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Articulación de Salud Mental, fuerzas de seguridad y respaldo legal

Violencia hacia el personal de salud  deriva en el armado de un protocolo

Hace poco hubo una intervención en el hospital de Itaembé Guazú ante médicos y enfermeros agredidos por sus pacientes. Es un drama de larga data, resaltan

viernes 06 de octubre de 2023 | 6:06hs.
Violencia hacia el personal de salud  deriva en el armado de un protocolo
Las guardias de los hospitales son lugares muy concurridos todos los días. Foto: Marcelo Rodríguez
Las guardias de los hospitales son lugares muy concurridos todos los días. Foto: Marcelo Rodríguez

Situaciones de violencia hacia el personal de salud o escenarios hostiles se repiten en los hospitales de la provincia por lo cual desde la Dirección de Salud Mental y en conjunto con el Nodo de Gestión de Calidad del Servicio de Salud -ambas áreas dependientes del Ministerio de Salud Pública- trabajan en la elaboración de un protocolo de contención y acción.

En ese sentido, el director de Salud Mental, Nicolás Aranda, planteó que los casos de médicos o enfermeros violentados en su lugar de trabajo por los propios usuarios es un problema de larga data, en tanto urge la necesidad de establecer estándares de acción. Entre otras cosas, contemple en todo lo referido a consumo problemático el acompañamiento de las fuerzas de seguridad.

“Personal de salud violentado por sus pacientes no es algo nuevo, muchas veces nos pasa también con nuestros propios usuarios de salud mental, puntualmente en lo que tiene que ver con los consumos problemáticos, que se producen situaciones a veces violentas, porque todo lo que tiene que ver con la internación involuntaria y las personas que consumen, sabemos que muchas veces genera mucha resistencia, pues la persona no considera que tenga un problema entonces termina llevando a situaciones a veces violentas y lamentablemente repercuten sobre nuestros usuarios”, comentó Aranda en diálogo con El Territorio.

Si bien no hay estadísticas locales sobre el maltrato hacia agentes de salud, existen determinados indicadores a través de los cuales se puede dimensionar el contexto. Uno, el mes pasado el Hospital Samic de Oberá llevó a cabo en sus instalaciones un taller sobre cómo lidiar con situaciones de violencia hacia el personal de salud de parte de los pacientes. Dos, recientemente el equipo de Salud Mental realizó una intervención en el Hospital de Itaembé Guazú a pedido de sus autoridades dado al malestar de médicos y enfermeros por agresiones que se sucedieron por parte de los pacientes.

“Tuvimos una intervención puntual respecto a la temática, que fue en el hospital de Itaembé Guazú, ellos nos piden una intervención desde la dirección porque el personal presentaba una situación de mucho desgaste, justamente por situaciones de violencia con las personas que asistían al hospital. Violencias, amenazas, entonces nosotros con la iniciativa que tenemos que se llama Cuidar a los que cuidan, hicimos una intervención grupal con todo el equipo del hospital, en el que le dimos espacio para que pudieran hablar”, detalló.

Y agregó: “Dimos un taller con herramientas de lo que tiene que ver con dinámica de grupo, liderazgo y cuestiones específicas de salud mental para ir trabajando un poco con el malestar que ellos tienen”.

“Por el otro lado, con el Nodo de Gestión de Calidad del Servicio de Salud del Ministerio, estábamos trabajando en un protocolo o en algún tipo de circuito para estandarizar, es decir, para que todos los trabajadores de salud sepan cómo tienen que manejarse ante una situación de violencia vivida por parte de algún usuario. Eso contempla ver todos los detalles legales también porque entra en cuestión el roce con la cuestión legal, entonces tener bien en claro eso, estamos en proceso de diseño”, sostuvo.

Puntualmente a la asistencia referida a pacientes con consumos problemáticos, insistió en la idea: “Creemos que es sumamente necesario y sumamente importante articular, por ejemplo, con la fuerza de seguridad en los casos de internaciones en hospitales generales para poder garantizar la seguridad de nuestros trabajadores”.

Más guardias pasivas
En otro orden, Aranda planteó la importancia de contar con guardias pasivas de salud mental en hospitales. Los municipios que cuentan con esta herramienta son: Samic de Eldorado, Samic Oberá, Hospital de San Vicente y en Posadas el Hospital Ramón Madariaga y el Carrillo.

