“Es la tercera epidemia fuerte, ahora el Aedes se adapta a zonas templadas”

lunes 27 de abril de 2020 | 5:00hs.
“Es la tercera epidemia fuerte, ahora el Aedes se adapta a zonas templadas”
“Es la tercera epidemia fuerte, ahora el Aedes se adapta a zonas templadas”
Griselda Acuña

Por Griselda Acuña Editora de Actualidad

¿Es real que el Aedes sobrevive a las bajas temperaturas?¿Cuándo comenzará a disminuir la población del mosquito?¿Qué puede hacer el vecino en tiempos de cuarentena?¿Cómo combatir esta otra epidemia?
El dengue representa un gran problema sanitario para el país y especialmente la región, que quizás se vea opacado por la pandemia del coronavirus, en tanto no es menos peligroso. La enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti acecha, es una amenaza latente no sólo en Misiones sino en varias ciudades de la geografía argentina.  “Es la tercera epidemia importante de dengue en el país”, declara a El Territorio, Nicolás Schweigmann, director del Grupo del Estudio del Mosquito (GEM) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y que en los últimos días dictó charlas -internet mediante- en Posadas. 
Schweigmann se desempeña además como investigador independiente del Conicet en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (Iegeba, Conicet-UBA), y es miembro de Grupos de Investigación sobre Mosquitos en Argentina (Gima).
Bajo el lema “Que el aislamiento social nos sirva también para protegernos del dengue”, el Gima lanzó una campaña de concientización que busca instar a los ciudadanos a aprovechar el aislamiento social preventivo y obligatorio para limpiar sus hogares y así evitar la formación de criaderos del mosquito, transmisor de la enfermedad del dengue, el chikungunya, el zika y la fiebre amarilla.
En un paréntesis de sus actividades académicas, el biólogo respondió a la requisitoria de este matutino.

Hay estudios que señalan que el Aedes se adapta al frío, ¿es así?
Evidentemente este punto generó impacto. Tiene que ver con el estudio que lidera la doctora Sylvia Fischer, que es de mi grupo de investigación (en referencia al Gima). Ellos están viendo cómo se está adaptando el Aedes aegypti a las temperaturas de Buenos Aires, puntualmente al sur, que es a mitad de la provincia. Ahora aparentemente también se detecta al Aedes en Bahía Blanca. Se está viendo que se suponía que era un mosquito tropical o subtropical, pero se ha adaptado a regiones templadas como Buenos Aires y va avanzando hacia el sur. Es un mosquito con gran capacidad de adaptación y se lo ha encontrado con temperaturas muy bajas en los estadíos larvales que puede tener todo el ciclo de crecimiento en aguas bastante frescas y los adultos poner huevos a temperaturas bastante bajas. Esta es una cuestión experimental, no quiere decir que en invierno haya mosquitos adultos. En Buenos Aires y en Misiones hay una época en que no hay Aedes adultos, solamente huevos.
El grupo de Fischer encontró que sólo pueden entrar en diapausa, quiere decir que si en invierno el huevo se moja con agua y en lugar de eclosionar, no eclosiona.

¿Qué pasa en aquellos lugares donde circulan cepas de dengue y además hay circulación comunitaria de Covid? ¿Qué se podría recomendar?
Lo que estamos sugiriendo, en el marco de esta cuarentena quedándonos en nuestras casas, es que busquemos los recipientes con agua y eliminemos todo tipo de recipientes con agua. En Misiones son muy comunes las plantas de reciclado de gomerías, que acumulan agua en las hojas de la propia planta. Lo que encontramos es que los brasileños le ponen aserrín a eso y de esa forma no puede crecer el Aedes aegypti. Las larvas necesitan estar nadando en el agua, si no tienen agua y tienen aserrín o arena, no habría criaderos en esa planta. La cuestión es no dejar recipientes que junten agua y en las rejillas o lugares que no se pueden acceder, tirar agua hirviendo el mismo volumen que la cantidad que hay adentro. Debemos percibir el ambiente que nos rodea ahora que estamos en cuarentena. Es importante compartir esta información con los vecinos, porque la transmisión se da a nivel de manzana. Si en la manzana de un vecindario no hay criaderos de mosquitos, seguro no habrá transmisión de dengue

