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Advierten que las zonas con gallineros tienen alta población de insectos

Lucha sin cuartel para frenar la leishmaniasis

La Dirección de Control de Vectores de la Municipalidad de Posadas intensifica los trabajos contra el flebótomo que transmite la enfermedad. También realizan fumigaciones

viernes 27 de enero de 2023 | 6:08hs.
Lucha sin cuartel para  frenar la leishmaniasis
Se intensificaron en los últimos días en Posadas los operativos de fumigación, en un verano en el que no se reportaron hasta ahora en Misiones casos de dengue, pero sí de leishmaniasis visceral. Foto: Natalia Guerrero
Se intensificaron en los últimos días en Posadas los operativos de fumigación, en un verano en el que no se reportaron hasta ahora en Misiones casos de dengue, pero sí de leishmaniasis visceral. Foto: Natalia Guerrero

Desde la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Misiones señalaron que en lo que va de esta temporada no se registraron casos confirmados de dengue, en tanto sí hay reportes de leishmaniasis visceral.

“Año a año tenemos casos y algunos pacientes de distintos grupos etarios son afectados tanto con la variante visceral como la cutánea. Todos los pacientes que han sido diagnosticados están siendo tratados adecuadamente por los equipos de Salud Pública. Una vez que se realiza la notificación, también se hace intervención de Saneamiento Municipal y Provincial en el predio una vez detectado el caso. Venimos trabajando intensamente con la eliminación de vectores y de desechos para que los riesgos sean menores”, manifestó, en diálogo con El Territorio, Javier Ramírez, coordinador del Gabinete de Salud.

En ese sentido, en Posadas, el equipo de Control de Vectores y Vigilancia Epidemiológica lleva adelante operativos todas las semanas para eliminar el flebótomo, Lutzomyia longipalpis, que transmite la enfermedad parasitaria que afecta al bazo, hígado, médula ósea y otros órganos.

Entre los síntomas están fiebre prolongada, aumento de tamaño del abdomen, pérdida de apetito, disminución de peso, tos seca, diarrea y vómitos.

Los operarios de la Municipalidad recorren entre 15 y 20 casas y realizan hasta ocho fumigaciones cada semana como parte de los trabajos para reducir el riesgo de contagio. “Estamos monitoreando toda la semana una cierta cantidad de casas. En las que encontramos que la abundancia del flebótomo es alta, se recomienda la modificación del ambiente: podar, sacar las hojas, descacharrar. También hacemos una aplicación de insecticida en esa casa, utilizamos un adulticida, que es el mismo que se utiliza para controlar Aedes aegypti adultos y el larvicida hace que queden en el agua y los flebótomos en la tierra, y eso tiene un efecto residual. No es que pongamos en todas las casas de la manzana, sino donde hicimos el muestreo y encontramos alta cantidad de flebótomos”, explicó a este medio Fabricio Tejerina, director del área.

Según la abundancia de insectos que transmiten leishmaniasis, los domicilios se clasifican en: nulos, cuando no presentan insectos; de abundancia baja, cuando se encuentran entre 1 y 10 insectos que transmiten leishmaniasis; de abundancia moderada, cuando hay entre 11 y 30 insectos; o de  abundancia alta, cuando detectan más de 30 insectos.

“El programa Leishmaniasis se reactivó el año pasado. Para la Municipalidad de Posadas es importante trabajar en el tema y, a partir de eso, se está haciendo un muestreo de la ciudad. Es un trabajo artesanal que hay que hacer todos los días. No es sencillo porque es otra metodología, bastante diferente a la del dengue. Es ir casa por casa, hablar con los vecinos, convencerlos de molestarlos dos días seguidos durante la mañana y la tarde”, explicó Tejerina, al tiempo que agregó: “El otro día nos robaron una trampa y baterías de moto; las trampas son un tubo con un ventilador tipo cooler, con una lucecita y abajo tiene una media fina, alimentado por batería de moto de 6 voltios. Se coloca por la tarde (...) Si llueve, el dato ya no sirve, si sopló mucho viento de noche tampoco. Si hay que volver, hay vecinos que ya no quieren que los molesten”.

Consultado sobre cómo se está trabajando en la ciudad, detalló “se dividió en 15 o 20 cuadrantes con características satelitales. Se manejan los mapas de calor y humedad de la ciudad. En esos cuadrantes se ponen trampas. A veces si hay lugares muy propicios donde están los flebótomos, la gente no te permite ingresar. Hicimos un muestreo también de animales urbanos, no publicado todavía, de gatos, perros y gallinas, que nos sirve para detectar eso, los insectos. Donde hay muchas aves, por ejemplo, porque los flebótomos están bastante asociados a aves, es de mayor riesgo. Entonces, donde hay gallinero seguramente hay flebótomos”.

“Hay diferentes leishmaniasis porque hay diferentes parásitos. Está la cutánea y la visceral. También son diferentes los vectores, la especie de flebótomo. Lo que tenemos acá asociado a los casos de leishmaniasis visceral es el Lutzomyia longipalpis, aunque hay otros vectores secundarios, que se los ha asociado en otros lugares del país con transmisión de leishmaniasis visceral. Como todo, se necesita mucho estudio de base porque puede ser que haya flebótomo pero que no contagie”, subrayó.

Perro como reservorio

En Misiones, la enfermedad es endémica. Por eso entra en juego la importancia de la tenencia responsable de mascotas y de mantener limpios los patios, donde vive y se cría el vector.

“Esta enfermedad es provocada por la picadura de la Lutzomyia longipalpis, el famoso mbarigüí. Por eso, de la misma manera que nos protegemos del dengue con repelente, tenemos que hacerlo para este vector”, explicó la médica infectóloga Liliana Arce y recomendó los repelentes cuyos envases son de color verde, al ser más duraderos.

Luego comparó que a diferencia del mosquito Aedes aegypti, la Lutzomyia vive y se cría en hojas de los árboles en descomposición. “Le gusta la zona húmeda bajo sombra y los basurales, la materia fecal de las gallinas y las frutas caídas al piso”, contó. Como no se puede hacer conteo de larvas, epidemiológicamente interesa el perro como intermediario. “La lutzomyia pica al perro enfermo, adquiere el parásito, hace dentro de su organismo un cambio y el parásito comienza a transformarse en uno que puede transmitir la enfermedad y ahí es cuando pica al hombre y provoca la enfermedad”, explicó.


Clasificación de los casas, según los flebótomos

Nulos
Domicilios que no presentan insectos.

Abundancia baja
Cuando en la vivienda se encuentran entre 1 y 10 insectos que transmiten leishmaniasis

Abundancia moderada
Cuando hay entre 11 y 30 insectos.

Abundancia alta
Cuando detectan más de 30 insectos en la vivienda.

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