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Relatos en primera persona

Del contexto doloroso al presente empoderado

Tras vivir en contextos de violencia de género o sin un proyecto que las motive y contenga, rompieron esos moldes para lograr la independencia económica y empoderarse

miércoles 06 de marzo de 2024 | 6:08hs.
Del contexto doloroso al presente empoderado
Capacitaciones en corte y confección para lograr la independencia económica.
Capacitaciones en corte y confección para lograr la independencia económica.

Desde hace tiempo las políticas públicas para mujeres que viven en entornos de violencia de género se centran en capacitarlas y orientarlas para lograr la independencia económica. Se busca de esta forma que rompan vínculos con el agresor y puedan empoderarse.

Es así que con el objetivo de fortalecer la formación y generar oportunidades laborales, la Municipalidad de Posadas ofrece capacitaciones y asesoramiento integral proporcionando bancos y herramientas de trabajo a través del programa Manos Productivas. Los talleres abarcan una amplia gama de disciplinas como peluquería, reciclaje, manualidades, carpintería, cocina y plomería, ofreciendo una vía rápida hacia la inserción laboral.

En el marco del Día de la Mujer que se conmemora este viernes, El Territorio rescató algunas historias.

“Cuando me inscribí estaba muy mal. En 2012 habían incendiado mi casa y una de mis nenas quedó adentro. Mi mamá la sacó y estuvo nueve días hospitalizada. Luchó pero falleció al contagiarse de un virus hospitalario”, explicó Lidia, en conversación con este medio. “Todos dijeron que fue un ajuste de cuentas por pleitos que tuvo el papá de mis hijas con los chicos del barrio, que cobraban peaje; aunque se condenó a dos, cumplieron cuatro años de condena y están libres”, agregó.

Contención

Dos años después, se armó el programa Ellas Hacen, al que Lidia decidió integrarse a partir de 2016, pero, como éste se desarrollaba en otro barrio, pidió cambiarse en 2019 para formar parte del grupo textil del programa ahora conocido como Manos Productivas. Allí no sólo encontró una forma de seguir su pasión por aprender más de corte y confección, sino que halló un grupo de emprendedoras que se ayudan tanto en el trabajo como en la contención emocional. Se trata de 80 mujeres que buscaron una salida a distintas situaciones relacionadas a la violencia de género.

En Fracrán se unieron para emprender. Foto: CARINA MARTÍNEZ

“Ana Tejeira da el taller y es una persona excelente. Es un grupo muy lindo porque compartimos entre nosotras, nos contenemos y ayudamos a hacernos reír. Somos de todas las edades y de todas las situaciones”, contó Lidia. Además, destacó que gracias a este programa pudo finalizar la escuela secundaria a los 39 años.

Asimismo, indicó que fue la mayor ayuda que tuvo luego de lo que le tocó vivir. “Era mi único ingreso porque no estaba en condiciones de trabajar. Aparte del taller, trabajo tres veces por semana en casas particulares, pero el pago es de $1.500 la hora y tengo desgaste lumbar”, dijo. No obstante, remarcó que “son muchísimas las mamás que salen a vender pan o trabajar en casas particulares; no soy la única que la pilotea”.

Si bien actualmente Lidia y sus hijas -de 12 y 6 años- viven en el barrio Sol de Misiones, debían ser relocalizadas al barrio Néstor Kirchner luego del incendio de su hogar. “No me dieron la casa porque decían que el papá de mis hijas tenía un terreno y que yo tenía que vivir ahí, pero en ese tiempo no estábamos casados y él no me dejaba entrar. Es más, no quiero pisar ese lugar porque tengo traumas psicológicos. Él dejó que nosotras estuviéramos en peligro y, cuando ocurrió esta maldad, yo perdí”, manifestó.

“Después de despedir a mi hija, que hoy tendría 24 años, encontré cartas dirigidas a mí que había escrito diez meses antes de su fallecimiento, en las que decía explícitamente lo mal que nos llevábamos con el papá”, comentó.

Aunque surgió la idea de escapar, el progenitor de sus hijas le sembró miedo: “Pensé en irme a Paraguay, pero él me amenazaba diciendo que me iba a buscar bajo tierra”.

Lidia vino de Paraguay cuando tenía 17 años y formalizó su relación con el padre de sus hijas en 1999. Sin embargo, lo que debía ser una historia de amor se convirtió en un calvario de maltratos físicos y psicológicos, implicando principalmente discriminación por haber nacido en otro país. Pese a que es ella quien establece los regímenes de visita, asegura que el martirio continúa ocurriendo.

