Se puede colaborar con dinero o insumos

Patitas Misioneras: compromiso de una familia que asiste a mascotas rescatadas

Desde su casa, Tamara Vera, su madre y su hermana sostienen la atención de perros y gatos en estado de vulnerabilidad con la ayuda de donaciones y ventas caseras
domingo 30 de marzo de 2025 | 6:05hs.
Semanalmente deben costear están los 40 kilos de alimentos para perros y gatos y otros gastos.  Fotos: Joaquín Galiano
Semanalmente deben costear están los 40 kilos de alimentos para perros y gatos y otros gastos. Fotos: Joaquín Galiano

Desde hace tres años, la página Patitas Misioneras en redes sociales visibiliza una tarea que en realidad lleva toda una vida. Tamara Vera, acompañada por su madre y su hermana, asiste a animales en situación de calle desde su propia casa. Aunque no se consideran un refugio, ofrecen tránsito, rehabilitación y adopción responsable a decenas de perros y gatos, sin la ayuda de voluntarios ni subsidios externos.

“Desde que tengo conocimiento siempre ayudamos a muchos animalitos, la diferencia era que antes no teníamos nuestra casa cerrada y no era posible tenerlos a todos en casa, pero siempre ayudábamos curando, llevándolos a castrar, haciéndole el ayuno y demás”, contó Tamara, impulsora de la página y responsable de los animales.

La decisión de crear Patitas Misioneras surgió con el objetivo de reunir en un solo espacio los casos que antes publicaba en su cuenta personal. A partir de allí, la difusión creció y también la colaboración de la comunidad. No obstante, el trabajo diario recae exclusivamente en las tres integrantes de la familia, quienes conocen de cerca el carácter y las necesidades de cada uno de los animales que cuidan.

Asimismo, la joven voluntaria explicó que nadie más se suma a las tareas: “Entre nosotras tres, que somos yo, mi mamá y mi hermana, nos arreglamos. No hay nadie que venga a colaborar o voluntarios, nadie. Acá en casa nadie entra, uno porque es mucha responsabilidad y nosotros ya sabemos cómo tenemos que darles la medicación, la hora que hay que darles. Algunos son más agresivos, otros más tranquilos, ya les agarramos la mano porque obviamente los conocemos”.

Tienen a perros y gatos castrados en adopción responsable. 

 

En cuanto a la manutención, dependen exclusivamente de donaciones o de lo que logran reunir con rifas y venta de productos caseros. Entre los principales gastos están los 40 kilos de alimento que consumen semanalmente, además de medicación como el alopurinol para perros con leishmaniasis. En ese sentido, sostuvo que los costos se acumulan y que cada tableta puede costar hasta 3.500 pesos.

“A lo que es para alimento y medicación lo sostenemos únicamente con ayuda de la gente. Hacemos también rifas, venta de pastafrola, chocoflan, prelistas, y de esa manera juntamos la ayuda suficiente para ir solventando los gastos de la semana”, señaló Vera.

Cómo adoptar

Por otro lado, destacó que el proceso de adopción incluye la rehabilitación de cada animal, su castración y una evaluación previa de las personas interesadas.

La selección se realiza a partir de un contacto personalizado que incluye fotos del entorno, diálogo directo y un encuentro en persona. Una vez concretada la adopción, el seguimiento no se detiene nunca.

“Siempre tenemos animalitos en adopción, ya castrados, en rehabilitación. El proceso que hacemos es básicamente rescatar al animal, rehabilitarlo, una vez que está rehabilitado publicamos en todas las redes la adopción. La persona se comunica conmigo, le pido datos, dirección, foto del patio. Si nos entendemos, tenemos una cita y de ahí surge si es el indicado para la adopción o no. Y el seguimiento se le hace por vida”, afirmó la joven.En ese sentido, recordó casos que entregaron en adopción hace más de diez años y que aún reciben noticias o fotos.

Sin embargo, no todas las experiencias fueron positivas. En ocasiones, debieron afrontar devoluciones o situaciones más graves. Por eso, decidieron ser más exigentes, pese a las limitaciones.

A la hora de colaborar, las posibilidades son amplias: desde alimento y medicación hasta cuchas, shampoo o ropa para mascotas. El alias para ayudar es patitas.misioneras. También se aceptan visitas para conocer a los animales. Todo tipo de ayuda es bienvenida, siempre que se haga con respeto y compromiso.

“La idea es que la gente elija y que ellos vengan a nuestro domicilio. Si quieren conocerlos también es una opción, no hay problema. Siempre se recibe todo tipo de ayuda”, indicó.

Cómo llegan los animales

En la actualidad, sólo reciben animales en situación crítica. La falta de espacio y de recursos impide ampliar la atención. Aun así, cuando un caso es urgente, dan respuesta. También trabajan con animales del barrio, articulando con campañas de castración y vacunación gratuitas que se gestionan a través del Imusa.

“Si el animal no está muriendo, la ayuda que yo le ofrezco es atención veterinaria, castrarlo y darlo en adopción. Recibir a un animal sano porque sí, no, porque ya estamos colapsados. En el caso de que sea un caso extremo, ahí sí nos ponemos la mano en el corazón, porque amamos a los animales”, detalló Vera.

En relación al abandono, consideró que la principal carencia es de información. Persisten creencias erróneas, especialmente sobre enfermedades como la leishmaniasis, que generan rechazo y abandono injustificado de animales que podrían ser tratados. Ante esa realidad, propuso que desde la infancia se promueva el respeto y el conocimiento.

“Lo que hace falta para mejorar la situación de los animales es información. La gente es muy ignorante con respecto a los animales. Por ejemplo, piensa que un animal con leishmaniasis contagia a la gente, a los niños y a otros perros. Cualquier enfermedad de los animales no es contagiar a las personas. Entonces, todas esas cosas estaría bueno que en las escuelas se inculquen, para que los chicos aprendan, para que aprendan los padres también”, reflexionó.

Finalmente, expresó que el objetivo principal es continuar ayudando, con lo que está al alcance. Aunque reconoció que sus posibilidades son limitadas, considera que con la colaboración de la comunidad se puede seguir ofreciendo una vida digna a los animales.

“Lo único que queremos es seguir sosteniendo a los animales que tenemos. El objetivo que tenemos es siempre colaborar desde nuestras posibilidades. Sabemos que siempre vamos a tener casos, siempre nos van a pedir ayuda. También trato con los animales de la vecindad. Pedimos el camioncito quirúrgico del Imusa, y ahí les ponen la antirrábica, los desparasitan, castramos a los animales más propensos a tener muchas crías. De esa manera también ayudamos a los vecinos y que los animales tengan un mejor futuro”.

Quienes deseen colaborar con Patitas Misioneras pueden hacerlo a través del alias de Mercado Pago patitas.misioneras o contactarse por Instagram en el perfil @patitas_misioneras

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