Ayer se lanzó la primera convocatoria anual

Son 28 las familias de acogida y se apunta a sumar más

Garantizan un cuidado integral y temporal a niños, niñas y adolescentes que están institucionalizados. Actualmente hay 300 chicos en hogares de la provincia
sábado 01 de junio de 2024 | 6:05hs.

En la provincia hay actualmente 300 niños, niñas y adolescentes sin cuidados parentales, es decir que se encuentran institucionalizados porque sus derechos se vieron vulnerados por situaciones como violencia, abandono y abuso. En ese marco, las familias de acogimiento alternativo son un faro para que estos chicos puedan tener garantizado un ámbito familiar, que es temporal y transitorio, hasta que regresen con los suyos o la Justicia establezca que están en estado de adoptabilidad.

En Misiones existen 28 de estas familias y se busca que este Registro Único de Familias Aspirantes al Acogimiento Familiar Alternativo (Rufaafa) siga creciendo y siendo una red de contención. Así, ayer se llevó adelante la primera convocatoria anual y una capacitación al personal y a las familias.

Se trata netamente de un acto de amor porque la persona o familia debe estar preparada para recibir al menor y pasado el tiempo definido por la Justicia, que generalmente son seis meses, dejarlo ir.

Este sistema está bajo los lineamientos de la ley II-Nº 36 y “busca que los niños no estén institucionalizados, sino que se lleve adelante ese primer artículo dentro del marco de la Convención de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes que es el derecho a vivir en familia y a tener una vida sin violencia”, indicó la defensora de NNyA, Rossana Franco, durante el lanzamiento de la convocatoria que se hizo en la Legislatura.

La funcionaria remarcó que se trata de un sistema temporal “y luego la Justicia va a determinar si el niño vuelve con su familia de origen, de donde se lo ha sacado porque algún derecho fue vulnerado, o si pasa a una familia extendida, que puede ser una tía, una abuela o si pasa a adopción”.

Una familia de acogida no puede ser adoptante del chico, sin embargo, sí puede contener a otros luego de cumplir con el plazo establecido.

“Una de las funciones del equipo técnico de la defensoría es poder preparar a las familias porque tienen que tener claro que es de forma temporal. Esto quiere decir que los niños pueden estar un día, una semana -como hemos experimentado- o hasta 180 días, y las familias cuando se les hace la entrevista psicosocial podemos ver que tienen una motivación altruista, devolver algo a la comunidad”, sostuvo, por su parte, Carla Valeria Bongers, coordinadora del sistema.

Franco, destacó además que durante el año pasado se restituyeron “los derechos de 105 niños. Algunos fueron por adopción, otros porque volvieron a sus familias de origen o extendidas como así también los que egresaron por la edad”.

Quiénes pueden ser aspirantes

“El objetivo es justamente captar, seleccionar, evaluar y capacitar a las familias interesadas en el sistema de acogimiento familiar, lo que se pretende es que las familias abran sus hogares, sus corazones para poder alojar a niños, niñas o adolescentes de manera temporal y acompañar en el desarrollo psicológico, físico, cognitivo, comunitario hasta que retornen con su familia de origen o bien que sea dictaminado por la Justicia el estado de adoptabilidad”, comentó Bongers.

Para integrar al Rufaafa y poder ser llamado se deben cumplir una serie de requisitos entre los que se encuentran tener un domicilio de dos o más años en la provincia; tener una diferencia mínima de 15 años de edad con el niño o adolescente; presentar certificado de antecedentes penales; no tener deuda alimentaria; tener buen estado de salud que se deberá acreditar con un certificado psicofísico expedido por un médico; presentar una constancia de ingresos; acreditar vivienda propia o alquilada y realizar capacitaciones.

“Cuando hablamos de familia no hablamos solamente de la familia tradicional, también hay personas individuales que están en el registro y que se han acercado como así también parejas igualitarias, para nosotros todos son familia. Estamos en una sociedad donde las relaciones humanas son fundamentales y nosotros trabajamos con esa mirada, desde la unión, el acompañamiento y la integración”, aseguró Franco.

Así, las familias o solteros que reciban a los menores deberán satisfacer las necesidades afectivas y materiales que tenga el chico, debiendo brindarle un ambiente de contención, cuidado y protección de sus derechos. Todo bajo la coordinación y monitoreo de la autoridad competente, que buscará en caso de ser viable fortalecer los vínculos con la familia de origen y favorecer el retorno con los familiares biológicos.

En ese sentido, la familia de acogida se hace responsable de aspectos básicos tales como vivienda, educación y alimentación. Así, los interesados reciben una etapa de capacitación a cargo de un equipo interdisciplinario especializado en niñez y adolescencia, quienes se ocupan además de evaluar al interesado, a través de informes psicosociales y jurídicos. Su tarea posterior es seleccionar aquellas que cumplen con las condiciones necesarias para transformarse en postulantes a familia solidaria.

Las familias seleccionadas son incluidas en el Registro Único de Familias Aspirante al Acogimiento Familiar Alternativo para que, al momento de existir un caso de un niño o adolescente en situación de riesgo y vulnerabilidad que amerite la separación de su ámbito familiar, se pueda acudir a esta posibilidad de cuidados alternativos.


Para tener en cuenta

Cómo inscribirse
Las entrevistas se pueden hacer de manera presencial en la oficina de la defensoría (Félix de Azara 2560) y recientemente se lanzó la línea de WhatsApp 376-4648757. También a familiadeacogidamisiones@gmail.com 

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