En medicación para la diabetes o hipertensión

Por los costos, pacientes crónicos consultan por segundas marcas

Al faltante de repelentes para el dengue en la provincia se sumó el aumento de precios de medicamentos y el pedido para reajustar convenios con las obras sociales
domingo 28 de enero de 2024 | 6:04hs.

En medio de la creciente amenaza del dengue en la región, las farmacias de Misiones enfrentan múltiples desafíos marcados por la escasez de repelentes, la suba de precios en medicamentos y los retos comerciales que debe afrontar el sector ante el atraso de pagos por parte de las obras sociales.

En ese sentido, Vania Ilchuk, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Misiones, analizó que las personas que consumen medicación específica por una patología crónica, como diabetes o hipertensión, comenzaron a consultar por una segunda línea de la misma droga a menor costo. “Buscan alternativas a la marca sugerida que siempre utilizan. Hay personas que pagan la marca que siempre consumen, pero muchos están abiertos a que se les sugiera una marca diferente de menor valor”, contó en diálogo con El Territorio.

Asimismo, observó que “se compra lo justo y necesario; antes pedían tabletas para armar su botiquín de reserva por eventualidades y hoy preguntan para fraccionar o llevan lo que necesitan en el momento”.

Ilchuk relacionó estas medidas al aumento de precios en los medicamentos.

“Entre el 7 y el 10 de enero hubo una suba que no fue pareja para todos los laboratorios. Algunos subieron el 10%, otros el 20% y otros el 30%. El que tuvo una suba mayor es porque no tuvo el doble ajuste en diciembre, cuando hubo una suba los primeros días del mes y otra a mediados. Ese incremento, en total, rondó un 55% y 60% de aumento”, señaló.

“No hubo otra suba, pero eso no quita que antes de que termine el mes o para los primeros días de febrero quizá haya otro ajuste”, advirtió.

Demanda y faltante

Por otra parte, se refirió a cuáles son las principales ventas en estos comercios en el primer mes del año.

“La mayor demanda de la farmacia se centra en paracetamol, en cualquier miligramo, para paliar los dolores o la dipirona como antifebril. Obviamente, la parte de repelentes tiene mucha demanda y si bien están empezando a entrar partidas, todavía están en falta y cuesta conseguir las líneas más solicitadas”, indicó la presidenta de la entidad que nuclea a todas las farmacias de la tierra colorada.

Sobre esta línea, puntualizó que el laboratorio Johnson & Johnson productor del repelente que se vende bajo la marca Off! notificó que la creciente demanda en la región desde diciembre del año pasado superó al stock previsto y no hay seguridad de que la nueva partida cubra lo esperado.

“Se consiguen repelentes a base de citronella, cuya aplicación debe ser más repetida en comparación a los otros productos que son a base de DEET. Pero hoy en día, hasta los productos a base de citronella empezaron a faltar”, ahondó.

Luego de precisar que los repelentes en crema salen entre $2.000 y $3.500 y que los aerosoles cuestan desde $6.000 para arriba, dependiendo de si son extra duración o no, detalló que “en esta época del año hay una gran demanda de antidiarreicos, protectores solares, antialérgicos y la parte de tratamiento para conjuntivitis y otitis”.

Cadena de pagos

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara de Propietarios de Farmacias y Botiquines (Caprofarbo) de Misiones, Alberto Ruiz, puso el foco en la necesidad de reajustar convenios con las obras sociales para evitar que las farmacias financien la reposición de stock de medicamentos.

“La medicación correspondiente a patologías crónicas, en general, tiene mayor cobertura. El convenio más grande que tienen la Cámara y el Colegio es con el Pami, con el cual esas enfermedades tienen, en su mayoría, cobertura del 100%”, aclaró en diálogo con este medio.

Sin embargo, profundizó que “esos medicamentos tienen un impacto importante en la economía de la farmacia porque, al ser de alta cobertura, se exige a la farmacia tener el stock, pero depende del cobro de esas recetas poder reponerlo. El paciente continúa la misma dinámica porque no tiene inconvenientes para retirarlo y la problemática se traslada al sector comercial de la farmacia”.

“En este momento, tenemos obras sociales con las que buscamos hacer nuevos convenios porque los plazos establecidos no eran cumplidos como corresponde y no es lo mismo un atraso cuando los medicamentos tienen un aumento acorde a la economía del país”, dijo y continuó: “Cuando los medicamentos aumentan por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), la cobertura es más problemática para la farmacia porque hasta el momento en que cobra lo que dispensa tiene que solventarlo con fondos propios”.

De esta forma, describió que “el paciente retira sus medicamentos con la receta, pero el stock debe reponerse para el próximo paciente, por lo que la farmacia pide a su proveedor habitual -droguerías o laboratorios- que tienen plazos de pago al contado que van de siete a 28 días, en el mejor de los casos”.

“Si la receta dispensada se cobra excediendo ese plazo, el fondo para poder pagar no depende de la obra social, sino del farmacéutico. Esa cadena es la que se rompe cuando no se cumplen con los plazos, que están establecidos en el orden de los 30 días”, cuestionó.

“Hay que tener en cuenta que el medicamento que se vende en los primeros días del mes se factura a la obra social a fin de mes. Ahí ya pasan los 30 días y se cobra atrasado, cuando la obra social paga. Son condicionantes del negocio y en la sumatoria siempre se pone dinero del capital propio para la seguridad social. Si eso viniera de una manera ordenada, sin cortes y atrasos, sería más llevadero”, remarcó.

En este marco, sopesó que “las obras sociales se nutren de un porcentaje del sueldo de sus afiliados, pero si ese sueldo no es actualizado en un periodo acorde a la realidad, como está sucediendo ahora, ese monto que cobra la obra social al momento de pagar la cobertura que ofrece a sus afiliados no les alcanza”.

“El año pasado los medicamentos aumentaron aproximadamente un 100% más de la sumatoria del IPC. A la gente se le disparó el costo de la atención de sus necesidades en relación a lo que cobró durante ese periodo y se encuentra también el inconveniente de que hay porcentajes que paga de su bolsillo que son altos porque muchos productos tienen una cobertura del 30%”, enfatizó el vicepresidente de Caprofarbo.

Otra realidad tiene que ver con los altos incrementos en la cuota de las prepagas.

“Hay una cantidad de gente que está quedando sin cobertura porque las prepagas tuvieron muchísima actualización de valores para sus afiliados”, finalizó.


En cifras

30%

En diciembre hubo dos subas en los precios de los medicamentos. En enero los laboratorios volvieron a incrementar entre un 10% y un 30% los productos.

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