“La violencia de género es un problema del Estado en su conjunto”

Viernes 15 de marzo de 2019
Miles de mujeres marcharon en Posadas el último domingo en lucha por la igualdad de género y en contra de la violencia hacia la mujer. | Foto: Nicolás Oliynek
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

Hoy se cumplen exactamente tres semanas del día en que Fiorella Aghem (20) salió de su casa y terminó siendo asesinada y arrojada a un yerbal de San Vicente, pero las aristas que envuelven a este nuevo femicidio registrado en Misiones continúan generando repercusiones y levantando debate.
En las últimas horas, El Territorio pudo saber que desde el todavía recientemente creado Centro de Asistencia a las Víctimas de Delitos (Cenavid), dependiente del Ministerio de Derechos Humanos y Justicia de la Nación, pretenden interiorizarse en el caso y comenzar a intervenir con el objetivo de ayudar y brindar asistencia a la familia de Fiorella.
La Cenavid se puso en funcionamiento en 2017 a partir de la sanción de la Ley 27.372 de Derechos y Garantías de Víctimas de Delitos y busca proteger a las personas que toleraron distintos tipos de delitos, así como coordinar su asesoramiento jurídico, psicológico y social en los centros de atención de todo el país.
Es en este contexto que este matutino dialogó con la directora nacional de la Cenavid, la abogada Natalia Figueroa, quien explicó el funcionamiento del organismo, reflexionó sobre la problemática de los femicidios en la provincia y a nivel país, como así también se puso a disposición tanto de la familia Aghem como de cualquier otra persona que haya sufrido o esté sufriendo algún tipo de delito en este momento y necesite asistencia.
“Como todavía no es un organismo muy conocido, somos nosotros los que nos acercamos a las víctimas porque entendemos que muchas veces las víctimas que están en situación de vulnerabilidad son las que menos posibilidades tienen de pedir nuestros servicios o ayuda. Lo que hacemos es la búsqueda de información para poder contactarnos con las víctimas y poner a disposición nuestros servicios en función de las necesidades propias del caso”, señaló Figueroa al comienzo de la entrevista telefónica.
La letrada explicó que no hay un libro o manual con las acciones que la Cenavid puede ofrecer, ya que cada caso es particular y tiene su determinado contexto, pero pretenden dar una respuesta integral a las necesidades de las personas que acuden a ellos.
“La dirección tiene como obligación dar una respuesta integral a los problemas que se presentan y la respuesta depende de la necesidad y el contexto. Por ejemplo, en algunos casos hacemos ayuda a través de trámites vinculados a la presentación de escritos, acompañamiento a las víctimas para que puedan entrevistarse con jueces o fiscales o también hay casos en que las familias ya tienen abogados pero quieren una segunda mirada o necesitan un psicólogo especializado y nosotros le hacemos el camino para esa búsqueda. Estamos disponibles para asistencia y asesoramiento y una vez que logramos todas las derivaciones que corresponden, recién ahí damos el cierre de la intervención”, profundizó.
Fue en este punto que Figueroa mencionó la existencia de la Línea 149, un número de teléfono gratuito y que funciona las 24 horas, los 365 días del año, al cual las personas que sufrieron o están sufriendo delitos pueden comunicarse en forma directa para pedir asesoramiento o ayuda. 

