Desde Chile hasta Misiones: una pareja se maravilló con los Saltos del Tabay
Un auto, muchos kilómetros por delante, el cruce imponente de la Cordillera de los Andes y una aventura compartida de a dos. Así comenzó el viaje de Eleodoro Pempelfort y Elba Carreño, quienes partieron desde Santiago de Chile y llegaron a Misiones para descubrir sus paisajes. En su paso por Jardín América, se maravillaron con la naturaleza de los Saltos del Tabay y continúan su recorrido por otros destinos turísticos de la provincia.
Hace una semana iniciaron esta travesía que los trajo, juntos por primera vez, a la tierra colorada. Eleodoro recordó que en su niñez visitó las Cataratas del Iguazú y, impulsado por esos recuerdos de infancia, decidió volver y compartir esta experiencia con su pareja. Ambos llevan poco más de un año juntos y sueñan con extender el viaje cruzando también hacia Brasil.
Antes de arribar a Jardín América, hicieron una parada en San Ignacio para conocer las ruinas jesuíticas. Su plan es recorrer distintos puntos turísticos de Misiones, con las Cataratas como destino principal, y al regreso prevén pasar por Loreto y Santa Ana para seguir descubriendo la historia de los jesuitas.
Naturaleza, historia y hospitalidad
Coincidieron en que Misiones es un lugar impactante por su belleza natural. Se mostraron sorprendidos por los paisajes rurales de cada municipio y por la calidez de la gente que fueron encontrando en el camino.
También destacaron la riqueza cultural e histórica que conocieron a través de las ruinas y la identidad misionera.
Raíces mapuches y un viaje sin apuro
Carreño contó que tiene ascendencia mapuche, ya que su abuela perteneció a ese pueblo originario. “Ella se separó de la cultura hace mucho tiempo, pero yo lo digo con orgullo: soy descendiente mapuche. Busco información sobre mis raíces porque es un pueblo vivo en Chile, con historia, territorio y reconocimiento como pueblo indígena”, expresó. Además, señaló que, pese a haber perdido tierras, han sabido conservar sus tradiciones.
La aventura en pareja por la tierra colorada la realizan sin apuros, avanzando con calma por rutas que no conocen. Tras completar el recorrido, su idea es regresar a Santiago de Chile, aunque antes planean volver a los Saltos del Tabay: viajan con carpa y quieren acampar allí para disfrutar unos días más del contacto con la naturaleza.