2026-10-14

Se define la próxima semana

Sin invicto y cuesta arriba

Vasco da Gama rompió la racha de 18 partidos sin perder de Boca, se impuso 1-0 en la Bombonera en la ida de las semis de la Copa Sudamericana y quedó a un paso de la final

Boca sufrió un duro revés al perder 1-0 con Vasco da Gama en la Bombonera en el partido de ida de las semifinales de la Copa Sudamericana y quedó obligado a ganar en Brasil (todavía sin sede confirmada) para remontar la serie y soñar con el título.

Sin Leandro Paredes lesionado, Rodolfo Arruabarrena sorprendió en la formación con la inclusión de Williams Alarcón en el mediocampo y el ingreso de Enner Valencia en lugar de Miguel Merentiel en el ataque.

Boca tomó la iniciativa en el primer cuarto de hora con ataques por las bandas como principal arma ofensiva ante un rival que supo esperar sin desesperarse e intentó aprovechar las transiciones rápidas cada vez que pudo.

El elenco brasileño encontró en la banda derecha del Xeneize terreno fértil a espaldas de Leandro Lozano y a los 25’ lo explotaría para ponerse en ventaja: Andrés Gómez centró ante la marca tardía del lateral, Adson le ganó el duelo a Facundo Herrera y marcó el 1-0 de la visita.

El Xeneize terminó el primer tiempo sin remates al arco carioca, sin embargo Arruabarrena no realizó modificaciones para la segunda mitad.

La ausencia de Paredes evidenció a un Boca faltó de organización y que comenzó a sufrir cada vez que perdía la pelota. A los 9’ encontró su primera ocasión clara en un centro de Blanco que le salió al arco y pegó en el palo.

A los 13’, el Vasco mandó a la cancha a Sebastián Villa en lugar de Alarcón.

De forma insólita, los brasileños se quedaron con un hombre por la expulsión de Andrés Gómez a los 19’ luego de ver dos veces la tarjeta amarilla en apenas cinco segundos.

El colombiano primero no dejó jugar un tiro libre, fue amonestado y empujó al árbitro que enfureció, le mostró nuevamente la tarjeta amarilla y la roja.

En medio de la protesta visitante, Miguel Merentiel entró por Palacios en Boca y Vasco da Gama se rearmó con Tchê Tchê por Adson.

Con superioridad numérica, el Xeneize metió a los cariocas contra su arco: primero se lo perdió Valencia de cabeza, después el palo le ahogó el festejo a Villa y a falta de 15’ nadie pudo empujar un centro rasante de Blanco que salió pegado al palo. Con más empuje que juego, acumuló tenencia y situaciones, pero siempre falló en la definición.

“Nos quedó la sensación de que fuimos superiores y tenemos fe en que lo vamos a dar vuelta la semana que viene”, se lamentó Blanco tras el encuentro.

La revancha será el martes en Río de Janeiro, aún sin sede confirmada, a las 21.30. 

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