Contra el aislamiento, Bolsonaro presiona a los gobernadores

Sábado 28 de marzo de 2020
Bolsonaro festejó la reapertura de algunos lugares turísticos, aunque muchos siguen cerrados y custodiados.
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y su hijo senador, Flavio Bolsonaro, promovieron en sus redes acciones y mensajes que atacan la restricción de circulación como medida para contener el avance del nuevo coronavirus.
En la noche del jueves, el presidente divulgó en su cuenta de Facebook un video de una caravana de vehículos celebrando la reapertura de comercios y escuelas en un balneario en Santa Catarina. “El pueblo quiere trabajar”, escribió el presidente debajo del video.
El mandatario de ultraderecha calificó de “gripecita” la enfermedad que en un mes en Brasil ya suma 3.417 casos y 92 muertos, según el ministerio de Salud. Además, dijo que el coronavirus es “como la lluvia” y que muchos se “mojarán”, pero insistió en la baja tasa de mortalidad de esta nueva enfermedad.
En la misma sintonía, el senador Flavio Bolsonaro distribuyó en Facebook un video que termina firmado por el gobierno federal y que lleva por eslogan central “Brasil no puede parar”. 
En su cuenta de Twitter, mientras tanto, el senador escribe frases como “¡La salud en segundo lugar!”, con mensajes contra la OMS, por ejemplo. 
En sus alocuciones, Bolsonaro suele minimizar la gravedad del coronavirus y ataca a los medios de comunicación y a los gobernadores que, a su juicio, “quieren paralizar” el país. 
En los últimos días, el mandatario ha presionado a los gobernadores para que reabran las escuelas y los comercios, y el Ministerio de Economía llegó a ordenar suspender el pago a trabajadores estatales de beneficios como el pago de transporte y otros adicionales.
Mientras tanto, en los grupos de WhatsApp de los seguidores del presidente comenzaron a convocarse caravanas en varias ciudades y también llamados a realizar movilizaciones.
El miércoles, 26 de los 27 gobernadores de Brasil se reunieron virtualmente y enviaron una carta a la presidencia solicitando apoyo. Todos se pronunciaron a favor de medidas de aislamiento social, dijo al término de la reunión Joao Doria, mandatario de San Paulo, estado epicentro de la enfermedad. 
En la mañana de ayer, Bolsonaro afirmó ante periodistas y seguidores que los gobernadores y alcaldes que determinen el cierre obligatorio de comercios deberán costear el pasivo laboral y aseguró que el gobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, iba a reabrir el comercio el lunes. Pero Rocha desmintió de inmediato que tenga esos planes, en una entrevista con el diario O Globo. 
Bolsonaro también puso en duda las cifras de muertes provistas por el estado de San Pablo. También ha presionado a los gobernadores para que reabran las escuelas y los comercios, y el Ministerio de Economía llegó a ordenar suspender el pago a trabajadores estatales de beneficios como el pago de transporte y otros adicionales.
En esa tensión entre medidas de prevención y actividad económica, el jefe de Estado asistió el viernes al lanzamiento por el Banco Central de Brasil de una línea de crédito de emergencia de 40.000 millones de reales (8.000 millones de dólares) para que las pequeñas y medianas empresas puedan pagar salarios durante dos meses.
La Cámara de Diputados aprobó por su lado la noche del jueves un proyecto de distribución de ingresos por tres meses para trabajadores informales que oscilará entre 600 y 1.200 reales (120 y 240 dólares, respectivamente). 

Cierre de fronteras
En tanto, el gobierno de Brasil anunció ayer por la noche el cierre de sus fronteras aéreas para todos los ciudadanos extranjeros ante el avance de la pandemia de coronavirus a nivel global. La medida se extenderá durante 30 días, informaron las autoridades.
El gobierno federal había prohibido la semana pasada la entrada de extranjeros que provinieran de países considerados como de alto riesgo, y ayer decidió ampliar su alcance.

Ayer, 15 muertos más y ya son 92

El número de muertos causados en Brasil por la pandemia del coronavirus llegó ayer a 92, con un total de 3.417 casos confirmados después de que el pasado 26 de febrero se detectó al primer contagiado, informaron las autoridades sanitarias. Estos datos suponen otros 15 fallecimientos y 502 nuevos positivos en las últimas 24 horas, con lo que se mantiene una tendencia creciente que ha comenzado a dispararse esta semana pero que, según calcula el propio Ministerio de Salud, se acelerará en las próximas semanas. En una rueda de prensa, las autoridades de ese despacho situaron la tasa de letalidad del patógeno en el país en un 2,7%, aunque aclararon que ese dato irá variando a diario. Según explicó el director de Vigilancia en Salud del Ministerio, Wanderson de Oliveira, el 65% de los fallecidos eran hombres, el resto mujeres, y 76 de los pacientes que perdieron la vida tenían más de 60 años de edad, por lo que estaban entre los llamados grupos de riesgo. La situación más grave se mantiene en el estado de San Pablo, el más rico y poblado del país, con unos 46 millones de habitantes y en el que hasta ayer se han detectado 1.223 casos y 68 muertos. Río de Janeiro, el tercero más populoso del país con unas 17 millones de personas, sigue en la lista, con un total de 10 fallecidos y 493 casos confirmados. El coronavirus acabó por llegar esta semana a todas las regiones de Brasil, que tiene unos 210 millones de habitantes y unas redes sanitarias públicas que, según ha advertido el propio Ministerio de Salud, pueden entrar “en colapso” durante el mes de abril.


Paraguay levanta parcialmente la cuarentena

El gobierno paraguayo decidió ayer levantar la cuarentena total, pero mantener algunas restricciones. “Creemos que ya no hará falta tanta firmeza, porque la gente recuperó la conciencia cívica”, subrayó Euclides Acevedo, ministro de Interior.
“La fuerza pública va a seguir controlando estrictamente el protocolo sanitario impuesto por el ministro (Julio) Mazzoleni”, anunció Acevedo en conferencia de prensa y que fue reproducido por el Diario Hoy de Paraguay.
Ayer se informó, en tanto, que tres personas fallecieron en el país por la pandemia del coronavirus y que los infectados ya sumaban 56. 
Ante el crecimiento de casos, el ministro de Salud se mostró ayer partidario de extender las medidas de aislamiento social decretadas por el gobierno, como la restricción a la circulación de personas y vehículos durante las 24 horas del día. La medida tiene como excepción los servicios básicos y, en principio debería finalizar la noche de mañana, tras una semana en vigor.
Mazzoleni dijo en una teleconferencia de prensa que recomendará al presidente Mario Abdo Benítez mantener esas restricciones ante la cercanía de la Semana Santa y el hecho de que el sistema de salud nacional sigue abocado a un brote de dengue.
“No es prudente la movilización de la gente en Semana Santa. Mi recomendación al presidente de la República será que no haya movilización, que se mantenga el distanciamiento social”, dijo el ministro, según la agencia de noticias EFE. 
Abdo Benítez promulgó el jueves una ley de emergencia para hacer frente al impacto económico del coronavirus, que abre una línea de crédito de hasta 1.600 millones de dólares para empresas. 
Para cubrir esta partida, el país deberá tomar más deuda. Desde la izquierda paraguaya cuestionaron que el plan gubernamental mantenga la actual estructura tributaria y advirtieron que no tendrá efecto sobre los sectores más vulnerables. 
En paralelo, el gobierno paraguayo anunció que permitirá el ingreso al país de 155 de sus conciudadanos, entre ellos cinco niños, que hasta ahora estaban varados en la vecina ciudad brasileña Foz de Iguazú. 

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