Tareferos cobran 37% menos de lo que vale la tonelada de yerba y piden declarar emergencia del sector
Darío es tarefero y cuenta que, cuando hay yerba, “se cosecha mucho” por unos 50.000 pesos la tonelada de hoja verde, cuando el valor que efectivamente contempla el trabajo y la materia prima es de 80.000, pero “nadie está pagando eso”.
La diferencia es de poco más del 37%. “Por $50.000, tenemos que cosechar muchísimo y todos los días, para llegar a fin de mes”, reconoce.
Su compañero Miguel coincide en lo agotador del trabajo. En Brasil se paga mejor por lo mismo, señalan, “pero es difícil estar lejos de casa, de la familia, de los hijos. Si nos vamos, acá perdemos todo”, agravó el hombre.
Ambos trabajan en plantaciones en la zona centro de Misiones y esta mañana viajaron hasta Posadas para acompañar en la Legislatura la presentación del proyecto de ley que declara la emergencia en el sector yerbatero. La norma, respaldada por diferentes organizaciones agropecuarias, está destinada a fijar mecanismos de protección para aquellos productores con hasta 50 hectáreas.

Su principal apartado atribuye facultades al Ejecutivo provincial para que fije un precio mínimo para la hoja de yerba. Ítem que, hasta diciembre del 2023, lo definía el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), y cuya desregulación “fue lo que empeoró todo”, comentaban hoy en las afueras del edificio de la Cámara de Representantes.
“El foco de la cuestión es restituir las facultades que tenía el Inym. Cuando le quitaron el poder de fijar precio, ahí empeoró todo, también para los tareferos”, argumentó Roque Pereyra, presidente de la Asociación Civil de Tareferos de la Zona Centro, presentes en la reunión de hoy en la Sala Dos Constituciones.
Plata que no vuelve al peón rural
Ana Cubilla es secretaria general del Sindicato Único de Obreros Rurales y en la reunión de este miércoles expuso su preocupación por el incremento del valor del Convenio de Corresponsabilidad Gremial, una tarifa destinada al cumplimiento de las obligaciones de seguridad social de las y los trabajadores rurales.
Actualmente, por cada kilo de hoja de yerba mate, al productor se le descuentan 44 pesos. Una suma que -advirtió- no llega siquiera al bolsillo del tarefero.
“Es un sistema perverso el de la corresponsabilidad gremial porque en este momento son 44 pesos por kilo de hoja verde. O sea que si a un productor le pagan 200 pesos por kilo hoja verde, el vuelto de él va a ser 160 pesos a 120 días, pero estos 44 pesos constantes y sobrantes van en cajas y pasa por un costado, que termina en algún pozo negro, porque no sabemos dónde está la plata”, cuestionó.
Con aires de 2001
Cuando fue el momento de discutir sobre el proyecto, uno de los primeros en tomar la palabra fue el diputado provincial Cristian Castro, quien anticipó que acompañará la norma y recordó, casi como un lamento, la vigencia de la problemática de la desregulación en el sector yerbatero.
Los daños colaterales que actualmente lamentan las familias productoras ya se había resentido hace más de dos décadas. “Desde el Pays tuvimos el compromiso desde siempre de acompañar al sector: de hecho el año pasado ya habíamos presentado un proyecto similar y, cuando lo redacté, mucho de lo que estaba allí ya estaba en una ley de emergencia yerbatera que se aprobó en 2001, y también viene desde la creación de la Crym (Comisión Reguladora de la Yerba Mate) en 1930”, repasó.

“Estas problemáticas reiteradas que se suceden en la provincia de Misiones con respecto al sector yerbatero, se dan cuando se desregula, porque no es un mercado perfecto”, remarcó.
“Muchos productores votaron esto”
Uno de los ejes centrales de la discusión fue el rol que ocupó el Inym a lo largo de la historia de la producción y sostenimiento de la actividad yerbatera. El productor Luis Alberto Andrusyszyn acotó que “hace dos años y medio que pedimos que revean la decisión equivocada que tomaron con el Inym; es cierto que había cosas para corregir, pero no quiere decir que haya que tirar todo” como a “un auto cuando se le rompe la cubierta”, graficó.
“Hicieron un daño tremendo a las familias, son cuatro años de padecer una soledad absoluta y le dan ventaja a las grandes industrias. Ellos hacen grandes cosas con el esfuerzo de los pequeños productores”.
Quien no calló sus observaciones sobre la situación fue el diputado del Pays, Héctor “Cacho” Bárbaro. Antes de anticipar su apoyo al proyecto, remarcó que “mientras esté Milei y este sistema perverso, no vamos a recuperar nada. Entonces tenemos que convencernos que los misioneros tenemos que armar una herramienta propia para tratar de fijar el precio, si no, vamos a pasar 8 años esperando que alguien decida si Milei da vuelta atrás”.
En otro tramo de su intervención, se dirigió a los colonos. “Había un sector de los productores que no estaba de acuerdo con el Inym, y cuando dijeron que iban a desregularlo, muchos productores votaron eso, ‘el cambio’”.