Ñande Reko Rapyta (Nuestras raíces)

Estado de Derecho

sábado 28 de febrero de 2026 | 6:00hs.

Hace medio siglo se concretó el último Golpe de Estado en nuestro país, efeméride que pese al tiempo transcurrido, mantiene en carne viva a parte de la sociedad, azuza contrapuestas pasiones y lucha, avalada por el derrotero histórico argentino, entre dos frentes genuinos: la memoria y el olvido.

Denominada Proceso de Reorganización Nacional, fue la sexta interrupción a una gestión legitima y constitucional, el epílogo hasta la actualidad, de una práctica cívico- militar iniciada en 1930; el 6 de septiembre de aquel año, un grupo de militares encabezados por José Félix de Uriburu derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen; hubo un intento de recuperación en 1932, ideado, planeado y organizado en Corrientes y Misiones por los hermanos Pomar pero fracasó; en esa ocasión para dirigir el Territorio Nacional de Misiones se designó a  Enrique Pilotto, un coronel del ejército que tres meses después fue nombrado Jefe de Policía de la Capital Federal -actualmente Policía Federal-, en ese cargo ganó poder y respecto en el país por su desempeño en el centro de tortura que había implementado en “una Sección Especial de Investigaciones”.

En 1943 se produjo el segundo Golpe de Estado, se derrocó a Ramón Castillo, estaba en curso la Segunda Guerra Mundial, la justificación fue el carácter anticomunista de la asonada, que se apoyó en las autoridades de la Iglesia Católica para “devolver el espacio de poder en la educación especialmente” según declaraciones de sus protagonistas, en esta etapa surge Juan D. Perón como líder popular.

El tercer presidente de esta dictadura estuvo en Misiones, Edelmiro Farrell, el 5 de octubre de 1944 inauguró la primera Fiesta Nacional de la Yerba Mate, el primer Congreso Nacional del Tabaco y la Segunda Muestra del Trabajo Regional en Posadas, ante un numeroso público; fue la primera vez que un presidente visitó el Territorio Nacional de Misiones.

Las actividades oficiales se realizaron en el Parque Paraguayo, donde hoy se encuentra la sede de la Cámara de Representantes de la provincia, para ello se acondicionó un enorme galpón existente utilizado para ferias; fue una exposición de la producción misionera, se mostraron los productos agrícolas más importantes -yerba mate, tabaco, té, el tung, radmio y yute- y también el potencial forestal.

En 1955 se produjo el tercer Golpe Cívico - Militar, derrocó el segundo mandato de Juan D. Perón, los protagonistas se autodenominaron “Revolución Libertadora”, uno de sus actos de gobierno fue el dictado del Decreto de Ley N° 4.161/56 que prohibió toda referencia, uso, etcétera sobre el peronismo y sus líderes; de este instrumento legal se sirvieron para poner en duda la condición de provincia de Misiones, sancionada en diciembre de 1953; significó la designación de seis Interventores Federales -Juan Carlos Rocca y Adolfo Pomar designados por el gobierno de facto; Pedro Rebollo, Julio Brouwer de Koning, César Napoleón Ayrault (después sería gobernador constitucional) y Francisco Luis Martos nombrados por el gobierno de Frondizi-.

Un dato significativo fue la sanción de la nueva Constitución de Misiones, el 21 de abril de 1958, en plena dictadura; es la que nos rige hasta la actualidad, reformas mediante; se autorizó la realización de elecciones provinciales en 1960.

El cuarto Golpe de Estado se produjo en 1962, destituyó al presidente Frondizi; se designaron tres Interventores Federales en Misiones: Santa Cruz, Gueret y Luzuriaga; en  julio de 1963 se concretó una elección general, resultó electo como primer mandatario Arturo Umberto Illia con el 25% de votos, asumió y gobernó hasta el 28 de junio de 1966.

Durante este período una porción de la sociedad argentina mantenía “vivita y coleando” la llama de las dictaduras, con actividades de todo tipo, prueba de ello son, por ejemplo, actos públicos conmemorativos en cada aniversario de la “Libertadora”; en Misiones y más precisamente en Posadas en ocasión de cumplirse diez años de la asonada se llevó adelante un programa de actos, que posteriormente fue plasmado en una publicación impresa en los talleres de Fernández & Vinsac SRL, ubicados en la calle Sarmiento 281 de entonces, bajo la responsabilidad de una comisión organizadora denominada Comisión Popular de Homenaje a la Revolución Libertadora integrada por Emilio J. Gueret como presidente, Hugo Chiama secretario, Plinio Irigaray tesorero, los vocales Arturo Medrano Rosso, Raúl Coccio, Mario Aguerrebere y Juan Carlos Calvo más una Comisión de Damas conformada por Amalia P. de Medrano Rosso, Josefa Ch. de Casariego, Georgina Slop, Aurora de Portela, María Estela de Lagier, Gloria M. de Vigneaux de Prado, Zsenka H. de Cáceres, Elva Ramona G. de Mega, Genoveva de Palacios, Celia B. de Gueret, Estela F. de Margalot, Olga U. de Coccio y Haydeé E. L. de Colombo.

A pedido de estos vecinos, el Interventor Municipal Raúl Coccio - también miembro de la comisión mencionada- firmó el Decreto 531/65 imponiendo el nombre de “Avenida 16 de Septiembre” al tramo de la ruta nacional N° 12 comprendido entre La Rotonda de la avenida Uruguay hasta el límite con la Municipalidad de Garupá; el instrumento fue avalado por la Resolución N° 20239/65, firmada por el ministro de Gobierno de Misiones Jacobo Goya; el acto de imposición del nombre se realizó el domingo 12 de septiembre de ese año, en inmediaciones de La Rotonda, se descubrió una placa y se escucharon las palabras alusivas vertidas por Hugo Chiama, Coccio y Mario Aguerrebere, quien exaltó también el cambio de denominación de la avenida Uruguay concretado oportunamente -antes llevaba el nombre del “dictador”– “como justo homenaje a la nación hermana, cuyos hijos contribuyeron a abatir el régimen que gobernaba en nuestro país” según afirmó.

La tarde del día 16, al pie de la estatua a la Libertad en la plaza central posadeña, la lista de oradores inició con las palabras de Gloria M. V de Prado sobre la “nefasta década” comprendida entre 1945 y 1955, los alcances y logros de la Revolución Libertadora; a continuación Oscar Casariego se dirigió a los presentes reseñando y homenajeando a los “héroes y mártires de la Libertadora”; a su tiempo continuó Francisco Fernández de Oliveira quien entre varios conceptos recordó cuando se arrancó de su emplazamiento y se arrastró por las calles céntricas hasta destrozarlo, el busto de “la mujer más odiada de la entre las mujeres argentinas”, luego Lidia Dei Castelli de Barrios reiteró un discurso sobre el aniversario difundido días antes por LT4 Radio Misiones y cerró la nómina de oradores Alberto Bonifato con un resumen de expresiones vertidas con anterioridad por el medio mencionado.

Y la historia no se detuvo ahí.

¡Hasta la próxima!

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