Ponissi rescató la entrega del plantel

“No sé si fue el último viaje, pero fue muy lindo”

Santiago González, capitán de Tokio, se lamentó por la derrota y valoró el recorrido pese a que el Japonés no logró el ascenso a la Liga Argentina
sábado 06 de julio de 2024 | 6:01hs.
A sus 40 años, Santiago González fue nuevamente clave para que Tokio llegue a pelear por el ascenso. Foto: Marcos Isaac
A sus 40 años, Santiago González fue nuevamente clave para que Tokio llegue a pelear por el ascenso. Foto: Marcos Isaac

“Estoy muy triste. Era una ilusión muy grande”. Todavía con lágrimas en los ojos, Santiago González dio la cara tras la dolorosa derrota de Tokio en Venado Tuerto ante Centenario, que significó la derrota 2-1 en la serie y el Japonés no pudo lograr el ascenso a la Liga Argentina.

“Lo único que tengo que decirle a la gente es gracias. Nos aguantó todo el año y siempre se disfrutó jugar de local. Agradecerle a la familia, que estuvieron siempre al lado mío, porque postergaron muchas cosas para que yo pueda jugar”, expresó muy dolido el santafesino y destacó que “sin ellos no podría estar jugando con la edad que tengo”.

A sus 40 años, el pivote no sabe si seguirá jugando o no. No es el momento de decidirlo tampoco, pero está claro que el final de la carrera está cada vez más cerca.

“Fue un viaje hermoso y no lo pudimos coronar con un ascenso. Cuando perdés ves todo lo negativo, lo malo, la tristeza. En lo personal no sé cuándo será lo último. No sé si fue el último viaje, pero fue muy lindo”, rescató González.

“Hoy no puedo confirmar nada, pero no tengo más nada para dar. Es duro”, tiró el capitán del Japonés después del partido.

“Es difícil hacer un análisis, el dolor es muy grande porque había mucha ilusión. Enfrentamos a un gran rival y lo tienen merecido porque nos ganaron muy bien”, cerró González.

Al igual que el capitán, otro que tuvo mucho que ver en este presente de Tokio es el entrenador, Agustín Ponissi.

 

Krapp, una de las figuras del Japonés, llora tras la derrota. Foto: Gustavo Hollmann

“Lloré mucho porque fue un año muy difícil para mí. Las caras de bronca y de tristeza son directamente proporcional a la ilusión que teníamos. Creo que lo dejamos todo y no nos tocó. No pasa nada, hay que seguir trabajando porque a este club le va a tocar”, expresó el cordobés tras la derrota en suelo santafesino.

“Fue mucho trabajo, fueron cuatro temporadas primeros en la zona, con una localía muy fuerte. Con dos semifinales y una final. Yo sé que a este club se le va a dar, trabajando así lo va a conseguir”, valoró Ponissi.

El entrenador realizó un pequeño análisis y confesó que sabían que la definición sería muy intensa y peleada. “El partido iba a llegar por el lado de la intensidad y ellos lo cerraron mejor”, indicó.

“Hay que tragar el veneno y seguir. Casi dejé todo, este grupo me bancó y yo los voy a bancar siempre”, cerró emocionado Ponissi.

El final de una temporada, sobre todo cuando se pierde una final, siempre deja dolor y bronca, aunque eso no debe empañar el trabajo realizado a lo largo de varios meses. Tokio fue el mejor de su zona y también de la Conferencia Norte. En el Templo Oriental supo levantar series y devolverle la chance a Posadas de soñar con un equipo en la Liga Argentina, la segunda división del básquet argentino, luego de 29 años. Después de aquellas temporadas de Luz y Fuerza en el extinto TNA.

“Siempre voy a estar orgulloso de participar del torneo que sea. Realmente demostramos que somos una institución que va al frente y no se nos dio, es parte del deporte. Hicimos un papel muy bueno, ante un gran rival, que fue el mejor del país en este torneo, y estuvimos muy cerca”, destacó el presidente de Tokio, Nicolás Fulquet.

“Quiero rescatar al rival, porque cuando la tuvieron que meter la metieron. Hicimos un esfuerzo tremendo y no alcanzó. Me duele porque estuvo muy cerca. Tokio es un club que, dentro de sus posibilidades, siempre va por todo. No nos gusta ser un equipo más, siempre queremos ir por todo”, agregó Fulquet.

Ahora será tiempo de bajar revoluciones. De analizar si la temporada, más allá de los resultados, fue buena o no. Si se cumplieron los objetivos planteados. Tokio estuvo, por tercer año consecutivo, entre los mejores de la Liga Federal y habrá que ver ahora si esos resultados impulsaron, por ejemplo, a las formativas, un aspecto clave en el sueño del Japonés de dar un salto de calidad. 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?