Roberto Edgar, líder de Volcán

“Hoy encuentro la paz, tengo menos dinero, pero soy feliz”

Contó que le cansó a Dios pidiéndole triunfar; fama, dolor y resiliencia para a los 47 años “sentir la vida” y saber que los buenos momentos son “minuto a minuto”
miércoles 12 de junio de 2024 | 6:08hs.
Roberto Edgar disfruta del resucitado éxito de Volcán y de poder vivir de la música, pero con madurez y renovada fe, pone primero a la familia y a disfrutar más del día a día. 
Foto: Matías Peralta
Roberto Edgar disfruta del resucitado éxito de Volcán y de poder vivir de la música, pero con madurez y renovada fe, pone primero a la familia y a disfrutar más del día a día. Foto: Matías Peralta

Como anfitrión, Roberto Edgar (47) pone reparos en que no quede ningún detalle suelto. Pregunta, indaga y una vez que observa que está el clima acorde, ingresa a su mundo, la música. Suelta su verborragia, asiente que se va por las ramas y vuelve al punto de partida. Recuerdos gratos e ingratos, anécdotas, aprendizajes y un cúmulo de capítulos son el repaso de su recorrido artístico que sigue vigente. Sí, porque el cantante y líder de Volcán divide su tiempo entre la actuación musical y la organización de eventos, pero ya no con la misma intensidad de los 90. Sabe cuándo poner el freno y se refugia en su familia (su esposa Yenifer y sus hijos Alex de 10 años y Bruno de 5 meses), como también en Dios, a quien se aferró después de atravesar épocas de dolor y agradece, como sucedió con su hermano Joaquín, quien se curó de una dura enfermedad.

“Hace años que estoy en la música, están los contactos y se arma la gira, hoy el país está pasando un momento complicado y nuestro rubro no es ajeno; sin ir más lejos, la capital no tiene hoy, como antes, dos lugares importantes como Metrópolis y La Roca, entonces lo que estoy haciendo es armando cosas puntuales y no como antes, que hacía casi todos los fines de semana”, le contó a El Territorio.

Edgar, en su domicilio en Posadas, planifica a pesar de tiempos de crisis económica.

En 2009 retornó a su Puerto Iguazú natal y abrió un boliche. De forma posterior dieron vía libre a su proyecto de TV Música, programa que condujo por Canal 12 hasta la pandemia. Primero iba y venía todos los fines de semana y los sábados se abocaba al boliche en la Ciudad de las Cataratas.

Con su familia: su esposa Yenifer, Alex (10) y Bruno, de 5 meses. Fotos: Matías Peralta

“Después, como estaba el proyecto de armar Aquiles en Posadas, me vine a vivir acá, pero no estaba con Volcán todavía. Si bien teníamos una banda que hacíamos shows, no hacía en otra parte de la Argentina. Sí en la provincia, Paraguay, Corrientes”.

¿Y cuando volvés a los primeros planos a nivel nacional?

Estoy con el programa y en 2016 me llama Agustín (integrante de la banda) y me dice ‘qué tal si volvemos’. ¿A dónde?, respondí, ‘a la tele’, me dice. Y le respondo, ‘no, yo duermo la siesta, tomo tereré bajo el árbol, estoy con un ritmo de vida diferente y no tengo ganas de hacer todo el circuito. Aparte tengo mi familia, estoy más grande’. Insistió y me convenció porque me dijo que íbamos a hacer una presentación en Pasión de Sábado. Íbamos a volver los integrantes originales para los fans porque en ese momento estaban volviendo varias bandas… y nos recibieron de maravillas. Yo nací en Pasión, con la producción de Roberto Fontana y Marcelo Serantoni y voy a Buenos Aires, nos juntamos y la verdad cuando los vi a los chicos y recordamos anécdotas, regresamos con todo ese recuerdo y me encantó. ‘Está bárbaro’, dije… canto con los chicos y era otra energía… Me decís ‘hoy disfrutás más la música o antes’. Y puedo decir que hoy, era otro momento antes, vivíamos a mil, hacíamos nueve shows y no teníamos tiempo ni para la foto. Y hoy disfruto, hacemos máximo tres shows, bajo del escenario, hablo con las personas y dije: ‘Si vuelvo, tratar de disfrutar minuto a minuto, no renegar, porque estoy viviendo otra etapa, conocí a Dios, Jesús tocó mi corazón y hoy mi prioridad está Dios, la familia y el trabajo’.

¿Lo que te llenó en esta vuelta fue la espontaneidad con que se dio?

Exacto. Salimos del canal y empezaron a llamar de Salta, Tucumán, Rosario y dije ‘upa’. Bueno, vamos a probar una gira y una cosa fue llevando a la otra hasta que hoy me dedico pura y exclusiva a mi banda. Me han dicho, pero no sé si podré hacerlo, que es volver con el programa (televisivo). Si hay posibilidad, debo evaluar lo económico, la verdad porque vivo de la música. Hoy creo que si bien vivo de la música, de Volcán, me da mucho placer. Sí disfruto cada vez menos viajar.