“Las guardias están ubicadas en hospitales generales, salvo la guardia del Hospital Carrillo, que es el único hospital especializado y monovalente de la provincia, donde se brinda atención a todo lo que es urgencias. Muchas de estas urgencias pasan por lo que tiene que ver con episodios de ansiedad, pánico, intentos de suicidio o episodios de lo que tiene que ver con cuestiones judiciales, como situaciones de abuso o de violencia”, detalló Aranda.

“En Eldorado ya funciona desde el año 2015 con un equipo interdisciplinario, con psiquiatras, psicólogos, donde se hace articulación con los médicos de guardia para dar un abordaje integral, es decir, si la persona necesita, por ejemplo, un análisis, un laboratorio, porque llega con una intoxicación por medicamentos por un intento de suicidio, cuenta con el abordaje también del equipo médico clínico, más allá de la parte de salud mental”, contó.

“El Hospital Madariaga cuenta con una guardia pasiva para algunos casos puntuales y articula directamente con el Hospital Carrillo. En general, el Hospital Madariaga lo que hace es intervenir cuando la persona, por cuestiones clínicas, tiene que permanecer en el nosocomio de alta complejidad, sino se hace la derivación al Hospital Carrillo. Estamos trabajando de a poco con otros hospitales para que incorporen un sistema de guardia, por ejemplo, el Hospital de Jardín América y el Samic de Puerto Iguazú. Con ellos estamos en prueba piloto, ir trabajando en lo que tiene que ver la guardia, se da respuesta a algún tipo de problemática que se presentan y en otras se articula ya directamente con Eldorado”.

Demanda y registro
Respecto a la demanda que se registra en las guardias pasivas de Salud Mental de los diferentes hospitales, el funcionario, Nicolás Aranda, anticipó que están en proceso de armar un registro oficial.

“Estamos próximos a reunirnos con los encargados del sistema operativo que utilizan los efectores de salud y que se está extendiendo a toda la provincia para tener más detalles de cómo viene este número de consultas. Y, por el otro lado, para reforzar que las consultas se carguen de la manera correcta porque tenemos todavía mucho tabú con el tema de la autolesión e intento de suicidio. Entonces, este es un déficit de registro que no es sólo de la provincia. Cuando charlamos con los compañeros de las otras provincias, pasa en todos lados, todavía hay mucha resistencia a cargar como un intento de suicidio, registrarlo de esa forma. Entonces, se registra bajo otros nombres, a veces, cuestiones que tienen que ver con un intento de una persona de hacerse daño”, explicó.

Taller en Oberá y estadística

El 17 de septiembre fue el Día Mundial de la Seguridad del Paciente y en el Hospital de Nivel III de Oberá se realizó un taller en el que se trabajó sobre la violencia hacia el personal de salud, con la finalidad de elaborar propuestas, desafíos y estrategias para hacer una guía de actuación interna que permita proteger al personal.

Durante la jornada de trabajo se realizó un análisis de la situación que se vive en el hospital y se abordaron distintas temáticas relativas a la violencia, como la identificación de situaciones de riesgo, la prevención de la violencia en el ámbito laboral y la forma en que el personal de salud puede actuar frente a estas situaciones.

El objetivo principal es el de brindar herramientas a los trabajadores sanitarios para que puedan desempeñarse de manera efectiva en su labor frente a situaciones de agresión. En igual sentido, una reciente encuesta realizada por el Área de Investigación de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) junto al Consejo de Aspectos Psicosociales de la misma institución, observó que el 75% de los cardiólogos presentan ‘burnout’ o síndrome de desgaste profesional o agotamiento laboral’. Para el trabajo fueron encuestados 756 especialistas de toda la Argentina. “En nuestro país, además de estos factores se sumarían el bajo salario, la necesidad de pluriempleo, la precariedad laboral, las dinámicas de trabajo hostiles, la incertidumbre en el ambiente de trabajo sumada a la tensión financiera y la escalada de opiniones negativas hacia los médicos”, señaló Yanina Castillo Costa, directora de Estadísticas y Métricas de la SAC.

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