2026-06-14

Informe de Domingo

Dos ruedas, un recurso que trae soluciones y problemas

Mientras se consolida como una alternativa accesible para miles de trabajadores, estudiantes y familias, el incremento de estos rodados expone tensiones vinculadas a los siniestros, los ruidos molestos, las prácticas informales y la necesidad de respuestas públicas acordes a una realidad en expansión.

En el último trimestre del año pasado la inscripción inicial de motos en Misiones creció 24,6% respecto del trimestre anterior; fue la única variable positiva con crecimiento interanual en la tendencia-ciclo, al aumentar un 7%, consolidándose como uno de los indicadores más dinámicos del trimestre. Los datos corresponden a los Indicadores Económicos de Misiones (IEM), elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec).

Otros estudios muestran que en 2025 en la provincia se registraron 25.108 unidades comercializadas -la cifra más alta desde 2027-, de las cuales el 68% correspondió a modelos 0 km y un 32% a motos usadas, lo que representa un crecimiento interanual del 16,8% respecto al año anterior.

En la ciudad de Posadas, en tanto, según los datos aportados por la Secretaría de Movilidad Urbana, se encuentran registradas unas 78.500 motos, superadas por los autos, que son 120.000, aunque esta cifra puede en el mediano plazo igualarse o bien superarse en el caso de los rodados más pequeños.

“Es un número que va modificándose de a poco. Cuando vemos al patentamiento anual que tienen las motos, es impresionante cómo va creciendo. En el año 2023 teníamos casi 4 mil motos patentadas; en el 2023, 3 mil; en el 2024 fueron 5.190 y en el 2025 fueron 6.245 motos las que se patentaron”, sostuvo Lucas Jardín, quien está al frente de la dependencia.

Las motos se convirtieron en el medio de transporte más económico para circular en las ciudades, incluso más que hacerlo en los colectivos urbanos. Esto implica que su presencia sea cada vez más grande, sumado a que son utilizadas como herramientas de trabajo para quienes se desempeñan como choferes de aplicaciones, ya sea de transporte o delivery.

Estos números toman mayor magnitud cuando se hace evidente su impacto en la sociedad: los accidentes de tránsito que incluyen a motociclistas, lo que representa eso para los sistemas de salud, la poca conciencia respecto a la convivencia vial y en sociedad realizando maniobras peligrosas y circulando con los escapes libres, el fenómeno del stunt al que jóvenes y no tanto se suman practicándolo en lugares no habilitados.

Para Alejandro Melgarejo, referente de la Asociación de Motociclistas Misioneros, siguen faltando medidas más duras en la obtención de las licencias de conducir, respeto por los demás integrantes de la sociedad y una mayor concientización sobre la utilización de estos vehículos.

“El desconocimiento de la sociedad hace que nos metan a todos en la misma bolsa. Entonces, después, cuando mi hermano, cuando mi hermana, cuando el muchacho que se va a la facultad, que se va al trabajo, se pone el casco y se sube a su moto, la sociedad en su conjunto entiende que estos son los molestos que no me dejaron dormir hasta las 3 de la mañana haciendo barullo en una plaza, en un espacio público, toman como propios espacios que no los pertenecen”, sostuvo.

Se refiere al stunt, que crece en distintos municipios de Misiones entre el deporte extremo y la clandestinidad. Esta nueva tribu urbana genera malestar entre los vecinos y los referentes de la actividad piden espacios que los contengan y que no se los criminalicen. Piden separar a los que sí quieren practicar esta novedosa disciplina de aquellos que quieren causar disturbios.

El mes pasado los vecinos de Villa Cabello se organizaron con diversas autoridades entre ellas Policía y Defensoría del Pueblo para hacer visible su hartazgo frente a las recurrentes convocatorias de motocicletas a altas horas de la noche generando ruidos molestos que afectaban a adultos mayores y personas con autismo.

“En muchas entrevistas aclaré que es un deporte, por eso pedimos que no se los criminalice, que no se los persiga a los que hacemos el stunt. La mayoría respetamos las leyes y no avalamos las prácticas en las calles. A los que no respetan las leyes se les debe caer con todo el peso de la ley”, remarcó Cristian Pedersen, uno de los referentes del stunt en Misiones.

Los picódromos, algo que se implementaron Azara y Santo Pipó, parecen ser una respuesta a esta problemática y sacar a los pibes de las calles.

Aunque no relacionado directamente con esta actividad, un informe de la Dirección de Estadística Vial, dependiente de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), dio a conocer que Misiones encabezó la tasa nacional de mortalidad en accidentes de tránsito durante 2025 y aumentó un 25% la cantidad de víctimas fatales. En tanto, quienes sufrieron heridas graves ocupan el 45% de la demanda del Banco de Prótesis de Misiones.

El debate no pasa por señalar ni estigmatizar a quienes eligen este medio de transporte, ni tampoco por descalificar actividades que buscan desarrollarse como prácticas deportivas organizadas. Por el contrario, el desafío consiste en diferenciar conductas, promover el uso responsable de los vehículos y generar espacios adecuados para aquellas expresiones que hoy encuentran lugar en la informalidad.

El crecimiento del fenómeno exige una mayor implicación tanto de los usuarios como de las autoridades, que deberán acompañar esta nueva realidad con políticas capaces de equilibrar movilidad, seguridad y calidad de vida para toda la comunidad.

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