El presunto asesino de Jonathan cayó gracias a una denuncia de su pareja

Miércoles 5 de diciembre de 2018
Carlos Cardozo

Por Carlos Manuel Cardozo fojacero@elterritorio.com.ar

Las elementos que había recolectado la Policía eran muchos: características físicas, ropa, antecedentes, todo registrado por diversas cámaras de seguridad y apoyados en varias testimoniales. Pero el principal sospechoso por el crimen del Jonathan Ramírez (18) no podía ser ubicado debido a que no se sabía dónde estaba viviendo.
Finalmente ayer, un día después de la tercera marcha por pedido de justicia que realizaron sus familiares y más cercanos, Cristihan Daniel D. (33) fue atrapado en las inmediaciones de la terminal de Posadas. Ocurrió al mediodía y en su mochila se halló un arma blanca que podría ser con la que le asestó el golpe fatal al joven la mañana del 10 de noviembre.
El procedimiento fue realizado por efectivos de la División de Investigaciones de la Unidad Regional X, luego de un trabajo en conjunto con la Dirección de Homicidios, Cibercrimen, Comando Radioeléctrico y la Comisaría Octava  de la Policía de Misiones.
No fue fácil ubicarlo, según detallaron investigadores que participaron en la pesquisa a El Territorio, sobre todo porque el sujeto no tenía residencia fija. Pero la llave de todo fue una denuncia por violencia de género por parte de su actual pareja, con quien compartía vivienda en la casa de su suegra, en el barrio Fátima de Garupá. 

La investigación
Como ya informó este medio, el recorrido previo de la víctima con su asesino había quedado registrado por varias cámaras de seguridad de comercios y casas particulares y en base a eso se pudo hacer un identikit del sospechoso. Y, crease o no, entre las características del sujeto las fuentes consultadas resaltaron su prominente nariz.
Entonces, entre los perfiles trazados apareció el del ahora detenido, quien es conocido por el alias Narizchata. Los efectivos lo conocían por sus antecedentes -ninguno tan grave como el se le endilga ahora-  y sabían que vivió cerca de El Acuerdo, en el barrio Giovinazzo y que en la actualidad estaba en una “tapera” en Villalonga. Sin embargo, no tenía domicilio fijo.
En tanto, en la jornada del lunes la denuncia de su novia, quien dijo que lo habían echado de la casa, acotó la búsqueda significativamente y fue sólo cuestión de tiempo.
No obstante, eso no es todo. “Una cara parecida puede tener cualquiera, pero el tema es encontrar las prendas que usaba”, dijo un vocero consultado, aclarando que los elementos en su contra son varios. Es que en la casa donde se alojaba encontraron unas zapatillas y una remera coincidentes con los que vestía el criminal al momento del hecho. El pantalón, muy sucio, lo llevaba puesto.
Todo eso, más el arma tipo puñal de 24 centímetros, de un sólo filo y con mango forrado en lonjas de cuero serán sometidos a pericias por parte de los especialistas de la División de la Policía Científica de la Unidad Regional X.
El joven permanece ahora detenido en una celda a la espera de determinaciones de Fernando Verón, titular del Juzgado de Instrucción Tres de Posadas, quien lleva el caso. Posiblemente tendrá la posibilidad de dar su versión de los hechos en audiencia indagatoria entre hoy o, a más tardar, mañana. 

El hecho
Según lo reconstruido por las autoridades, el sábado 10 de noviembre a la madrugada, después de concurrir a varios locales bailables, Jonathan Ramírez se bajó de un colectivo urbano en la parada ubicada sobre la colectora de la ruta nacional 12. Desde allí caminó junto a su asesino un par de cuadras, hasta la intersección con la avenida Salvador Miqueri, donde se produjo el ataque fatal.
La estocada no quedó registrada debido a que sucedió detrás de un camión abandonado. Sólo se ve que el agresor siguió por Miqueri caminando como si nada hubiera pasado. Más adelante una filmación de una casa revela cómo el responsable pasa corriendo con una remera oscura y un pantalón claro, según el testimonio de la propietaria.
Joni pidió ayuda en un hotel que está allí, pero según sus familiares, los trabajadores del lugar no le abrieron y cayó malherido. Una ambulancia lo llevó hasta el Hospital Ramón Madariaga, donde falleció en horas de la tarde. Hasta ahora no están del todo claras las circunstancias del hecho, puesto que el joven tenía todas sus pertenencias.

La familia de Yoni expresó sus dudas sobre la detención

Una vez conocida la detención del sospechoso, El Territorio se comunicó con Nélida, la madre de Jonathan, quien encabezó las marchas exigiendo el esclarecimiento del crimen.
La mujer dijo que hasta ayer a la tarde no le habían notificado la detención del sospechoso, pero  que las imágenes que vio en los medios le dejan muchas dudas de que “Narizchata” sea el asesino.
“Yo vi el video y el que le atacó a Yoni es más joven, alguien más juvenil. Yo nunca escuché hablar de él acá en el barrio, los amigos me llaman y me preguntan quién es, nadie sabe”, expresó.
Dijo que en las filmaciones se ve a la víctima y victimario hablando con confianza, por lo que cree que su hijo conocía al asesino. “Jonathan no era una persona que hablaba con desconocidos” insistió.
Agregó que no quiere que “agarren a cualquier perejil”, que lo que buscan es saber quién es el asesino de su hijo que hasta que “no me muestren las coincidencias con el identikit, no voy a creer”.
La mujer desarrolló sus suspicacias en relación a que la detención se hizo un día después de la última movilización que se realizó, en este caso desde la plaza 9 de Julio hasta el juzgado interviniente. Es que anteriormente también habían demorado a un sospechoso luego de una movilización.
Según contó, su abogado se va a poner al tanto de la situación procesal del implicado en las próximas horas.
Insistió en que se investigue a las personas que estuvieron con Jonathan la noche del crimen, puesto que asegura que le tomaron declaración, pero no le secuestraron los teléfonos. 

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