Resumen de los últimos fallecimientos registrados en distintos puntos de la provincia
Tragedias en el agua: entre la falta de precaución y las zonas no habilitadas
La seguridad en el agua es una preocupación constante para quienes viven, sortean y disfrutan diariamente de distintos espejos de agua, lagunas, arroyos y ríos de la provincia. Pero a pesar de los inumerables esfuerzos que se llevan adelante desde distintas instituciones, tanto privadas como públicas para prevenir hechos trágicos, desafortunadamente, las muertes por ahogamiento siguen siendo moneda corriente en el último tiempo en la provincia.
Justamente, a tres días de comenzar el 2026, la tierra colorada se vio sacudida por la trágica muerte de tres niñas de 7 años, que se ahogaron en aguas de una laguna ubicada en el barrio Cantera, de Apóstoles.
Pese a la rápida intervención policial y sanitaria, y a las maniobras de reanimación realizadas, las menores perdieron la vida un puñado de minutos más tarde de haber sido rescatadas del agua.

El fatídico hecho que aún conmueve a la localidad, se registró hace una semana, cerca de las 15.40 de ese sábado. En ese contexto, personal de la Policía de Misiones, con colaboración de División Infantería y Comando Radioeléctrico, fueron comisionado por el CIO 911 ante un llamado de emergencia que alertaba sobre menores en una laguna ubicada en inmediaciones del barrio Cantera.
Al arribar al lugar, los efectivos se constituyeron junto a una ambulancia del hospital local, constatando que tres menores presentaban signos de ahogamiento, esto es, asfixia por inmersión. En consecuencia, personal policial y sanitario inició de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y dispuso el traslado urgente al hospital Local.
No obstante, pese a los esfuerzos realizados tanto en el lugar como en el centro de salud, el médico de guardia confirmó el fallecimiento de las tres niñas. Las víctimas fueron identificadas como Agustina Nicol Olivera (7), Soe Alma Mía Da Silva (7) y Ramona Beatriz Villalba (7).
Las menores, se encontraban junto a sus madres y otros familiares cuando, por causas que se tratan de establecer, ingresaron al agua.
Tras lo sucedido, el Club de Remadores Apóstoles emitió un comunicado en sus redes oficiales desligándose de las actividades náuticas que allí se realizan y advirtiendo que el sitio no cuenta con habilitación como balneario.
“Brindamos nuestro más sincero pésame y acompañamiento a las familias afectadas por la tragedia, esperando pronta resignación y consuelo divino en este difícil momento”, expresaron al cerrar el escrito.
En disidencia con la práctica deportiva en lugares que no poseen habilitación correspondiente, en el mismo documento anticiparon que no participarán del Encuentro de Kayakismo y Canotaje que este 2026 se realizará en Apóstoles.
Los últimos casos
El listado de últimos casos se remonta al domingo 14 de septiembre pasado cuando Ludmila Michelle Olivera, de 13 años, fue encontrada sin vida luego de más de tres horas de búsqueda en el agua. La adolescente había entrado a refrescarse horas antes en la ribera del barrio Horacio Quiroga, de Garupá, y no volvió a salir.
En ese momento, la menor se encontraba con sus dos hermanitas y su mamá a orillas del río, en la intersección del Acceso Sur y calle San Ignacio. En un momento, todas jugaban en la costa cuando la menor de 13 años ingresó al agua para refrescarse, y desapareció de la superficie.
Una semana más tarde, en Puerto Iguazú, alrededor de las 19, efectivos de la Policía de Misiones y de la Prefectura Naval Argentina localizaron el cuerpo de Miguel Alejandro Figueredo, un menor de 14 años que llevaba tres días desaparecido en aguas del río Paraná.
El operativo de búsqueda se desplegó de manera conjunta entre personal de Prefectura y la Policía con sus divisiones especiales. Los rescatistas hallaron el cuerpo a la altura del kilómetro 1.926, en la zona conocida como Itá Cajón Arenera, y lo trasladaron al puerto de la ciudad.
De acuerdo a la denuncia presentada por su madre, el joven se había ausentado de su vivienda en el barrio Villa Alta y no regresó. Horas más tarde, un vecino -de su misma edad- aseguró haberlo visto descender por un sendero hacia la zona del Salto Mariposa, junto al río.
Allí, otra persona manifestó que el menor se habría arrojado al agua y no salió a la superficie.
Por su parte, en octubre, rescatistas hallaron el cuerpo sin vida de Thiago Friederich, de 20 años, quien se encontraba desaparecido desde la mañana del domingo 5 de octubre, en aguas del río Paraná y en jurisdicción de la localidad de San Ignacio.