Atender las alertas
Y justamente el femicidio de Fiorella se transformó en un caso emblema de cómo en muchas ocasiones los alertas o pedidos de ayuda de parte de mujeres víctimas de violencia de género son desoídos.
La joven sanvicentina había denunciado en varias oportunidades a su ex, Leopoldo B. (21), actualmente detenido e imputado, e incluso tenía una prohibición de acercamiento, pero la muchacha de igual forma siempre estuvo desprotegida y el final de su largo padecimiento fue ni más ni menos que su muerte.
“En lo que tiene que ver con violencia de género se nota que hay mucho desconocimiento en los operadores. Estamos metidos en medio de una cultura patriarcal, machista, que hace que se piense que las mujeres exageramos o mentimos”, señaló la letrada.
Figueroa, que antes de dirigir la Cenavid, trabajó en la fiscalía especializada en violencia de género de la Unidad Fiscal Este de Ciudad de Buenos Aires, explicó  que “las mujeres después de hacer las denuncias, muchas veces por miedo o porque cuando uno atraviesa una situación de violencia de género en general la relación con esa persona violenta es la única relación que tiene permitida, el agresor viene y pide perdón o dice algunas cosas que para la mujer son un poco de paz frente a tanta desesperación a la falta de respuesta de parte de la Justicia, esa mujer vuelve a caer en manos del violento”.
Y añadió que “eso es tomado por muchos organismos o muchos policías y agentes de Justicia que luego dicen que a la mujer le gusta que le hagan estas cosas, que vienen a pedir ayuda y después desisten o que le dan prohibición de acercamiento y ella misma se vuelve a acercar, y lo dicen con un desconocimiento total de estos condicionamientos que son muy fuertes y que tiene que ver con que la persona tiene el autoestima por el piso, mucha dependencia emocional o económica o hijos en común. Hay un montón de aristas que hacen que la mujer aún cuando no quisiera tener más relación con esa persona violenta tarde o temprano vuelve a caer en sus manos”.
Para la letrada, “los órganos de Justicia y la Policía deben estar entrenados para entender esta lógica de violencia machista para asistir y evitar que esta mujer en vez de desistir de sus pedidos de ayuda, termine con un psicólogo para sobrepasar la situación, fortalecerse y entender que lo que está sufriendo no es normal, que la protección es necesaria y que la intervención de la Justicia es fundamental. Hay un montón de aspectos a tener en cuenta para que la violencia de género deje de ser un problema de privados, que se resuelve puertas para adentro y que, en realidad, es un problema del Estado en su conjunto, de la Justicia, del Poder Ejecutivo y por eso nuestra intervención y del Poder Legislativo aportando leyes. Es un problema que nos convoca a todos, nadie puede sacar su obligación del medio”.
La entrevistada señaló que “hace falta mucho trabajo. No es algo mágico ni de resolver de un minuto a otro. Lo que no puede pasar es que nosotros no estemos alertados en cuánto cómo debemos intervenir y cómo intervenir de manera adecuada. Por eso es tan importante que cuando una mujer se acerque a hacer una denuncia no se haga prejuicios sobre ella. La respuesta debe ser eficiente, eficaz y rápida. Cuando desaparece una niña, una chica, tenemos que estar alertas, no pensar que simplemente se fue con un novio, sino que le pudo haber pasado algo grave”.

Femicidios y contexto nacional
El contexto nacional en materia de femicidios a nivel país es realmente alarmante. Desde el 1° de enero hasta hoy son un total de 48 las mujeres asesinadas en contextos de violencia de género o por su condición de mujer y en Misiones en particular se registraron dos casos: el propiamente dicho de Fiorella Aghem (20) y el de María Belén González (17), a mediados de febrero en Posadas.
Respecto a esto, Figueroa expresó que “la visibilización de estos hechos o el hecho de que estos casos tomen relevancia pública provoca un fenómeno terrible y es que el violento se envalentona, se siente empoderado como para también salir a ejercer violencia, como para reafirmar que quien tiene la última palabra es el macho”.
Para Figueroa todo forma de un cambio cultural que debe atravesar la sociedad y, en medio del flagelo, ponderó algunos avances al respecto.
“Hoy por hoy todos estamos más alertas y esto es algo positivo. Nos permite evitar otros hechos, pero lo cierto es hoy ocurre que muchos hechos están haciéndose más visibles, poniéndose más en evidencia. Hay mayor evidencia de que no son crímenes pasionales o desapariciones porque sí, sino que en realidad todo eso es parte de la cultura machista que se expresa a través de la dominación definitiva del cuerpo de la mujer, creyendo que el cuerpo de la mujer no es una individualidad, no es otro persona distinta, sino que es algo disponible para los hombres porque en el fondo nos muestra que hay una cultura que nos hace creer, que se repite todo el tiempo y que se ve en los principales programas de televisión, la idea de que las mujeres son apropiables, que si nos ponemos una pollera corta hay alguien que puede tomarnos. Pero nadie se plantea eso en relación a un varón”, culminó. 


149

Línea de asistencia.
Cenavid tiene una línea telefónica que funciona las 24 horas, todo el año y en todo el país, al cual las personas que sufrieron o sufren delitos pueden comunicarse para pedir asesoramiento o ayuda.

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