¿Cómo se sostiene un éxito cuando ya lo fue y regresa, consciente de la delgada línea con el fracaso?

Jamás me imaginé que podíamos volver y tener esta aceptación. Tengo 47 años y las fans que nos seguían quizás ya no pueden ir como antes de boliche en boliche. Igual hoy no sé si se hace eso, había un fanatismo que era muy lindo.

Pero desde lo personal es levantarte todos los días entero…

Sí, hoy no tengo oficina, pero los años me ayudaron a entender lo que hago porque también programo espectáculos y sé hacer ese trabajo y me encanta. Edito mis propios videos en las redes (robertoedgar01 en IG), que para mí es una terapia.

¿Cómo madura un joven con menos de 20 años en Buenos Aires cuando está arriba?

No me di cuenta quizás, porque pasó de repente. Me refiero a que de repente estaba en la mesa con Mirtha Legrand y miraba al costado y decía ‘dónde estoy’. Y hacía meses que había salido de Iguazú en un micro, no tenía un peso, y en esa jungla de cemento. Y no tenía plata, era menor de edad y con muy poca experiencia. La única era cantar con mis tíos en los clubes de barrio. Y llego a Buenos Aires y me encuentro con todo eso y no fue fácil. Pero Dios tenía preparado algo para mí, le habré cansado a Dios pidiéndole todas las noches que quería triunfar en la música. Siempre fue mi deseo… Fijate que mi primer casting fue en Pasión de Sábado. Ahí firmo un contrato por diez años y me alquilan un departamento en Belgrano, me compro una moto y después mi primer auto, un 147… ojo, sin tener un éxito. Imagino que esto fue similar a un jugador de fútbol, están apostando.

¿Cómo pudiste suplir cuando había necesidad de contención?

Me trae un recuerdo, cuando mi mamá estaba viva (NdeR: falleció en 1999 a raíz de un siniestro vial) yo la visitaba en Iguazú y me acuerdo que estando en el aeropuerto, ya me tenía que volver y con 16, 17 años prendido de mi mamá llorando y diciendo que no quería volver. Mi mamá me decía que tenía que volver, era un desgarro desprenderme de mi mamá, tenía que manejar esas emociones. Son sentimientos tan puros, por ahí pasaba una semana y se me pasaba. Y de grande me pasó muchas veces, me volvía a Buenos Aires llorando en el auto.

Entonces, ¿mucho de lo que lograste se lo debés a tu mamá?

Sííííí, todo. ¿Sabés por qué? Ella dio el primer paso conmigo, porque suena el teléfono de la vecina de enfrente y me llama y me dice ‘hice escuchar tu casete’. Y gustó, y le digo ‘mamá, ¿y el colegio y las amistades?’. Que mi mamá me proponga es porque realmente tenía que ir… Ella era muy conservadora, con las tradiciones de antes, pero dije ‘upa, mamá no está preocupada si me voy’. Y me fui a Buenos Aires y ahí arranco.

Fútbol, actuación y desarraigo

Llegar a los primeros planos con la música le abrieron las puertas a Edgar. Tuvo un fugaz paso por la actuación impulsado por Pepe Parada, en una tira que iba por Canal 13, pero fue un mundo que no despertaba su interés, al punto que cuando se levantó el programa, fue el único que se alegró, contó entre risas.

Pero también un amigo suyo se sumó a la reserva de River y allí conoció al actual DT de River, Martín Demichelis, además de Javier Lux (hoy ayudante del técnico millonario), Diego Barrado, Javier Gandolfi, entre otros. “Iban a mi departamento en Cabildo y Juramento (corazón del barrio de Belgrano), el fútbol es un camino muy duro”, reflexionó y contextualizó cuando Demichelis y los otros exjugadores vivían en la pensión. “Alfredo (su amigo) me decía, por ejemplo, ‘el tucumano se vuelve, no sabés, extraña la familia’. Ellos extrañaban y muchos abandonaban porque extrañaban, la familia, la soledad, la distancia y si sos débil y no tenés a alguien, como tuve yo a mi mamá..”.

¿Qué aprendiste de las decepciones?

Mirá, arrancamos con Volcán haciendo música pop. El primer CD se llamó ‘A quién de los 3’; el segundo ‘Muévete’ y en un momento, para el tercer disco, Fontana nos dice ‘chicos, este es el camino, hagamos música tropical. Vieron lo que suena Commanche, son grupos como ustedes…’, y ahí se crea una etapa que yo la llamo ‘cumbia juvenil’. Me hablás del fracaso y esos dos discos no le vendimos a nadie. Y era como decepción, un poco… yo estaba entendiendo el tema artístico y después mi productor me dice: ‘Escuchá, tomalo a esto como experiencia. Ya sabés cómo pararte, manejarte… No habíamos pegado un tema, pero sirvió, obvio. Esa experiencia me llevó a mejorar, como cualquier profesión. Me equivoqué mil veces y lo voy a seguir haciendo.

