Ñande Reko Rapyta (Nuestras raíces)

La semilla de la educación pública

sábado 20 de junio de 2026 | 6:00hs.

Al finalizar la Guerra de la Triple Alianza, el gobierno correntino creó el Departamento de Candelaria y designó al pueblo Trinchera de San José como sede de las autoridades; el 22 de diciembre de 1881 se creó el Territorio Nacional de Misiones, con sede en “Ciudad de San Martín” –nuevo nombre asignado al pueblo de Corpus–; en un principio el área de Posadas no integró la unidad administrativa, recién en junio de 1884 el pueblo quedó comprendido dentro de los nuevos límites y fue designado como capital del Territorio Nacional; en diciembre del año 1953 se creó la Provincia de Misiones.

Si consideramos el primer período consignado (1870-1881/84), encontraremos el origen de diferentes instituciones del quehacer político y social del medio; atendiendo particularmente al ámbito educativo, una vez que se conformó en Departamento de Candelaria, se nombró una Comisión Departamental –conocida como Comisión de Tierras– integrada por Guillermo Echenique, Pedro Morcillo y Domingo Aldave, los que se constituyeron en la máxima autoridad de la zona.

En marzo del año 1871 un grupo de vecinos reunidos con la Comisión decidieron crear dos escuelas –una para varones y la otra para niñas–, para adquirir muebles y útiles necesarios para iniciar la actividad, realizaron una colecta entre los vecinos y recaudaron cincuenta y ocho pesos; por unanimidad se designó como primer maestro y director a José Montero –un español, dueño de un par de embarcaciones pequeñas, baqueano del río Uruguay– para la escuela de niños que inició clases el 1° de mayo de ese año; el gobierno provincial aprobó esta decisión el 24 de mayo de 1871, en el mismo instrumento legal se creó una escuela para niñas y se designó a Amalia Vera como docente y directora.

En el mes de marzo de 1872 Montero falleció, fue designado en su reemplazo Ramón García, comenzó a ejercer en abril del mismo año, en ese entonces asistían a clases 21 niños y 15 niñas.

Al año siguiente, se entregó a cada escuela un pizarrón; en los primeros meses de 1874 recibieron textos de historia, aritmética, “educación para la mujer” y gramática –con énfasis en ortología y prosodia, atendiendo al uso de la lenguas nativas que dificultaban el uso y correcta pronunciación del idioma castellano–; hasta 1876 la “escuela de varones” funcionó en una propiedad de Eugenio Ramírez, alquilada por ocho pesos mensuales, la construcción de paredes de adobe y techo de paja resultó pequeña rápidamente, se la mudó a otra vivienda de ladrillos que pertenecía a Eriberto Ramírez.

Por su parte, la escuela de niñas funcionó en la casa familiar de la maestra Vera, el gobierno le abonaba mensualmente el alquiler y la provisión de agua potable para las alumnas.

Las clases se dividían en dos turnos de tres horas cada uno y durante los cuatro años del plan de estudios vigente se dictaba aritmética, gramática, lectura, historia y catecismo, luego incorporaban geografía, más tarde dibujo lineal y caligrafía, para finalizar, los alumnos debían aprobar instrucción cívica, literatura, álgebra, “teneduría de libros y lectura científica”.

A partir de 1873 se prohibieron los castigos físicos en los establecimientos escolares, sin embargo, erradicar una práctica tan arraigada llevó tiempo y en varias oportunidades se generaron conflictos con los padres, algunos llegaron hasta la Comisión.

Al finalizar el ciclo lectivo, los alumnos rendían un examen final ante funcionarios municipales designados, el período de receso estival iniciaba el 25 de diciembre y finalizaba el 31 de enero del año siguiente, era el único existente por entonces.

En 1874, el maestro de niños de Santa Ana fue objetado por el Juez Pedáneo Joaquín Almeida, la municipalidad de Trinchera –entonces a cargo de los establecimientos– aceptó el reclamo y lo reemplazó por Narciso Uviernes, se le asignaron de 20 pesos mensuales, también recibieron la donación de José Duclos de una mesa y cuatro bancos.

En 1876 se decidió crear una escuela en San Ignacio, a cargo de Antonio Soarez Texeira; sin embargo, estando próxima a inaugurarse la Colonia Marcos Avellaneda, incluyendo un establecimiento educativo bajo la responsabilidad del docente suizo Arnold Hilber, se resolvió postergar la designación.

Durante 1875 se crearon escuelas en Concepción de la Sierra y San Javier, en esta última también ejerció el señor Uviernes, un par de años después se incorporaron los docentes Roberto Rodríguez y Ramón Alsina.

Durante el transcurso de 1878, Abel Benítez gestionó la construcción de un local para la escuela de varones de Santa Ana, a cargo del maestro Gastón Volta, con el apoyo del juez Pedáneo Juan Solís formaron una Subcomisión Escolar con Reginaldo Krieger, Francisco de Borja Echenique y Joaquín de Almeida, vecinos notables.

En diciembre, en Trinchera de San José, José Frascoli reemplazó al maestro García y un año después la señorita Vera fue suplantada por Brígida Fernández Olmo; poco tiempo más tarde se incorporaron los docentes Roque Barreto, Guillermo González y Juan R. Mayol ante la demanda creciente de la matrícula.

El 1° de mayo de 1879 se inauguró la escuela de niñas de San Javier a cargo de Catalina de Isasa, con 9 alumnas.

A principios de 1881 se nombraron, en Posadas, a Felipa Ruiz Díaz y Casio Moreira –fue el primero con título oficial de maestro expedido en Corrientes–-; al año siguiente Amalia Vera regresó en la escuela de niñas “Candelaria” de la ciudad capital, secundada por Dolores R. de Antinori; de igual manera, Rafael Méndez fue designado para ejercer como auxiliar docente del señor Moreira, quien poco después fue reemplazado por Ernesto Sánchez; para entonces existían escuelas hasta de tercera clase, en la correspondiente a niños fue maestro Clementino Esquivel por varios años.

De acuerdo con los informes remitidos, antes de que Posadas fuera incorporada al Territorio Nacional, funcionaban 5 escuelas, con 153 alumnos, 100 de ellos varones, los establecimientos disponían de 40 bancos, 7 mapas, 1 reloj, 1 globo terráqueo, 1 pizarrón, 2 contadores o ábacos y campana de madera.

En 1884 se sancionó la Ley 1420 que estableció la educación primaria universal, laica y obligatoria, se aplicó a todas las escuelas nacionales, al ser Misiones un Territorio Nacional quedó comprendida en los alcances del instrumento legal; se creó en ese lapso el Consejo Escolar de Posadas, luego de un relevamiento los miembros elevaron un pedido al Gobierno Nacional solicitando la creación de escuelas dado que se habían contabilizado más de 1.400 niños en edad escolar, de los que solo asistían a clase 174.

Dos años después se crearon oficialmente las Escuelas Superior de Varones N°1 en la esquina de Bolívar y San Lorenzo y N° 2 de niñas, en el año 1893 se oficializó la Escuela Elemental Mixta N° 7, popularmente llamada La Picada –actual Escuela N° 219– en un local de la Chacra 105, la Escuela Elemental de Niñas N° 3 inaugurada en 1903 en un local ubicado en la calle de acceso al Puerto (San Fe y Rivadavia), la Escuela Infantil Mixta N° 4 en el año 1903, en Félix de Azara y Salta, en 1905 la Escuela Infantil Mixta N° 5 en la esquina de Tucumán y San Luis; la Escuela Elemental N° 6 en 1906.

El nivel secundario fue otro tema. ¡Hasta la próxima!

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