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La mujer cuenta con prisión domiciliaria desde noviembre del año pasado

Acusada de asesinar a su pareja será llevada a indagatoria por segunda vez

La diligencia judicial fue ordenada por el Juzgado de Instrucción Dos de Jardín América para Elizabet M. (57). Está acusada de ultimar a balazos a Mario Stasiak (56) en Alberdi

viernes 07 de enero de 2022 | 14:00hs.
Acusada de asesinar a su pareja será llevada a indagatoria por segunda vez
El homicidio se produjo en la noche del viernes 16 de julio en una vivienda de Colonia Tacuara, en Alberdi. Foto: Policía de Misiones
El homicidio se produjo en la noche del viernes 16 de julio en una vivienda de Colonia Tacuara, en Alberdi. Foto: Policía de Misiones

A casi dos meses de haber accedido al beneficio de la prisión domiciliaria otorgada por el Juzgado de Instrucción Dos de Jardín América, durante las últimas horas trascendió la novedad judicial de que Lidia Elizabet M. (57), quien está acusada de asesinar a balazos en julio del año pasado en su vivienda de la localidad de Colonia Alberdi a su pareja Mario Miguel Stasiak (56), deberá comparecer en los próximos días nuevamente ante la Justicia ya que desde la fiscalía interviniente se solicitó una ampliación de declaración indagatoria.

Fuentes que intervienen en la pesquisa por este hecho indicaron a este matutino que la diligencia tiene que ver con la necesidad de notificar formalmente a la acusada de las últimas novedades del caso, como así también la calificación legal que por el momento le cabe en el hecho.

Si bien por el momento no trascendió la fecha en que se pueda concretar la diligencia, se estima que podría realizarse en las próximas semanas en el edificio del Juzgado de Instrucción Dos de Jardín América y en donde deberá comparecer por segunda vez ante el magistrado Roberto Sena, a cargo de las investigaciones por el homicidio.

En la primera audiencia, la acusada reconoció ante los investigadores que había sido ella quien efectuó los disparos que provocaron la muerte del comerciante. Además señaló que en un principio se asustó mucho por las consecuencias de sus acciones, por lo que inventó la versión del ataque de un supuesto delincuente armado dentro de su propiedad.

Por otro lado también hizo mención a que desde hacía un tiempo venía padeciendo algunos episodios de violencia de género por parte de Stasiak, y por ello, describió algunas de las situaciones padecidas los meses previos al hecho.

Luego de la correspondiente imputación por homicidio agravado por el vínculo, y tras permanecer alojada varios semanas en la Seccional Segunda de Oberá, a principios de noviembre pasado la mujer fue beneficiada con la prisión domiciliaria.

Por ello en la actualidad está en casa de uno de sus hijos, también en Alberdi, donde fijó domicilio legal.

Ante la consulta de El Territorio, un vocero del caso comentó que la decisión del juez Roberto Sena se basó en cuestiones de salud de la imputada. También se tuvo en cuenta que no habría riesgo de fuga ni de que entorpezca el proceso en marcha, principios de la prisión preventiva.

En tanto, si bien el expediente está caratulado como homicidio calificado por el vínculo, en la instrucción se habrían colectado testimonios que certificarían los episodios de violencia de género manifestados por la esposa del fallecido, cuestión que podría atenuar en un futuro la calificación del hecho que se investiga.

Oportunamente, los hijos de la pareja declararon que su padre mantenía una relación extramatrimonial con otra mujer. Incluso, el hombre tiene un hijo producto de dicho vínculo.

De robo a homicidio
Minutos después de las 23 del viernes 16 de julio del año pasado, efectivos de la comisaría de Alberdi fueron alertados de un supuesto hecho de robo en una propiedad de Colonia Tacuara, en Colonia Alberdi.

Según el relato aportado en un primer momento por la esposa de Stasiak, la víctima llegó a la casa a las 22.15 luego de ausentarse durante varias horas por un viaje a Posadas para vender verduras, como hacía habitualmente.

Aseguró que en un momento dado, mientras estaba en la cocina, escuchó tres fuertes estruendos que venían desde el living. Segundos después se topó con un desconocido que llevaba puestas prendas de vestir oscuras y, por temor a un posible ataque hacía ella, salió corriendo por el frente de la casa a pedir ayuda.

Ya en el lugar, los efectivos advirtieron un gran desorden en los placares y otros muebles de la vivienda. Según agregó la esposa de Stasiak ante los uniformados, notó la desaparición de unos 60.000 pesos en efectivo que la víctima guardaba en el bolsillo de una campera.

Enseguida los investigadores de la Unidad Regional II detectaron varias incongruencias respecto a las circunstancias descriptas por la mujer en relación al hecho.

Por ello se dispuso que se le practique una prueba de guantelete de parafina para establecer si manipuló armas de fuego, lo que permitió el hallazgo de rastros de pólvora en sus manos. Después encontraron el revólver.

Además, en una de las habitaciones hallaron la billetera de Stasiak con 12.000 pesos en efectivo, lo que terminó por desacreditar la hipótesis del robo. También se probó que ningún acceso de la casa fue forzado.

Circunstancias del ataque
Con suficientes elementos para sospechar de la pareja del comerciante, a las pocas horas el magistrado Roberto Sena ordenó la detención de Lidia Elizabet M.

En tanto, sus propios hijos reconocieron que desde hacía varios años su padre mantenía una relación sentimental con una vecina y fruto de ello tuvo un hijo extramatrimonial.

El chico aún es menor de edad y su progenitor lo asistía económicamente, circunstancia que no era desconocida para su esposa. Pero no sólo eso, sino que el colono se veía asiduamente con la madre del niño, lo que generaba constantes roces y peleas con la imputada.

Precisamente, a partir del testimonio de un peón se determinó que el día del hecho, alrededor de las 19, Stasiak lo dejó en su casa, situada cerca de su propiedad, aunque recién pasadas las 22 el productor arribó a su propia chacra.

Luego su esposa -sabiendo que la amante también vivía cerca- le reprochó la demora y desató la tragedia.

El cadáver de Stasiak presentaba tres orificios bala: uno en el costado izquierdo del cuello,con salida en el rostro; otro en el dorsal izquierdo del pecho y un tercero en la parte anterior del muslo derecho.

Más tarde los investigadores policiales hallaron un revólver calibre 22 largo escondido en el interior de una cocina a leña en desuso. Además de los tres disparos que tenía el cadáver, también hallaron una bala del mismo calibre en la escena del crimen.

Dicho revólver, según los hijos de la víctima, era propiedad del colono y lo tenía guardado en su casa desde hacía varios años.

 
 

En cifras

$12.000Es la cantidad de dinero que se halló en la habitación de la víctima y que descartó en un primer momento la versión de un robo planteada por la mujer.

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