El trágico despiste sucedió en la siesta del pasado 11 de abril

“No busco culpables ni venganza, quiero saber qué pasó”

Jorge Martínez, padre de Juan Cruz, uno de los estudiantes fallecidos en el siniestro vial en El Brete contó sobre su doloroso duelo y el rol que tendrá en la investigación
sábado 27 de abril de 2024 | 6:03hs.
En el Peugeot 207 viajaban cinco estudiantes del Colegio Santa María.
En el Peugeot 207 viajaban cinco estudiantes del Colegio Santa María.

A dos semanas del accidente de la Costanera de Posadas por el cual cinco estudiantes del quinto año del colegio Santa María sufrieron lesiones graves tras colisionar el Peugeot 207 en el que se trasladaban -provocando seis días después la muerte de Juan Cruz Martínez y Luca Ceballos-, la comunidad misionera continúa en vilo aguardando las acciones legales del caso.

Como viene informando El Territorio, la causa quedó en manos del Juzgado Correccional y de Menores Dos de Posadas, a cargo del juez César Raúl Jiménez, quien en la mañana de este miércoles recibió el sumario policial, que le da pie para dar inicio al proceso y la solicitud de medidas de prueba por la tragedia ocurrida en la siesta del pasado 11 de abril.

En este contexto, Jorge Martínez -padre de Juan Cruz- en diálogo con Acá te lo contamos por Radioactiva 100.7, expresó el difícil y doloroso momento que está viviendo todo su entorno, además de adelantar el rol que cumplirá en la causa que tristemente tiene como responsable a un compañero de su hijo: Thomás Mieres, el conductor del vehículo, quien quedaría sujeto a la imputación de “homicidio culposo agravado”.

“La familia está destruida, se fue una parte importante de nuestra familia. Se fue un vago bueno, estudioso, deportista, buen amigo, buen hermano, buen novio, buen hijo. La familia no puede estar más que triste”, lamentó Jorge, quien aclaró que “no busco venganza ni culpables. Sigo esperando una investigación que diga qué pasó ese día”.

En esa línea, el progenitor manifestó que en la investigación que está a cargo de la fiscal María Laura Álvarez, quien actuó de oficio, tanto los padres de Luca como los progenitores de Juan Cruz acompañarán la causa como querellantes, “simplemente para esclarecer el hecho y saber qué pasó, por qué pasó y cómo se puede evitar esto para que no vuelva a pasar”, alegó.

Respecto al siniestro, Martínez mencionó que “fue un accidente evitable y hoy doy gracias a Dios que ese día estaba feo el tiempo y que prácticamente no había gente caminando en la costanera, porque sino hoy estaríamos hablando de una tragedia mucho mayor”.

Nuevamente sobre la causa, dijo: “Voy a apelar al buen corazón del juez Jiménez, que sé que es una excelente persona y que él nos va a ayudar con la investigación porque simplemente queremos saber qué pasó. Yo no quiero culpables, yo no estoy buscando plata, no estoy buscando prensa, yo simplemente quiero saber qué pasó para que se lleve la vida de estos dos chicos que eran excelentes y muy amigos”.

Por otra parte, Martínez alegó que le sorprendió la actitud del padre de Thomás, quien fue el primero en llegar al lugar del despiste.

“Otro golpe duro fue la actitud del señor Mieres, que fue el primero que llegó al lugar del accidente y no avisó a nadie y no llamó a ningún padre”, apuntó, agregando que “simplemente subió a su hijo al auto y lo llevó al hospital dejando al resto a su suerte en el lugar del accidente”.

No hubo comunicación
Ante la consulta sobre si tuvo comunicación en los últimos días con el padre del menor que conducía el rodado, el entrevistado expresó que hasta el momento “no tuve ningún tipo de comunicación con este señor, no lo conozco y no fue capaz de acercarse al hospital a darnos su apoyo, que es lo que uno mínimamente espera”. Esa actitud llamó mucho su atención.

“Este señor que dice ser pastor de una iglesia, nunca fue capaz ni de dar un triste pésame”, continuó, agregando que esto lo sorprende porque fue el único padre que no se comunicó con ninguna de las dos familias: “Yo hubiese esperado solamente una palabra como padre de familia. Porque tuve contacto con los padres de los otros chicos que salieron con daños del accidente y estuvieron con nosotros en el hospital y nos dábamos apoyo, pero él nunca apareció. La falta de empatía fue terrible”.

