2025-02-16

La provincia cuenta con 16 bases operativas para hacerle frente

Más de 1.600 hectáreas fueron arrasadas por el fuego

El combate de focos forestales y rurales es un desafío que requiere la cooperación de diversas instituciones. Permanece la emergencia ígnea en toda tierra colorada

El combate de incendios en Misiones es el resultado de un sistema de coordinación interinstitucional que moviliza una amplia gama de recursos y actores. Desde los bomberos de la Policía de la Provincia hasta los bomberos voluntarios y los helicópteros equipados con helibaldes, cada eslabón de la cadena tiene un papel crucial en la extinción de incendios y la protección del medio ambiente.

Lucas Russo, director de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Ecología de Misiones, detalló en diálogo con El Territorio cómo se organiza la provincia para enfrentar los incendios. “En Misiones tenemos una estructura de trabajo muy bien organizada, donde intervienen varias fuerzas que trabajan de forma coordinada. Las delegaciones de bomberos de la Policía de Misiones, con 16 bases operativas, son fundamentales en el trabajo de primera línea”, afirmó Russo. 

El Plan Provincial de Manejo del Fuego, coordinado por el Ministerio de Ecología, es otro pilar fundamental. “Este plan tiene como objetivo principal enfrentar incendios rurales y forestales de manera rápida y efectiva. Apóstoles, donde tenemos nuestra base operativa, también es sede de la Regional NEA (Misiones, Corrientes y Entre Ríos) del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, lo que nos permite acceder a más vehículos y medios aéreos en caso de ser necesario”, comentó el director.

Hasta enero, la provincia registró un importante número de intervenciones en incendios rurales y forestales, con un total de 1.637,75 hectáreas afectadas. “La mayoría de los incendios ocurrieron en pastizales y malezas, y sólo un pequeño porcentaje afectó zonas de monte nativo, yerbales o forestaciones”, detalló Russo. A pesar de los esfuerzos coordinados, los incendios son un riesgo constante durante la temporada estival.

El rol de los municipios

El compromiso de los bomberos voluntarios es esencial en la lucha contra los incendios en la provincia. Estas fuerzas, que operan en distintas localidades, trabajan en estrecha colaboración con las delegaciones de bomberos de la policía. “El esfuerzo de los bomberos voluntarios, que se suman a cada intervención, es invaluable. Ellos son los primeros en llegar a los incendios en sus comunidades y, a menudo, son los que conocen mejor las particularidades del terreno”, explicó Russo.

Por otro lado, los municipios tienen un papel fundamental en el suministro de agua, a través de camiones cisterna, lo cual es vital para el combate en áreas donde el acceso a fuentes de agua es limitado. “La colaboración de los municipios es indispensable, especialmente para asegurar que los equipos de bomberos tengan agua disponible en todo momento”, agregó el director.

Uso de helicópteros

La respuesta ante incendios de gran magnitud también cuenta con recursos aéreos, como los helicópteros equipados con helibaldes. “Estos helicópteros son esenciales cuando los incendios ocurren en lugares de difícil acceso, como las zonas más alejadas o montañosas. Son capaces de descargar agua sobre las llamas, lo que permite controlar el fuego de manera más rápida”, comentó Russo. Además de los helicópteros, otras instituciones provinciales, como Protección Civil, Emsa (Energía de Misiones), Vialidad Provincial y el Ministerio de Salud, se suman al esfuerzo cuando la situación lo requiere.

El monitoreo constante

El monitoreo continuo de las condiciones climáticas y la disponibilidad de combustibles es esencial para prevenir incendios. La Dirección de Alerta Temprana juega un papel central en este proceso.

“El monitoreo meteorológico y el análisis de la disponibilidad de combustible, como pasturas, ramas secas y troncos, nos permiten calcular el índice de peligrosidad de incendio, que es un indicador clave para determinar el riesgo de que se produzcan incendios complejos”, explicó Russo.

El índice de peligrosidad de incendio se calcula a partir de una serie de factores que incluyen la temperatura, la humedad relativa, la velocidad del viento y la cantidad de combustible seco disponible. Este índice se actualiza regularmente y es usado por las autoridades para determinar las zonas de mayor riesgo y tomar medidas preventivas, como la restricción de quema de pastizales y la vigilancia de áreas específicas.

Russo mencionó que los focos de calor también son monitoreados a través de satélites, lo que permite detectar posibles incendios en tiempo real y responder con rapidez. “Los satélites nos brindan información invaluable. Nos permiten identificar áreas donde podría haber focos de incendio antes de que se propaguen, lo que nos da la ventaja de intervenir preventivamente”, indicó.

Un factor que ha complicado la temporada de incendios en Misiones es el fenómeno de La Niña. Este fenómeno climático, caracterizado por una reducción en las precipitaciones y un aumento de las temperaturas, contribuye a las condiciones de sequedad en la región, lo que incrementa la disponibilidad de combustible para los incendios.

“La Niña generó una temporada de calor más intensa y prolongada. Las lluvias fueron escasas, lo que dejó grandes extensiones de tierra secas y propensas a incendiarse”, afirmó Russo.

Este fenómeno también afecta la previsibilidad de los incendios. “Cuando el clima es más húmedo, el riesgo de incendio disminuye. Sin embargo, con las condiciones de La Niña, las temperaturas altas y la sequedad hacen que la temporada se vuelva mucho más riesgosa”, agregó el director.

Con la persistencia del fenómeno de La Niña y la extensión de la temporada de calor, se espera que los incendios continúen siendo una preocupación en los próximos meses. “Se estima que las altas temperaturas se mantendrán todo febrero y probablemente marzo, por lo que debemos seguir monitoreando las condiciones de manera constante”, afirmó el director de Ordenamiento Territorial.

En Misiones, el combate de incendios es una tarea que va más allá de la respuesta inmediata ante un incendio.

“La prevención y la coordinación entre las distintas instituciones son claves para reducir los daños y evitar incendios mayores”, concluyó Russo. La conciencia ciudadana, el respeto por las normativas de quema controlada y la participación activa en la prevención son esenciales para mitigar los efectos de los incendios. 

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