Compromiso con el bienestar animal
Un hogar familiar que convierte el abandono en cuidado
Oberá cuenta con una diversidad de grupos que se dedican a rescatar perros abandonados, como también protectoras de animales. Son muchas las historias de quienes se dedican a concientizar, rescatar y contener a animales en situación de vulnerabilidad. Una de ellas es Pocas Pulgas, un espacio familiar que lleva protegiendo y dando amor hace casi ocho años.
“Los principales integrantes somos mi mamá, hermana y yo, pero toda la familia está involucrada. Para solventar los gastos, vendemos ropas que no usamos, entonces siempre colaboran”, explicó Jasmine Urrutia a El Territorio.
Precisamente, la necesidad que tienen es la falta de espacios para poder tener a los perros hasta que alguien los adopte. “Lo que más cuesta es el espacio físico, te quedas sin lugar porque todo el mundo quiere entregarte el perro por alguna cuestión”.
“Esto ocurre ya sea porque el animal está enfermo o si aparecen abandonados, entonces se colapsan los lugares que tenemos y para que ingrese un perro, tenemos que dar en adopción a uno que está recuperado”.
El amor por los animales desprotegidos nació en Jasmine hace muchos años: “Tengo recuerdos de mi niñez, de irnos de vacaciones y llevar a todos nuestros perros. Cuando íbamos a Brasil, les llevábamos a todos y a veces traíamos alguno rescatado, creo que eso plantó la semilla de ayudar al animal”.
La asistencia que realizan siempre es a la mascota. “No tenemos problemas de donar casas de madera, porque sabemos que es para el resguardo del animal”, sostiene Urrutia.
Esta tarea tiene un costo elevado y por tal motivo realizan ferias de ropa y aceptan colaboraciones de terceros.
“Solamente en gasto de veterinaria tenemos una inversión de 500.000 pesos por semana, que puede ser destinada a algunos de los animales que tiene o en ayuda para quienes necesiten. Aparte está el alimento, pero recibimos mucha ayuda”.
Para poder dar en adopción, Pocas Pulgas tiene una serie de requisitos, ya que entregan al perro castrado, con todas las vacunas y en buen estado de salud.
“Nos cuesta dar en adopción porque sabemos que acá están bien, pero si cumplen los requisitos, estas mascotas vuelven a tener una familia que los proteja”.
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