Un recorrido para ver qué ofrece la ciudad
Grafías de ciudad: historias de Posadas a todo color
Transitar la ciudad y de repente sorprenderse. Un yaguareté, el papa Francisco, una pareja amándose, seres mitológicos, explosión de colores o, simplemente, la frase ocurrente, el reclamo, la ironía fina o grosera. Posadas convoca grafos en su mimada Costanera o en las paredes de los barrios. Este muro que se banca mil pegadas, ahora sostiene la expresión de un artista. No es tarea de pintores frustrados, son personas cuyo arte no necesita estar enmarcado ni encerrado bajo techo. Grafiteros, muralistas asombran y dicen. Ocupan las paredes para que la ciudad se llene de color y digan, a pesar del sistema de vigilancia que acude presto a impedir la libre expresión, anónima, creativa, espontánea.
El muralismo contemporáneo dejó hace rato de ser mera decoración urbana. Aquello que antes tenía el mote de vandalismo, hoy nos dice que la ciudad se vuelve lienzo, y el lienzo, crónica diaria.
Hay trazos que denuncian, trazos que celebran, trazos que abrazan. Hay murales que parecen bailes detenidos en la pared, otros que son poemas visuales y alguno que otro que sólo quiere hacerte sonreír cuando doblás la esquina después de un día largo. Eso también es política, aunque no figure en ninguna ley: la política del gesto amable, del color que rescata, de la imagen que te recuerda que la ciudad no sólo se habita, se imagina.











Informe de domingo
- Narrativas pintadas: los murales nos hablan
- “Con el muralismo uno tiene llegada al ciudadano y eso es fundamental”
- “El muralismo es una manera de educar a la sociedad”
- “Mi trabajo nace de recuerdos, de colores que marcaron mi infancia”
- El arte como herramienta para generar sentido en la comunidad
- Grafías de ciudad: historias de Posadas a todo color
- Convirtió las calles de Eldorado en un lugar para mirar distinto
- Murales de interior: una tendencia que va en aumento en Iguazú