupi.

Alarma también que la mayoría de estos episodios ocurren en lugares que no cuentan con habilitación para un ingreso seguro. “No podemos prohibir a la gente que ingrese, pero sí insistir en los cuidados básicos para evitar tragedias”, sostuvo.

De reconocer y difundir cuáles son los balnearios y espacios habilitados a incorporar prácticas de seguridad básicas -contar con un elemento de protección como salvavidas, no ingresar al cauce por encima de la cintura y tener a los menores bajo cuidado, siempre cerca-, entre las principales recomendaciones para gozar de las vacaciones y no lamentar accidentes fatales.

El balance del 2025 mostró luces y alertas, teniendo en cuenta que todavía son pocos los municipios adheridos a la Ley provincial de Seguridad Acuática -apenas cuatro de 79 comunas-. A ese contexto se suma la demanda de guardavidas frente a los contados sitios que forman a estos profesionales (hay dos escuelas en Posadas y una en Oberá). Entre esos desafíos, el aporte de la educación para prevenir y salvar es fundamental, reconoció.

“Se está empezando a trabajar no sólo el aprender a nadar, sino también la seguridad. Lo mismo pasa con los chicos que hacen kayak o canotaje: no es sólo saber remar, sino conocer las pautas de seguridad, y eso nos está ayudando mucho”, explicó Bacigalupi a El Territorio.

Lugares habilitados

Actualmente, en la ciudad capital sólo hay dos playas públicas habilitadas para bañarse. “Tenemos únicamente Costa Sur y El Brete, y después está Pirá Pytá, que es una playa privada”, indicó. En Candelaria, en tanto, hay una playa concesionada, pero aclaró que no está habilitada.

Allí se entra a otro espacio gris: según contó Bacigalupi, muchas veces la información sobre el estado de los balnearios no llega de manera formal. “Nosotros no nos enteramos cuando hacen las habilitaciones; vamos directamente, hacemos los informes y recién ahí se activa el trabajo con el municipio”, señaló.

Respecto a las piletas, el funcionario detalló que en la capital provincial hay entre 33 y 34 habilitadas, “entre clubes y particulares”. Pero aclaró que ese número podría aumentar una vez que se reglamente completamente la nueva ley, ya que también se incluiría piletas de hoteles y gimnasios.

En las demás localidades adheridas a la Ley V - N° 18, los números varían según la ciudad. “En Eldorado hay unas 16 piletas habilitadas y el balneario municipal, que está concesionado”. Aquí es necesario diferenciar que desde Prefectura Naval Argentina aclararon que la Capital del Trabajo no tiene ningún balneario habilitado sobre el río Paraná.

En Oberá, son alrededor de 23 piletas y en San Pedro hay 6 campings (de un total de 8) con habilitación municipal correspondiente.

“En Candelaria el número oscila entre 12 y 17, porque depende mucho de la temporada y de si pueden afrontar el costo del guardavidas”, explicó Bacigalupi.

Más de 100 guardavidas

El director de Seguridad Acuática reconoció avances en la adhesión a la ley, pero todavía son pocas las localidades formalmente adheridas. “De todos modos, los municipios se acercan a consultar y a ver cómo empezar a trabajar con la seguridad”, señaló.

Para la Dirección, el principal problema es la falta de guardavidas. “Las dos escuelas de guardavidas de Posadas sostienen prácticamente a toda la provincia. A eso se suma que muchos se van a trabajar a Brasil, lo que genera más demanda”, advirtió.

Actualmente, Misiones cuenta con unos 119 guardavidas aptos con reválida. “Ese es el número para cubrir toda la provincia. Capaz hay algunos más que tienen sólo el título y no la reválida, que son los que muchas veces contratan en el interior”, contó.

Errores comunes

El cuadro legal se conoce. Pero no es posible negar que -por cercanía, por posibilidades económicas o por otros factores- muchos misioneros y misioneras eligen refrescarse en lugares no habilitados.

De allí parte la urgencia de repensar y educar nuestro comportamiento y nuestra relación con el río, algo en lo que coincidió Bacigalupi. “No podemos prohibir que la gente ingrese, pero sí pedimos que no se metan más allá de la cintura. Para refrescarse no hace falta llegar con el agua al cuello”, remarcó.

En ese sentido, alertó que los errores más comunes de quienes pasan un día en el agua, en un sitio que no conocen, es querer ingresar sin antes tantear el terreno y su profundidad. Advirtió de zonas de riesgo, como saltos y cascadas: “Hay piedras con mucho musgo, la gente se resbala, se golpea, se fractura y después viene el ahogamiento”, explicó.

Otro error frecuente es sobreestimar la capacidad de nado. “Muchos creen que nadan bien porque nadaban de chicos, pero nadar exige mucho físicamente. Hacen unos metros y cuando quieren volver, no les da el físico”, observó.

El cuidado de los niños es otro de los ejes centrales. “La distancia entre un adulto y un chico en el agua tiene que ser un brazo”, ejemplificó. “No sirve que el padre esté tomando sol y el chico en el agua”.

Además, pidió no confiarse en los elementos de flotación y tener la mirada atenta al movimiento de niños y niñas: “Los bracitos se resbalan con el protector solar, se salen y el chico se empieza a ahogar”.

Guardavidas y obligaciones para privados

La Ley V-N° 18 -voluntaria de adhesión para los municipios- establece el marco normativo para regular actividades acuáticas, náuticas y ribereñas en espacios públicos y privados de acceso público. Abarca tanto la habilitación y funcionamiento de estos espacios como la capacitación y el ejercicio profesional de los guardavidas.

En ese sentido, se define que ese servicio de cuidado debe ser prestado exclusivamente por profesionales registrados ante la autoridad competente, con certificación vigente o reválida anual.

La norma también fija obligaciones para propietarios o concesionarios de balnearios, piletas y otros espacios. Entre ellas, la contratación obligatoria de guardavidas formados, la provisión de elementos de salvamento, comunicación y primeros auxilios; la correcta demarcación de zonas y de cartelería visible y la garantía de condiciones de higiene.

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