martes 16 de abril de 2024
Lluvia ligera 21.3ºc | Posadas

El fantasma

domingo 24 de septiembre de 2023 | 3:56hs.
El fantasma

Contaban las lenguas que en el tramo de camino entre el Puerto de Santo Pipó y el arroyo Ñacanguazú, donde está la balsa, solía aparecer un fantasma horripilante: un cura sin cabeza, es decir, una sotana que caminaba.

En aquel tiempo explotaba los montes de Ñacanguazú don Isaac Garrido, antiguo y conocido obrajero del Alto Paraná, hombre de hierro y hecho a todas las contingencias del duro ambiente, pero, como siempre ocurre con estos hombres, crédulo en lo que huele a misterio y temeroso de lo incomprensible.

Un buen día Garrido montó en su mula y se largó rumbo a San Ignacio, donde residía su familia. El balsero Sanabria lo puso en la otra orilla del Ñacanguazú, y nuestro hombre continuó su camino, despreocupado y silbando bajito.

En eso Garrido levantó la vista y se le erizó el pelo: ¡un cura venía a pie, por la picada! ¡El fantasma!

Sacó el revólver, y apuntando gritó:

-¡Alto!

El fantasma se detuvo, abriendo tremendos ojos. Garrido notó entonces que esta sotana que caminaba tenía cabeza.

-¡No se mueva porque le tiro! insistió.

El cura, tan asustado como Garrido, suplicó con las manos levantadas al cielo:

-¡No me mate, señor, usted me ha confundido!

-¡No se mueva porque le tiro! gritaba Garrido con la voz temblorosa y los pelos de punta.

-¡No se mueva porque le tiro!

-Soy el cura de Corpus, señor Garrido, y no he hecho mal a nadie, no tiene por qué matarme.

Entonces Garrido, que sólo había podido ver una sotana que caminaba con una cabeza que hablaba, al oír su propio nombre, trató de hacer coraje y, siempre apuntando, se acercó al cura.

Al llegar junto a él, reconoció que efectivamente se trataba del cura de Corpus.

-Sí, amigo -explicó éste- me metí en el barro con el coche, a unos cuatrocientos metros de aquí, y voy a ver si Sanabria me saca del pantano.

Y se alejó a pasos rápidos con el corazón batiente, y seguro de que Garrido se había vuelto loco.

Y Garrido se fue, pensando que por un pelo no se lo había llevado el terrible fantasma.

 

Germán Dras

El relato es parte del libro Alto Paraná. Dras publicó Aguas Turbias y Apuntes del Alto Paraná (1939); Tras la loca fortuna (1940) entre otros. Germán Laferrere, su nombre verdadero, residió en la zona San Ignacio varios años

¿Que opinión tenés sobre esta nota?


Me gusta 0%
No me gusta 0%
Me da tristeza 0%
Me da alegría 0%
Me da bronca 0%
Te puede interesar
Ultimas noticias