Se formó en Córdoba, donde dio los primeros pasos
“Con el muralismo uno tiene llegada al ciudadano y eso es fundamental”
El calor misionero comienza a sentirse y el protagonista recuerda la cantidad de veces que se bronceó para esas ocasiones y cómo lo asume cada vez que debe intervenir en alguna obra: “Arrancamos a las 6 y hacemos de corrido hasta las 11, después ya se complica”, resume distendido y con buen humor, el cual sostuvo durante todo el diálogo con El Territorio. Formado en la universidad pública en Córdoba, en la carrera de Licenciatura en Artes Visuales, con especialización en pintura, Fernando Gross (39) suelta que se considera “más pintor que muralista”, recordó sus primeros trabajos, valoró que en la tierra colorada se comience a darle espacio a los artistas locales y reflexionó sobre la importancia de estrategias “para llegar al público” porque el arte “es del pueblo”.
El último trabajo en el que está al frente es un mural de Diego Maradona, en inmediaciones de La Placita del Puente. Pero en su amplio recorrido, tiene -entre otros - los que adornan el Instituto Horacio Quiroga, con el simbolismo de ‘Cuentos de la Selva’, así como una réplica (itinerante) del portal de la Reducción de San Ignacio.
“Más que nada es como que me considero pintor que muralista, siempre pinté un poco de todo. Comencé con cuadros, al lienzo, me especialicé mucho en eso, al óleo, un poco hice acrílico, después pinté objetos, esculturas, siempre interviniendo la pintura en algo”, reseñó el artista posadeño de 39 años.
“Mi primer mural fue en la cancha de Belgrano, en Córdoba, un retrato de Rodrigo (el cantante cuartetero fallecido). Y en 2014 pinté un mural de Maradona, que era uno de los pocos que había del Diego… iba a ser el más grande del mundo, pero no pudo ser porque el dueño del edificio no quiso. Quedamos con la espina”, repasó Gross, quien remarcó que en Ciudad Universitaria (en Córdoba) “pinté mucho, siempre con un grupo y después de manera privada”.
Hace casi cinco años retornó a la tierra colorada y allí tuvo que insertarse en el medio. Con un lugar ganado, reflexiona: “La verdad está muy bueno valorizar a los artistas locales, antes se valoraba mucho a los de otros lugares y no se les daba espacio a los de acá. Se visualizó a los artistas de Misiones, con un talento muy grande y eso hizo equilibrar la balanza y los artistas se profesionalizaron cada vez más y que su trabajo tenga mayor calidad”.
Gross reparte su trabajo entre lo particular y cuando lo convoca la Secretaría de Movilidad Urbana de Posadas; además de pintar al aire libre, también hace trabajos en diseño digital. En ese contexto, apunta que “se abrió el juego para muchos. Hay diferentes tipos de artistas y se plantea que las paredes son libres, siempre con el respeto de hablar con los propietarios. Creo que varios artistas lo están logrando, otros tienen otras miradas y está bueno escucharlos y tener otras miradas. Tener la libertad para expresarlos”.
Destacó que cuando trabaja en algún mural “las personas se acercan, preguntan dónde estudiaste, se interesan, tiran buena onda, te traen comida, bebidas, me pasaron muchas veces situaciones positivas en los lugares que he pintado y la gente valora”.
También subrayó que todos los artistas tomaron la postura de “qué se puede pintar y qué quieren las personas”, porque al final “son los que viven”. De hecho, “en varios lugares que pinté a veces no vuelvo después de un montón, lo suelto y es para la ciudad. Lo que me pone orgulloso cuando paso es que la gente lo sigue cuidando y lo valora”.
El artista también puso énfasis en el crecimiento en Posadas, que “está siendo muy grande y bastante en conjunto, se ve eso”. Agregó que “ves esa unión, pero –puntualizó- también poco profesionalismo en algunos sentidos. Falta unión entre los artistas locales, cobrar bien; se hace en artistas visuales, pero siento que aún es un nicho muy requerido. Y lo veo en arte en general, que es muy selecto y el público no se entera y no tiene acceso a esos lugares”. Por ello, “desde los murales es una forma de abrir, se está logrando, pero aún más si dejamos de lado las individualidades y nos unimos como artistas”.
¿Qué más hay por hacer?
Hay más unión y un poco más de organización, desde que conozco la agrupación de artistas plásticos misioneros se comenta un poco más de lo que se está haciendo. Es un proceso nuevo y, como todo rubro, los egos, como lo tenemos todos, hay cuestiones que a nivel profesional está bueno ajustarlos. Las capacidades de cada uno y lo que uno puede transmitir, su obra, lo que el cliente quiere. Y uno tiene que hacer un mea culpa de las capacidades de uno y pasar el trabajo a otros colegas que se dedican más a esa área. Viene por el lado de compartir el trabajo y entender el proceso y en qué nivel está uno para cobrar. Está bueno desde nuestra mirada hacer ese mea culpa.
Gross vuelve sobre su idea, toma aire y profundiza: “Y ver cómo podemos romper la llegada del público, veo acompañamiento del público, pero no de todos los artistas. Hablo del arte en general, ver cómo podemos llegar a esos artistas, acompañar las obras de arte, al público que pueda invertir en las obras. Y hasta un público nuevo, entender eso, por eso me aferro al muralismo que tiene la llegada al público que por ahí no es habitué a los museos y sí un transeúnte… muchas veces salen más trabajos de ahí, porque uno tiene más llegada al ciudadano y eso es fundamental: que el arte sea para el pueblo y no para uno”.
Informe de domingo
- Narrativas pintadas: los murales nos hablan
- “Con el muralismo uno tiene llegada al ciudadano y eso es fundamental”
- “El muralismo es una manera de educar a la sociedad”
- “Mi trabajo nace de recuerdos, de colores que marcaron mi infancia”
- El arte como herramienta para generar sentido en la comunidad
- Grafías de ciudad: historias de Posadas a todo color
- Convirtió las calles de Eldorado en un lugar para mirar distinto
- Murales de interior: una tendencia que va en aumento en Iguazú