A su vez, Jorge explicó que la culpa no se la atribuye al menor, porque considera que “todos fuimos chicos y todos nos mandamos macanas cuando fuimos adolescentes. Yo del chico no puedo esperar mucho, sabemos que los chicos a veces actúan impulsivamente y que después de eso van a tener vergüenza”. “Pero sí espero del adulto mayor, del padre y en este caso de un pastor de la iglesia, que me llame y que tenga unas mínimas palabras”, ratificó sobre la actitud de Mieres que lo dejan a Martínez sin explicación.

Por otro lado, remarcó que lo que suceda con la causa “a mí no me cambia el resultado. De acá hasta el día que yo me muera, mi resultado es que tengo un hijo menos”, pero que ahora sólo piensa en reponerse y esclarecer lo que sucedió.

“Hoy la fuerza que tengo para estar parado y seguir trabajando, es que tengo una hija que le tengo que seguir apuntalando para que sea una persona de bien y para que estudie. Simplemente es eso, el dolor no se explica”.

Comienzo de la investigación
En relación a la investigación, Martínez contó que aún no tuvo mucha información y que ninguno de los sobrevivientes le relató lo sucedido, ya que en los últimos días, “simplemente estábamos pasando el duelo y tratando de que la familia no se derrumbe”.

En tanto, el progenitor avisó que sí supo que la fiscal Álvarez ya se encuentra solicitando distintas pruebas, tales como cámaras de seguridad en la zona, constatar la velocidad en la que iba el auto, entre otras cuestiones que fueron trascendiendo en las últimas semanas.

En ese marco, Martínez expresó que la muerte de su hijo es lo más doloroso que le pasó en su vida. “Es agarrar y abrir el chat con mi hijo y escuchar los últimos audios porque su voz no voy a volver a escuchar nunca más en mi vida. No hay dolor que se compare a este. Soy un tipo de 47 años que pasó por muchas situaciones: perdí abuelos, perdí tíos, perdí primos, pero nada se compara a esto. La incertidumbre de saber qué pasó es lo que nos mueve hoy a pedir que se investigue”, reveló.

Si bien la causa comenzó a ser trabajada en la parte judicial, el adolescente que conducía el Peugeot 207 todavía no tiene fecha precisa para comparecer ante el Juzgado Correccional y de Menores, puesto a que se encuentra con certificado de tratamiento psicológico por encontrarse en un estado de shock, que imposibilita poder presentarse ante el magistrado Jiménez para ser indagado y recibir una imputación por la comisión del hecho.

Respecto al adolescente, el entrevistado contó que se enteró que “este chico (Thomás) tenía varios antecedentes de que chocó”, mencionando que aparentemente “chocó un auto en la costanera y se fugó, no haciéndose cargo”. Esto, le hace pensar mucho a la familia de Juan Cruz que no entiende por qué él decidió subirse al auto de Mieres.

“Al día de hoy yo no me explico por qué Juan Cruz subió a ese auto, porque él se iba a ir en Uber a educación física. Yo le di plata para que se mueva en Uber, no sé por qué subió a ese auto”, expresó el padre, que describió a su hijo como un “tipazo”. Y añadió que “era el único que tenía cinturón de seguridad en el auto (iba en el asiento de acompañante). A él lo mata el golpe fuerte en la cabeza que tuvo cuando golpeó el auto en contra del camión”.

Concientizar
Luego, expresó que se debería crear un programa de concientización vial para que la gente entienda que las tragedias de esta índole se pueden evitar y de que no hace falta poner en riesgo vidas.

“Hay que concientizar a los padres de que también le hablen a sus hijos cuando le dan un auto y le digan no sólo te estoy dando un auto para que te muevas si no te estoy dando un arma que puede matar gente”, definió, proponiendo que “hoy tendríamos que crear un programa que se dé en los colegios, un taller de que los chicos que están en edad de aprender a manejar, 16, 17, 18 años, tengan una charla con personas calificadas. Los chicos tienen que saber que para picadas o carreras, está el autódromo”.

Por último, el padre expresó que si bien en lo legal, el padre del conductor no hizo abandono de persona, “si vos preguntás a mi corazón y a mi alma, es totalmente abandono de persona. El señor se fue y dejó a los chicos agonizando dentro del auto. No me llamó por teléfono para decirme ‘tu hijo tuvo un accidente, vení a la costanera’, pero sí tenía tiempo para subir videos y para hablar con los medios”.

“Yo hoy no estaría constituyéndome como querellante si ese señor hubiese estado conmigo y me hubiese dicho, acá estoy dándote el apoyo”, cerró el padre de Juan Cruz, quien junto con Luca Ceballos fallecieron el pasado miércoles en el Hospital Madariaga, luego de estar seis días en terapia intensiva.

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