Una liga con posibilidades e ilusiones
Ayer se puso en marcha una nueva edición de la Liga Federal, la tercera categoría del básquet argentino. Por segundo año consecutivo son tres los equipos misioneros que representan a la provincia en el certamen nacional. Tokio, Mitre y Capri dirán presente en un torneo que tiene 93 equipos, distintas realidades y un condicionante clave a lo largo y ancho del país: la economía.
En un contexto muy complejo, los equipos necesitaron de una ingeniería financiera para poder decir presente en una Liga Federal que aumentó considerablemente sus costos. Las metas son distintas, los procesos están en momentos diferentes para los clubes de Posadas.
Tokio vuelve a decir presente en la Liga Federal y renueva su ambición en la tercera categoría del básquet argentino. En su sexta participación consecutiva, el Oriental inicia una nueva campaña con una base consolidada, fuerte identidad formativa y el objetivo de sostener el protagonismo dentro de una conferencia NEA que promete paridad y exigencia.
Con la conducción de Matías Fernández, el equipo combina experiencia y juventud, respaldado por una estructura institucional ordenada que le permite sostener el proyecto en el tiempo. Referentes como Daniel Tabbia y Santiago González lideran un plantel que respira ADN oriental, mientras la dirigencia reafirma el compromiso de competir con responsabilidad y crecimiento sostenido. Entre la ilusión deportiva y el respaldo organizativo, Tokio vuelve a escena decidido a pelear en lo más alto sin perder su esencia.

La temporada 2011/12 marcó un antes y un después para Mitre. Estuvo más de una década sin competencia nacional hasta su regreso a la Liga Federal 2023. Empezó a desandar un camino que es complejo: volver a tener un nombre que resuene.
Tuvo su vuelta, pero en 2024 decidió no ser parte de la tercera categoría del básquet argentino. Regresó el año pasado y fue el mejor equipo de la tierra colorada. Mantuvo parte de la base y en el 2026 quiere dar pelea hasta el final.
“El objetivo es mejorar lo del 2025, que fue muy bueno. El objetivo mayor es el ascenso. El equipo se armó para eso y es un equipo competitivo, que puede pelear bien arriba. Después habrá que ensamblar bien dentro de la cancha”, analizó Luciano Tantos uno de los referentes del Auriazul.
El restante equipo posadeño también apostó a mantener un proyecto. Ratificado en su puesto de entrenador principal, Eduardo Díaz anticipó que esta vez la historia puede escribirse con otros tintes para Capri: “El año pasado el club estaba en una transición, en un conocimiento de la categoría, y el objetivo era estar a la altura del torneo. Este año es otro el mensaje porque se armó un gran plantel, se puede dar pelea. Hay que estar lo más alto posible”.
“El equipo se fue conociendo a lo largo de las semanas. Se va plasmando el trabajo y la filosofía que queremos imponer, una filosofía sumamente intensa que requiere de una buena preparación física”, agregó.
A diferencia de otras épocas, en las que Misiones tenía solamente un representante, ahora la ilusión es poder dar un salto hacia la Liga Argentina. Desde que OTC compró su plaza en la Liga Nacional 2020, la tierra colorada se quedó (por una gran razón) sin su cupo en la segunda categoría y la capital misionera quiere reclamar ese lugar. Las ganas están, la posibilidad también.
El trabajo alrededor de ese sueño es más grande. No solamente se tiene que dar lo deportivo, sino también el proceso de cada club, que suele ser lo más complejo, para alcanzar ese objetivo.
Tokio estuvo a las puertas hace un par de temporadas y sigue intentando. Mitre aparece como un rival a tener en cuenta y Capri, que incorporó al básquet hace un puñado de años, se sigue fogueando a nivel nacional.
Misiones quiere convertirse en un polo atractivo para el básquet. Tiene un equipo en la Liga Nacional, pero necesita también otro en la Liga Argentina. Necesita crecer, fortalecer la Liga Provincial, una competencia que empuje para arriba. Necesita que el público responda y potencie a los clubes. Necesita que el semillero crezca, que la pirámide de la que siempre habló León Najnudel se agrande.
Necesita muchas cosas, es cierto, pero también tiene posibilidades e ilusiones. En las siguientes páginas conoceremos en qué proceso se encuentra cada club. Comprenderemos que participar de un certamen nacional no es simplemente querer. Los números son altos, las responsabilidades grandes y el contexto de este país, siempre complejo.
La tierra colorada quiere plantar bandera. Tokio, Mitre y Capri serán los representantes en el 2026 y, ojalá, en algunos años sean más los abanderados en el mundo del básquet.
Informe de domingo
- Una liga con posibilidades e ilusiones
- Mitre busca potenciar el proyecto y meterse en la pelea
- Una nueva filosofía para Capri en la construcción definitiva de su identidad
- Los números que pesan a la hora de planificar
- El camino hacia el gran objetivo de la temporada
- Tokio comenzó su sexta temporada federal con ambición renovada