¿Por qué la fama hoy es más descartable?

Porque vivimos a otra velocidad. Me acuerdo que el que era fan de Volcán no era fan de Commanche… entonces hoy, y lo vivo por gente joven que le gusta J Balvin y a la semana siguiente Daddy Yankee. Y para mi opinión hoy tienen más oferta y un abanico todos los días. Te cuento una experiencia, yo estaba produciendo a Zezé Di Camargo y me llaman y me dicen ‘¿querés hacer a Paulo Londra’? No lo conozco, respondo y me dicen ‘¿por qué no te fijás? Y pasé y no lo hice. Y vino Paulo Londra e hizo dos shows en una misma noche. Y hoy me pasa que me nombrás a un artista y puedo no conocerlo. Por ejemplo, te dicen ‘che, los discos van a desaparecer’, pasa con la televisión y el encendido, se devalúa mucho, pero es porque hay más oferta.

¿Pudieron aggiornarse?

Me cuesta, me cuesta, mis redes manejo, pero todo el tiempo le consulto a mi hermano de veintipico de años, pero trato de hacerlo.

Cuando se llega a la cúspide, ¿cómo se hace para tener equilibrio y no caer en excesos?

Siempre fue esa la pregunta en las entrevistas. Existen, en este ambiente y más en la noche, pero se imaginan en lo nuestro y más en ese momento.

¿Uno se acostumbra a convivir con el dolor o se olvida por momentos?

Me supe aferrar y me sacó, somos cristianos con mi familia, bautizados. Mi fuerza de todos los días y en los momentos difíciles es aferrarme a la fe, me da esperanza. En ese momento fue Dios, estuve a punto de suicidarme, giré la puerta del picaporte, yo vivía en el quinto piso y me iba a tirar a la avenida Cabildo. Volví para atrás, me arrodillé y empecé a orar. Sabía lo que iba a hacer, pero a la vez me estaba muriendo por dentro. Y le pedí que me dé fuerzas y eso me sacó adelante. Pasé momentos lindos, pero también muy difíciles. Pero hoy encuentro la paz… gané mucho dinero y también perdí, tengo menos que antes, pero soy mucho más feliz. Por eso le creo a la gente humilde que dice ‘soy feliz’. Les creo. Lo de adentro soy. Por eso el mensaje a mi hijo más grande es que sea honesto, eso abarca lo que uno aprendió, porque se ha equivocado. Ellos se van a tropezar, pero le quiero dejar a ellos es que sean honestos.

¿Fuiste infeliz?

No, no, fui muy feliz y me he reído mucho.

¿Y hoy sos más aún que en esa época?

Hoy siento la vida, antes no es que no sentía, pero vivíamos a mil. Hoy tengo más temores, más precauciones, la vida misma te hace sentir eso. Y antes no nos importaba nada.

¿Cómo te identifican en la calle?

Edgar, Volcán, la Malvada. Hay un cosquilleo, hoy compartí un video en Facebook de un show en Rosario, que para mí fue el mejor, y cuando leo los comentarios son lindos.

Esa felicidad nutre, sana, energiza, ¿cómo la canalizás?

Acompaña, porque me sigo dedicando a la música, y energiza. Y muchas veces me sorprende.


Vínculo directo con Maradona y Charly García

“En los 90 he tenido la oportunidad de salir con Diego”, recordó Edgard sobre su vínculo con Maradona, a quien llamaba para su cumpleaños, le escribió una canción y con quien llegó a frecuentar la noche porteña.

“Diego era así, era pueblo… quizás no puedo estar de acuerdo en muchas cosas, pero hay otras cosas que admiro y lo pude conocer, tratar”, como la ocasión en que fue a mostrarle la canción y El Diez se encontraba entrenando en el Complejo Vilas. “Caminamos como 200 metros, él con los cordones desatados. Yo le fui a mostrar un tema que le hice, fui con el discman y yo lo miraba y decía ‘no puede ser lo que hizo’. Yo soy petiso y él era más petiso que yo, y decía ‘qué loco que lo pude conocer’”.

También acompañó a Charly García en sus giras, porque le alquiló seis años su limusina. “Me encanta el rock nacional, fueron seis años que lo acompañé en sus giras. Entonces yo vivía feliz y empecé a equipar la limusina porque él componía adentro. Eso también me dio la música, compartir con gente que admiraba”.


Perfil

Roberto Edgar
(Roberto Pascual Rodas, su nombre real).
Nació en Puerto Iguazú. A los 15 se radicó en Buenos Aires y formó Volcán, que arrancó como banda pop y luego se inclinó por la música tropical. Su hit ‘Esa malvada’, del disco Te sigo queriendo, fue un boom y lo llevó a los primeros planos. La banda, que se reencontró en 2016, editó más de diez discos y fue Disco de Oro, Platino y Doble Platino. Hoy Edgar se reparte entre los shows y la producción de eventos.

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