“En septiembre del año pasado me quedé sin trabajo por mi problema lumbar y me iba a limpiar su casa para que me pague la manutención. Como mucho, me daba 5.000 pesos. En un momento, él hizo un comentario que me desprestigiaba frente a mis hijas, empezamos a pelear y me quiso golpear frente a ellas”, resumió sobre la denuncia más reciente.

A su vez, hizo hincapié en varias fallas del sistema de Justicia. “No se interiorizan en los casos. Esperan a que estés reventada, a punto de morir en terapia, para que tu caso tenga peso, ¿y eso de qué sirve?”, cuestionó. “Yo prefiero estar viva”, subrayó. “Muchas veces por el bienestar de los hijos, una se traga muchas cosas. En el juzgado a mí me dicen que agradezca que por lo menos el papá nos pasa algo de dinero. Si no presenta recibo de sueldo, pasa lo que quiere y tampoco nadie investiga en qué trabaja”, ahondó.

Pese a las adversidades que sufrió a lo largo de su vida, Lidia afirma que sus hijas son su levantar y acostar de cada día, y que su fe cristiana la mantuvo a flote.

“Mucho tiempo estuve muy mal. No es lindo vivir en un lugar en el que te tratan mal, te humillan y te pisotean al punto de no querer vivir. El maltrato psicológico te marca brutalmente. Me quise quitar la vida muchas veces y, en una situación, casi me tiré debajo de un colectivo”, recordó.

“Hoy me gustaría que no se juzgue tanto a las mujeres por lo que hacen. Quiero animar a que sean guerreras, que no dejen pasar tanto tiempo y, si pueden, que consigan asistencia psicológica. Mientras haya vida, hay esperanza. Hay que luchar con valor y con la verdad, no tener miedo y animarse a salir de ahí, a ser quien quiera ser”, expresó.

Manos productivas

Con el propósito de brindar un mayor impulso a los emprendedores y promover el autoempleo, la Secretaría de Desarrollo Económico lleva adelante diferentes talleres para potenciar habilidades, autonomía e independencia económica. Las capacitaciones se desarrollan en diferentes barrios de la ciudad, con un enfoque en oficios de salida laboral rápida. Estos espacios combinan las habilidades necesarias para crear técnicas prácticas y teóricas, bajo el objetivo de desarrollar emprendimientos sostenibles.

Los talleres abarcan una amplia gama de disciplinas, como peluquería, reciclaje, manualidades, carpintería, cocina y plomería, ofreciendo una vía rápida hacia la inserción laboral. Muchas de los participantes establecen sus propios emprendimientos generando una amplia gama de productos y servicios que van desde corte y confección, pastelería, herrería y plomería. Asimismo, participan activamente en la asistencia de los barrios ofreciendo cortes de pelo y servicios de descacharrización.

Las personas interesadas en obtener más información sobre los programas pueden comunicarse al celular 376-4605631 o al teléfono fijo 4408583 interno 105, de 8 a 12.


Aseguran que la violencia de género no cesa

Según el Informe de Femicidios y Trans-travesticidios del Observatorio de Mumalá “Mujeres, Disidencias, Derechos”, se registraron 53 femicidios en Argentina país desde el 1 de enero hasta el 28 de febrero de este año. “Con Javier Milei y Victoria Villarruel la violencia machista crece”, declararon desde Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá).

Además, el informe reportó 92 intentos de estos asesinatos por odio de género, lo que evidencia la situación de emergencia y urgencia que enfrentan las mujeres y disidencias en Argentina. “En un año en el que se proclaman emergencias de todo tipo, las mujeres y LGBTIQ+ no reciben la atención ni la sensibilidad del Estado; por el contrario, vemos cómo este gobierno desmantela ministerios, desjerarquiza políticas públicas, congela o cierra programas como el Acompañar y precariza la atención de la línea 144 de asesoramiento para mujeres y disidencias en situación de violencia”, expresó la referente de Mumalá Misiones, Carla Talavera.

Mientras, desde el colectivo insisten en que la violencia por motivos de género cobra vidas a diario debido a las decisiones tomadas por Nación. Cerca de 51 niños, niñas y adolescentes de todo el país se quedaron sin madre.

Generan espacios para emprender y revalorizar el rol de la mujer rural

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