El drama de una posadeña que no puede salir de Indonesia

martes 14 de abril de 2020 | 5:00hs.
El drama de una posadeña que no puede salir de Indonesia
El drama de una posadeña que no puede salir de Indonesia
Victoria Bergunker

Por Victoria Bergunker interior@elterritorio.com.ar

El drama de los argentinos varados en otras partes del mundo sigue estando latente. Organizados en grupos de WhatsApp, se unen para compartir información y brindarse aliento entre sí, ya que en algunos casos la posibilidad de volver al país es casi nula.
Este es el caso de la posadeña Mora Mazal (26) y su pareja, Sebastián Ramos, quienes actualmente están varados en Indonesia, en el sudeste asiático.
“En realidad Indonesia es parte de un plan mucho más grande, no fue nuestro primer destino al salir del país. Con Seba nos fuimos de Argentina hace casi un año hacia Nueva Zelanda, con una visa de trabajo. El plan desde un principio fue trabajar para poder ahorrar y recorrer después el sudeste asiático”, comenzó relatando a El Territorio.
Luego de trabajar durante once meses, decidieron empezar su recorrido por esa región con esos ahorros. Llegaron a Bali a principios de marzo, cuando en Indonesia aún no había casos: “Si no me equivoco, en Europa las cosas todavía estaban calmas y por supuesto todavía no se había declarado el coronavirus como pandemia”.
El comienzo del viaje transcurrió con total normalidad, como cualquier aventura turística, pero a la semana, después de pensarlo y hablarlo mucho, decidieron volver. “Nuestras familias estaban preocupadas y realmente no sabíamos si nuestro proyecto de viaje iba a poder continuar, y sobre todo, queríamos estar seguros y sanos”, comentó Mora.
Para ese entonces, conseguir pasajes ya se había tornado bastante complicado, muchos aeropuertos estaban cerrando sus puertas y muchos vuelos se estaban cancelando con sólo horas de anticipación. 
“Para ese momento estábamos en tres grupos distintos de WhatsApp de argentinos en Indonesia, con la mayoría de los integrantes queriendo volverse. Esa semana en particular fue muy angustiante, para nosotros y para muchísimos argentinos (y turistas de todo el mundo) acá en Bali, porque las opciones para volver a los países de origen se iban haciendo cada vez más limitadas”, dijo.
Además, según sostuvo la posadeña, a mucha gente le habían llegado a cancelar tres vuelos en menos de una semana, muchos no podían pagar los viajes que había disponibles y otros no querían arriesgarse a perder el dinero.
“Nosotros decidimos sacar un vuelo, con el corazón en la garganta y sabiendo que era muy posible que suceda algo que no nos permita tomarlo. Y así fue, los dos países donde teníamos que hacer escala al día siguiente de que sacamos el vuelo habían cerrado sus aeropuertos incluso para pasajeros en tránsito”, se lamentó.
Mientras tanto, la joven pareja veía casi como en una película un rollo poco habitual: la situación se replicaba en todos los países y las medidas en muchos casos eran cada vez más drásticas. Después de días de angustia e incertidumbre, cuando su vuelo se canceló definitivamente, decidieron quedarse a hacer la cuarentena en Indonesia.
“Acá no se implementó la cuarentena tal como en Argentina, ya que la mayoría de la población vive al día y no trabajar por un día tiene mucho costo en la economía familiar”, detalló.
Como sea, había que tomar decisiones. Entonces resolvieron alquilar algo privado para aislarse por completo y buscaban en lo posible un grupo de argentinos, para estar acompañados y compartir gastos. “Nos contactamos con dos parejas que formaban parte de uno de los tantos grupos de WhatsApp de argentinos varados en Indonesia, concordamos, y nos mudamos juntos a una casa. Ahora estamos acá, salimos sólo para hacer compras una vez por semana o menos”. 
Según pudieron averiguar, en Indonesia se aplicó el distanciamiento social, los colegios y universidades están dando clases online, algunos negocios cerraron y también los lugares turísticos como templos y playas.
“Tenemos suerte de que no es un país caro y también de que nuestro viaje estaba recién comenzando, quiero decir que tenemos plata para pagar el alquiler. Pero hay gente que no está en la misma situación que nosotros, que no tiene plata para alquilar algo”, manifestó. 
Sin embargo, a pesar de llevar ventaja respecto a las necesidades básicas, la incertidumbre es constante. “Ningún país estaba preparado para la pandemia, pero Indonesia corre con serias desventajas. Es el cuarto país más poblado del mundo y los servicios de salud definitivamente no están listos para afrontar una situación de esta magnitud”, dijo con cierto temor.
Desde este punto de vista, remarcó: “Estamos esperando una respuesta concreta por parte de nuestro país, nosotros queremos volver a nuestras casas. Por el momento, la frontera argentina está cerrada, incluso para nosotros. Hemos estado en contacto con el cónsul, pero más allá de sus buenas intenciones, yo creo que esta es una situación que lo excede”.
Finalmente, Mora reflexionó acerca del destino que hasta el momento es incierto para todos: “¿A quién le gustaría estar lejos de su país en una pandemia? No sabemos cómo va a seguir todo esto en un país que realmente cuenta con pocos recursos. A eso se le suma una cuota de ansiedad al saber que es un país realmente distinto al nuestro, con otro distinto idioma y distintas costumbres”.