Flores y plantas: un nicho económico que germina en Misiones
Cada principio de primavera, Misiones se viste de colores con las flores que nacen en los lapachos. Se trata de un paisaje único y que transmite alegría, energía y esperanza. Sin embargo, la flor del lapacho no es la única que crece en la tierra colorada, lo que vuelve a la provincia un sinfín de colores, aromas y emociones durante todo el año.
La diversificación en Misiones abarca rumbos cada vez más amplios. La producción es infinitamente prometedora y en la tierra colorada. Pero no solamente se apunta a cultivos tradicionales o plantas alimenticias. También hay un nuevo segmento que se va abriendo camino: el de la floricultura.
Desde la Provincia se elaboró ââun plan integral para desarrollar esta producción en las chacras misioneras ya la par, se creó una cooperativa llamada Misioflor, con el fin de focalizar la comercialización. Todo esto, con la seguridad de que se trata de un cultivo con excelentes perspectivas y demanda creciente.
Plantas ornamentales, flores de corte y una profusión de arreglos florales, motivan a cada vez más emprendedores a insertarse en ese mundo. Al ser consultados por el esfuerzo para cultivar, coinciden en que la organización de la logística es la clave, puesto que no se requiere de muchos insumos. Pero remarcan que sí es contar esencial con tiempo, paciencia y planificación en cada etapa.
Emprender
En un contexto donde los viveros se consolidan como espacios clave para la producción, la sustentabilidad y la economía regional, hay historias que marcan el camino. Una de ellas es la de Viverarte, que resume el espíritu de quienes hacen del trabajo con plantas, una forma de vida. Detrás de este emprendimiento están Florencia, Lucía y Rocío Orlando, tres hermanas que decidieron seguir con el legado de su madre: María Teresa Zamora. El vivero, que fue fundado en 1989, se traduce de una pasión familiar (Ver página 4).
La zona de Garuhapé, Jardín América, Montecarlo y localidades aledañas conforman lo que se denomina “Región de las flores”. Allí, no sólo se realiza la Fiesta Nacional de la Orquídea y Provincial de la Flor, sino que también confluyen diferentes pequeños productores.
En ese marco, hace más de 20 años, la familia Yamada tiene su vivero en la Colonia Luján, municipio de Garuhapé donde se dedica a la producción de flores de corte. Durante todos estos años de funcionamiento, Julio y su esposa Yuka, siempre reciben visitas de estudiantes e interesados ââen saber más sobre esta producción que se destaca en la provincia (pág. 5).
Asimismo, situada en la ciudad de Jardín América, Silvia Harumi Kojima (48) tiene su florería al costado de la Ruta Nacional N°12, hace 13 años, donde ofrece variedad de plantas, flores, árboles y dedica su tiempo a este rubro (pag. 6).
Por su parte, en Eldorado también se pone de manifiesto el interés por la floricultura. Juan Vázquez es uno de los responsables del vivero Lizsara e indicó que la escala de producción y el traslado son los principales problemas a la hora de cultivar. "En este tiempo hubo en Misiones un desarrollo importante, acompañado por la provincia. Hay una cantidad creciente de productores, aunque algunos de ellos enfrentan desafíos que debemos superar", describió (pág. 7).
Más allá de la región de las flores, la floricultura tiene lugar en toda la provincia. Desde hace más de 20 años, Ema Donn (55) y Bertoldo Kelm (65) junto a su familia se dedican a la producción y venta de plantas, un oficio que comenzó de manera pequeña y que con el paso del tiempo se transformó en su principal forma de subsistencia. La pareja vive y tiene el vivero en Los Helechos, desde dónde apuestan a un trabajo diario que exige constancia, conocimiento y una enorme dosis de paciencia (pág. 8).
En tanto, en San Pedro, el rubro de los viveros y la venta de flores se mantiene como una actividad sostenida. Si bien la mayoría de los establecimientos se especializan en especies arbóreas y frutales, aquellos dedicados a la ornamentación y flores naturales han sabido adaptarse a un mercado que se mueve entre la producción propia y la reventa estratégica. El ingeniero Claudio Yarmuzko, cuya familia es pionera en el sector con el emprendimiento “2 de Abril”, se refirió a la compleja logística y la realidad económica que atraviesa el sector (pág. 9).
Para todo esto, existe un marco que la Provincia comenzó a trabajar hace tiempo. Mayra Rolhaiser, directora de Floricultura del ministerio del Agro habló sobre el plan estratégico que se viene llevando adelante, que incluye capacitaciones y visitas a campo. Además, ponderó la labor de la Cooperativa Misioflor, que justamente nació para fortalecer el nicho económico de las flores misioneras (pág. 10).
De esta forma, la diversificación amplía sus perspectivas aún más. Ya no se trata sólo de producir alimentos o plantas medicinales, se trata de cultivar también pensando en la ornamentación, en otro tipo de comercialización, más ligado a las emociones. Los productores misioneros encontraron la forma de sacar belleza al caos de la crisis económica, abriendo paso con la floricultura en la tierra colorada.
Notas relacionadas
- Destacan el proceso detrás de las plantas llevando el legado de su madre.
- La región de las flores se apoya en una demanda sostenida
- Esfuerzo, creatividad e innovación en un vivero familiar de Jardín América
- Un emprendimiento que hace 10 años florece en Eldorado
- Esfuerzo y dignidad: la historia de un vivero que no se rinde
- Los retos y la actualidad del sector floricultor en San Pedro
- Un plan estratégico para impulsar la floricultura local