Crisis
Cadena panadera cerró sus 25 sucursales
Pandanés cerró definitivamente todos sus locales y dejó de operar ayer, después de varios meses de intentar reordenar una deuda que, al momento de presentarse en concurso preventivo, superaba los $1.200 millones. La cadena, que pasó de producir pan artesanalmente en la cocina alquilada de un hostel de San Telmo a contar con 25 sucursales, 118 empleados y una planta industrial de 1.700 metros cuadrados, comunicó durante la madrugada a sus trabajadores que no debían volver a presentarse a sus puestos y que solicitará su propia quiebra.
Los locales amanecieron cerrados y los empleados recibieron la noticia mediante un mensaje de WhatsApp. "Hoy tenemos que comunicarles una noticia muy difícil. Como les contamos, Pandanés viene atravesando una situación económica muy compleja. En este último tiempo estuvimos buscando distintas alternativas para poder continuar, pero, lamentablemente, no encontramos una solución que nos permita seguir adelante", informó la compañía.