¿Qué similitud y qué diferencia percibe respecto del brote de dengue de 2016?
Tenemos un estudio hecho por los casos de fiebre amarilla ocurridos en 1870 y 1871 en Buenos Aires y vimos que el tamaño y la magnitud de las epidemias depende de cuándo ingresó el virus. Por ejemplo, en 1870, el virus ingresó por Montevideo e ingresó tardíamente. En Montevideo se produjo en enero y fines de enero-febrero produjo un brote en Buenos Aires con menor número de casos. En cambio, la epidemia de 1871 tuvo que ver con la guerra contra el Paraguay, se había dado una epidemia en 1870 en Corrientes y entra en Buenos Aires entre noviembre y diciembre, generando una epidemia muy grande que mata a casi 14.000 personas en Buenos Aires, cuando su población era poco más de 190.000. 
Con esto quiero decir que los brotes y la intensidad dependen de cuándo ingresa el virus. El riesgo por mosquitos está dado por medidas de prevención que no se tomaron y todos los años hay un riesgo muy alto de transmisión de dengue. La cuestión pasa por si entra o no el virus, y de esa forma vivimos siempre en riesgo en verano. La prevención no se llevó a cabo y los datos lo están demostrando. Si hay mosquitos es porque hay criaderos, y si hay criaderos es porque no se ha hecho el descacharrado personal, que cada uno debería haber hecho, y tampoco ha habido la suficiente acción del Estado.
Es la tercera epidemia fuerte que vivimos en este país. La primera epidemia de dengue fue en 1998 y llegó desde Salvador hasta Tucumán; pero en los brotes de 2009, 2016 y 2020 abarcaron todo el norte y centro del país.

¿Qué acciones se deben concretar en contexto de brote?
Lo que corresponde es donde hay casos de dengue se vaya con equipamiento, máquinas de ultrabajo volumen con personal entrenado y lo apliquen en casas donde hubo transmisión. El objetivo es aplicar el insecticida en los mosquitos infectados. Y no sólo en la casa sino en toda la manzana. Hago una analogía con los antibióticos, uno no toma por las dudas, lo toma cuando está infectado. Ahí es cuando tiene sentido. El insecticida se usa cuando hay mosquitos infectados y son peligrosos, pero para ello se necesita maquinaria de ultrabajo volumen. El problema está en que en general esos insecticidas no les hacen nada a las larvas y los huevos. Pasa que cuando se produce una epidemia son tantas y tantos los casos que no alcanza toda la maquinaria del Estado en todo el país para controlar.

En Misiones, pese a que estamos en otoño, hace calor y la comunidad percibe que cada vez hay más población de mosquitos. ¿Se puede estimar cuánto tiempo más tendremos mosquitos?
No sé hasta cuándo habrá mosquitos, pero puedo decir por Buenos Aires que a mitad de mayo suele decaer mucho así como la cantidad de casos de dengue. Hay que ver cómo viene el invierno este año y eso son oscilaciones aparte del cambio climático. Puede haber inviernos más cálidos y más fríos. Apenas termine la epidemia, hay que empezar a trabajar fuertemente para que Posadas nunca más tenga un brote de dengue. 

Cómo evitar el dengue en los hogares

Los científicos recomiendan algunas sencillas tareas domésticas y cotidianas que pueden generar un gran impacto: 1) vaciar las regaderas luego de usarlas y guardarlas bajo techo para evitar que se llenen con agua de lluvia, 2) vaciar las botellas que suelen ser utilizadas en los patios, balcones y jardines y almacenarlas boca abajo, 3) quitar el agua de los platos o recipientes que suelen colocarse debajo de las macetas, 4) eliminar la basura que pueda acumular agua de los patios, porque cualquier recipiente puede ser utilizado de criadero, 5) no dejar gajos para que echen raíces en agua; utilizar en su lugar arena húmeda, 6) cepillar los bebederos de las mascotas. Para más recomendaciones, ingresar al sitio web de la campaña.“Lo que podemos hacer desde casa es lo más importante de todo”, indica Schweigmann. “Tenemos que entender que el Aedes aegypti generalmente está en los fondos de las casas, en el medio de las manzanas, por lo que las fumigaciones municipales en las calles no les llegan”. Por eso, el científico señala también la importancia del diálogo entre vecinos: “Con solo una casa en la manzana que tenga criaderos, van a ser afectados todos los vecinos. En general, el mosquito no cruza las calles, por eso propongo un proyecto llamado ‘Manzana saludable’”.


Perfil

Nicolás Schweigmann
Investigador independiente del Conicet en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (Iegeba, Conicet-UBA), y es miembro del Grupos de Investigación sobre Mosquitos en Argentina (Gima).