Ganadería pasada por agua, con más pasto, pero también con más plagas y cuidados
La intensidad de las lluvias en los últimos días del 2025 motivó cambios en el manejo de los animales en las chacras de Misiones y campos correntinos. A nivel local los ganaderos valoran como un regalo la extensión de las lluvias. Explicaron que con más humedad en los suelos, las pasturas ofrecieron más alimento, algo que no es tan frecuente al inicio del verano. Por otro lado reconocieron más molestias por ataque de garrapatas y otros insectos, pero dijeron que son controlables con los productos precisos. En Corrientes en cambio la gran cantidad de lluvia caída generó campos inundados, dificultad para mover la hacienda que obligó al uso de medidas de emergencia.
“Las lluvias siempre son bienvenidas, más vale barro que apagar incendios. La verdad que un poco afecta la lluvia a los animales, pero al haber agua y calor, como ahora, el pasto viene bien, así que estamos muy contentos con el tema de las lluvias, por ahí impide un poco trabajar y recorrer, pero igual hay momentos que no llueve, y bueno, se trata de hacer lo que se puede, pero son siempre muy bienvenidas las lluvias”, comentó César Schunke, productor ganadero de 25 de Mayo.
Agregó que le deben prestar más atención al ataque de plagas. “El tema de las garrapatas es algo muy complejo, muy complicado, porque al hacer calor, con muchas lluvias, todo se desarrolla más rápido. Estamos sufriendo ahora un mayor ataque pero bueno, también estamos cambiando los productos veterinarios que usamos para tratar de apalear un poco la situación”.
El encargado del establecimiento Doña Magda que cría brangus en la provincia, Roberto Comparín, coincidió en que la lluvia a pesar de la intensidad es muy bienvenida en verano. Y recordó que como beneficio extra se mantuvo muy bajo el peligro de incendios en las últimas semanas.
“La verdad, más allá de que fue mucha lluvia, en esta época es bienvenida y bendecida. Tenemos abundante pasto, mucha agua, es cierto se demoran por ahí un poco las tareas y todo ese tipo de controles. Porque tenemos vacas que están pariendo y se complica un poco controlarlas. Pero es preferible esto, que una seca en esta época como siempre fue. También es cierto que tenemos más inconvenientes con las garrapatas y cuesta más limpiar las vacas, pero se hace. Hay productos inyectables y es preferible tener más cuidados que no tener lluvias”, comentó.
Y agregó, “las vacas al ver mucho pasto también entran en celo más rápido”.
Comparín apuntó que además de la ganadería, hay más tranquilidad con el cuidado de las forestaciones en las chacras. “Siempre para esta época tenemos que estar más atentos a los tanques de agua, mochilas para apagar incendios y es una preocupación grande que algo se queme. Por suerte en estas últimas semanas prácticamente nos olvidamos de ese peligro y de la falta de agua”.
En Corrientes más dificultades
En los vecinos campos de Corrientes el ganado tiene algunos inconvenientes extra por las particularidades de los terrenos y también porque hubo lugares donde llovió con más intensidad en diciembre.
Orlando Álvarez a cargo de la Agencia de Extensión Rural Norte de Ituzaingó del Inta destacó la inédita cantidad de agua que cayó durante el último mes del 2025. “Hasta el 30 de diciembre llevamos 443 milímetros en la zona de Ituzaingó. Varía un poco según la zona porque la lluvia no es pareja. En Corrientes los campos son bastante bajos, tenemos esteros, tenemos las lagunas del Iberá sobre Ituzaingó y hoy los campos están muy saturados de agua. Por ahí el problema más grave lo tenemos en las islas que tenemos frente a Ituzaingó”, explicó.

El también ingeniero agrónomo recordó que las zonas de islas “son lugares que se suelen anegar cuando tenemos muchas lluvias y el río Paraná está creciendo. Estamos en contacto con los productores y nos dicen que es bastante complicado la situación. Eso hace que toda la costa de la isla comience a llenarse de agua y por ende los animales tienen que subir a la loma. En Apipé Grande, por ejemplo, tenemos aproximadamente entre 8.500 y 9.000 cabezas de bovino en una superficie de 28.000 hectáreas que tiene la isla”, recordó.
Apuntó además que “otro problema que tenemos en los campos alrededor de Ituzaingó, es que los campos también están saturados de agua, los caminos están muy anegados y se hace difícil moverlos”.
El directivo recordó que gran parte del ganado de la zona Norte de Corrientes tiene relación comercial con la demanda de Misiones. “Aquí en Ituzaingó tenemos un gran volumen de cabezas de búfalo. La asociación Búfalos del Iberá está moviendo bastante producción. A diferencia de los bovinos, el búfalo está muy bien cuándo hay mucha agua y barro, para ellos es como un paraíso, porque además no sufren la afectación de los insectos como el ganado tradicional”, explicó.
Y acotó que “Posadas es una de las ciudades que más demanda de carne de búfalos está mostrando”.
Atentos al clima
En Corrientes capital, la doctora Carolina Fernández López está a cargo del área de Meteorología de la Estación Experimental Agropecuaria del Inta en Corrientes. Comentó en diálogo con El Territorio que con más radares en la región pueden precisar el alcance de algunos fenómenos, aunque para los productores que el aviso llegue dos o tres días antes resulta todavía con escaso margen para resguardar sus rodeos.
“Estas últimas lluvias que fueron tan extremas no se pronostican. O sea no hay forma de decir que va a llover 200 milímetros en un día. Pero sí estaban pronosticadas lluvias fuertes y se está dando ese tipo de alerta”, evaluó.
Recordó que las lluvias tienen diversa intensidad según la zona y hubo lugares como San Luis del Palmar que ya se habían inundado en octubre pasado. Y detalló que además del pronóstico del tiempo, los técnicos del Inta también manejan información sobre el relieve de los campos. “Esa cartografía queda disponible para el productor pero sobre todo para los técnicos de las agencias para que puedan aconsejar, en casos de necesidad, dónde llevar la hacienda de modo que queden en lugares más altos”.
La científica recordó que en los últimos años creció el sistema de alertas de radar donde hay un convenio entre el Inta y el Sinarame. “En un momento estaba sólo el radar del aeropuerto de Resistencia que si no me equivoco cubre un diámetro de 300 kilómetros. Después se instaló otro en Mercedes, que ahí entre los dos cubren mejor toda la región. Y ahora hace poco se instaló otro radar en Ituzaingó, que abarcó una zona que faltaba y llega hasta Misiones”, recordó.
Resaltó en tanto que “decimos siempre que el pronóstico se hace a dos o tres días con mayor exactitud. Porque los radares nos van actualizando dentro de las 24 horas como se están moviendo las masas de aire y esto permite emitir un alerta”. Reconoció así que “por ahí para un productor ganadero es como muy sobre la hora y por eso está muy interesante que se les pueda ir diciendo de antemano que estén prevenidos porque puede llegar una lluvia muy fuerte”.
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