El hallazgo se produjo alrededor de las 15.50, en una zona ubicada a unos 150 metros de la desembocadura del arroyo Cuñá Pirú, a la altura del kilómetro 1714 del cauce. En el operativo participaron buzos de la División Rescate Complejos de la Policía de Misiones, efectivos de la Prefectura Naval Argentina y Bomberos Voluntarios de Capioví.
Por otro lado, a principios de noviembre, mediante entrecruzamiento de datos entre la Policía de Misiones y sus pares de la Policía Militar de Brasil, se pudo confirmar que un obereño de 85 años que era buscado desde finales de octubre en dicha localidad, había fallecido por ahogamiento en aguas del río Uruguay, en jurisdicción de la ciudad brasileña de Porto Xavier.
Se trata de Juan Smolarczuk, sobre quien se había reportado su desaparición el pasado 29 de octubre y cuyo cuerpo fue encontrado cinco días más tarde cuando uniformados de la Policía Militar divisaron el cuerpo sin vida del anciano, en aguas del mencionado río que divide ambos país y sobre quien se tenía el dato de su desaparición en suelo argentino.
El caso Dylan
Uno de los casos más resonantes registrados en los últimos meses fue el de Dylan González, un joven de 17 años que jugaba en el club Bartolomé Mitre y que falleció tras haberse metido en un lugar no habilitado para bañarse.
En torno a este último caso, el cuerpo de González fue hallado durante la mañana del lunes 10 de noviembre cuando personal de la Prefectura Naval Argentina localizó el cuerpo sin vida del joven, quien había desaparecido horas antes tras sumergirse en aguas del río Paraná, en jurisdicción de la Comisaría Séptima de la Unidad Regional I.
El hallazgo se produjo alrededor de las 6.30, cuando una patrulla fluvial de Prefectura, al mando del Oficial Auxiliar Nicolás Barrientos, divisó el cuerpo del joven y procedió a su recuperación.
Un día antes, cerca de las 18.35 del domingo 9, la policía informó que una persona se metió al río Paraná en la zona de Villa Cabello y no salió. Comenzó la búsqueda que se paró a la noche y que continuó la mañana siguiente desde muy temprano con el hallazgo del cuerpo.
El futbolista se había ganado su lugar en el plantel de la Liga Posadeña y también en el del Federal A, torneo en el que el DT Pico Salinas le dio la chance de demostrar lo que sabía hacer con la pelota.
Esas buenas actuaciones llamaron la atención de Vélez, que decidió que el misionero sea parte del club.
Por otro lado, ya en diciembre último, más precisamente el sábado 6, un hombre de 55 años falleció en un tajamar del Lote 51 de la localidad de Campo Ramón, en circunstancias que aún son materia de investigación, ante la sospecha de que se habría ahogado mientras participaba de una pesca con red.
El hecho ocurrió cerca de las 11.30, cuando Carlos Benjamín Bengelsdorff (55) realizaba tareas de pesca junto a su cuñado, Federico D. (65), y otros familiares.
Según relataron los presentes, en un momento el hombre comenzó a hundirse y, pese a los intentos por auxiliarlo, no lograron rescatarlo a tiempo. Minutos después, vecinos de la zona lograron sacarlo del agua, ya sin signos vitales.
Se ahogó tras caer de una canoa
Tras una intensa búsqueda, rescatistas hallaron ayer por la tarde el cuerpo sin vida de Rolando David Meza, un suboficial de la Policía de Misiones de 38 años quien un día antes había desaparecido tras caer al agua luego del vuelco de una canoa en el arroyo Yabebiry, en Loreto.
Efectivos de la Comisaría local informaron que cerca de las 13.15 de ayer fue encontrado el cuerpo del uniformado. Fue localizado por personal de la División Rescates Complejos de la Dirección General de Bomberos, en el marco del operativo de búsqueda desplegado en la zona.
De acuerdo a lo informado desde la Unidad Regional XIII, la desaparición se registró el viernes por la tarde, cuando Meza y Lucas V., de 26 años, se encontraban en una canoa, en aguas interiores del arroyo Yabebiry, a la altura del kilómetro 1624 del río Paraná. En ese momento, la zona se vio afectada por fuertes lluvias y ráfagas de viento, condiciones climáticas adversas que habrían generado oleaje e inestabilidad. Lo que provocó el vuelco de la embarcación.
Como consecuencia, ambos ocupantes cayeron al agua.
Tras el incidente, el menor de los hombres logró salir a la superficie y nadar hasta la costa. En tanto, Rolando David no volvió a emerger. Desde la fuerza provincial precisaron que el suboficial se encontraba usufructuando su licencia anual reglamentaria al momento del hecho.
Informe de domingo
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