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Congreso nacional maderero desarrollado ayer en Buenos Aires

Faima llamó a defender la industria y evitar importación indiscriminada

Recomendaron aprender de experiencias pasadas y promover política comercial balanceada. Indicaron que el gobierno entrante descarta por ahora la dolarización
sábado 02 de diciembre de 2023 | 9:30hs.
Faima llamó a defender la industria y evitar importación indiscriminada
Faima llamó a defender la industria y evitar importación indiscriminada

La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima) concretó ayer el 144° congreso del rubro en Buenos Aires. Durante todo el día, se analizó el actual contexto político actual y los desafíos de la industria como un gran potencial de motorizar la economía nacional. Fue lo que justamente planteó en la apertura de la jornada, el presidente de Faima, el eldoradense Román Queiroz. “La primera etapa de transformación de nuestra industria maderera, representada por los aserraderos, cuenta con un potencial exportador que podría ser clave para la generación de divisas necesarias en nuestro país”, dijo.

Consideró “imperativo que el nuevo gobierno impulse la capacidad exportadora de nuestra forestoindustria, ya que ello no sólo beneficiaría al sector en particular, sino que también contribuiría al fortalecimiento de la economía argentina en su conjunto. Una macroeconomía estable y un tipo de cambio competitivo son elementos esenciales para planificar negocios a mediano plazo, especialmente en el ámbito del comercio exterior. Estos factores no sólo proveerían al país de los dólares necesarios, sino que también potenciarían a las empresas del sector, dotándolas de un mayor potencial productivo y mejor capacidad instalada”.

El encuentro se desarrolló, según pudo apreciarse mediante videoconferencia, con la presencia de representantes de distintas cámaras del país, como sucedió con la Asociación Maderera y Afines del Alto Paraná (Amayadap). Todas forman parte de la cadena productiva, compuesta por fabricantes y negocios de venta de muebles, productores de envases y pallets, pisos y revestimientos, molduras, aserraderos, carpintería en general, fabricantes de aberturas, maderas y piezas para la construcción, entre otros.

Por eso, el titular de Faima volvió a insistir que el sector presenta un potencial estratégico a través de la construcción con madera para abordar problemas relevantes tanto a nivel local como internacional. “La construcción con madera no sólo contribuirá a mitigar el déficit habitacional, proporcionando viviendas de calidad, sino que también desempeñará un papel crucial en la mitigación del cambio climático al almacenar carbono en las estructuras, generando así riqueza medioambiental de manera sostenible”, apuntó.

Apertura indiscriminada
Martín Rapallini, presidente de la Unión Industrial de la provincia de Buenos Aires (Uipba), planteó como desafío “la necesidad de mostrarle al nuevo gobierno nacional, la importancia de la industria”, a su vez el impacto que tendrían “algunas políticas que se están hablando -o analizando aplicar- como la apertura y liberalización o que no haya licencias no automáticas”.

Al respecto, Queiroz añadió que si bien las medidas de promoción del comercio exterior y el desarrollo del mercado interno son positivas para el sector, “debemos ser conscientes de la sensibilidad de ciertos eslabones de la industria a la apertura comercial extranjera. Bienes finales como los muebles y tableros, por ejemplo, requieren una política comercial equilibrada que fomente la competencia sin descuidar la protección de la industria nacional”.

Ante este eventual escenario recomendó “aprender de experiencias pasadas y promover una política comercial balanceada, que será fundamental en este sentido”. No lo dijo abiertamente, pero en gestiones anteriores tal apertura indiscriminada de importación, permitieron el ingreso de productos del exterior que provocó el cierre y la crisis de algunas industrias, como sucedió en Misiones.

Por ello, Rapallini al sostener que “la cadena maderera es fundamental y estratégica para la cadena de valor”, añadió que si bien “hay muchas cosas por cambiar en la Argentina para producir”, recordó que “en el mundo el sector industrial está protegido, tienen subsidios”, contrastando de esta manera con la idea del libre comercio.

Ligado al desarrollo exportador, Pablo Bercovich, director nacional de Políticas Pyme -que depende del Ministerio de Economía-, sostuvo que es necesario levantar la voz y plantear que “el futuro de la Argentina está ligado sí o sí al desarrollo exportador de las pequeñas y medianas empresas de la Argentina”.

Consideró necesario “visibilizar que el 70% del empleo en el país lo generan las pequeñas y medianas empresas de la Argentina; más la incorporación del conocimiento incorporado y los productos que salen de estas empresas”. También disertaron sobre una nueva normativa en la Unión Europea, Sabina Vetter y Florencia Chavat. Más inteligencia artificial y aplicaciones en la industria maderera, entre otros temas abordados durante todo el día.

Una mirada económica
Matías Surt fue el encargado de brindar una mirada económica y estimó que para el año que viene se está “esperando que el mundo juegue a favor de la Argentina”. Luego advirtió que el gobierno que viene (en referencia a la administración de Javier Milei) tendrá que aplicar un plan de estabilización, lo cual provocará efectos negativos.

Sobre aquel plan de dolarización sostuvo que “en términos reales ya no está en la mesa. No habrá dolarización” al menos hasta marzo. Indicó que tal retroceso “tranquiliza al mercado”. Estimó la implementación de una “devaluación de shock” que podría provocar un salto del dólar oficial a unos 700 pesos para la actividad comercial y unos 900 pesos para los ciudadanos. “Posiblemente haya al menos dos dólares, uno para exportación e importaciones y otro para ahorro”.

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