El veterinario que hace más de dos décadas cuida la producción animal en San Pedro
En el marco del Día del Veterinario, la historia de Adrián Fernández refleja la vocación de quienes recorren kilómetros de caminos rurales para garantizar la sanidad animal y acompañar a los productores. Oriundo de Paso de los Libres, Corrientes, encontró en Misiones el lugar donde desarrollar la profesión que eligió desde niño y, desde hace 20 años, convirtió a San Pedro en su hogar.
Mientras la mayoría de las personas asocia la medicina veterinaria con la atención de perros y gatos, existe otra rama de la profesión que se forja entre chacras, potreros y caminos de tierra.
Allí, donde el trabajo comienza con el cantar de los gallos y muchas veces termina entrada la noche, el médico veterinario construyó una trayectoria de más de dos décadas al servicio de la producción animal.
El veterinario llegó a con la idea de ejercer la profesión que siempre soñó. Tras desempeñarse durante tres años en la zona centro de la provincia, eligió radicarse en San Pedro, donde fue uno de los primeros médicos veterinarios en dedicarse a la atención de grandes animales.
Su especialización siempre estuvo orientada a la ganadería y al trabajo con bovinos, porcinos y equinos, una actividad que exige recorrer largas distancias para asistir a productores distribuidos en distintos puntos del departamento y de la provincia. “Siempre dirigí mi carrera hacia los grandes animales, sobre todo bovinos, porcinos y equinos” tal como indicó Fernandez quien hizo una pausa en sus actividades para contar sobre esta rama de la veterinaria.
En ese sentido uno de los ejes principales gira en torno al acompañamiento y asesoramiento del productor. Fernández explica que el trabajo veterinario en el ámbito rural va mucho más allá de atender animales enfermos. En muchos casos, su función consiste en planificar la sanidad del rodeo, mejorar la productividad y asesorar a los productores para que obtengan mejores resultados.
En San Pedro, donde predomina la producción de carne, y en Pozo Azul, reconocido por su cuenca lechera, el profesional acompaña desde hace años el crecimiento del sector ganadero.
“En Misiones tenemos una producción bastante variada. En San Pedro predomina la ganadería de carne y en Pozo Azul la producción lechera, donde durante muchos años trabajamos junto a las cooperativas” explicó.
Otra de las particularidades que suele darse solo en esta zona de la provincia, es la atención a los animales de trabajo, especialmente bueyes utilizados en las chacras. “La clínica en grandes animales pasa mucho por los animales de trabajo, sobre todo los bueyes, que presentan problemas en patas y pezuñas que les impiden cumplir su función” contó.
Quien lleva años recorriendo campos, tiene una mirada alentadora sobre el sector, que consideró creció en calidad. Durante las últimas dos décadas, fue testigo de la evolución de la ganadería misionera, donde la incorporación de genética permitió mejorar notablemente la calidad de los rodeos y posicionó a la provincia como una productora de carne cada vez más competitiva. “Misiones dio un paso muy importante en la producción de carne. Hoy los productores cuentan con animales de muy buena genética y en San Pedro predomina claramente la raza Braford”.
Si bien ha habido notables cambios, todavía quedan desafíos importantes. “Nuestro desafío es mejorar los índices productivos. Eso significa aumentar los porcentajes de preñez, parición y destete para producir más kilos de carne por hectárea”, remarcó el profesional.
Para alcanzar ese objetivo considera indispensable fortalecer la sanidad y la alimentación del rodeo. “Hoy debemos ajustar mucho la parte sanitaria, especialmente la primovacunación de los terneros recién destetados, para que lleguen en mejores condiciones a los campos de recría” aseguro.
Entre los principales problemas que observa en los establecimientos ganaderos aparece la disponibilidad de alimento durante el invierno. “El productor tiene que invertir más en pasturas.
Es uno de los déficits que tenemos. En invierno baja mucho la producción de forraje y eso termina afectando la preñez y el destete” manifestó.
A pesar de ello, considera que la actividad atraviesa un momento favorable. “Hoy la ganadería bovina está pasando por un muy buen momento. Los precios son buenos y hay una demanda de terneros que todavía no alcanza a cubrirse” dijo y agregó que “Gran parte del ternero producido en Misiones sale hacia Santiago del Estero y Salta para terminar el engorde, porque allí disponen de mayor cantidad de granos”.
El crecimiento de la ganadería modificó la forma en que los productores recurren al veterinario. Fernández asegura que cada vez son más quienes buscan asesoramiento para planificar la sanidad de sus rodeos y cumplir con todos los requisitos necesarios para comercializar la hacienda. “El productor tomó conciencia del valor que tiene la hacienda y dejó de ser solamente un tenedor de animales para pensar en producción”.
Además del asesoramiento sanitario, destaca el avance de nuevas herramientas como la inseminación artificial. “Cada vez va a ser una herramienta más utilizada porque permite incorporar genética de calidad sin la necesidad de comprar un toro, cuyo costo hoy es muy elevado”.
Entre las consultas más frecuentes aparecen enfermedades como la rabia paresiante, una zoonosis transmitida por murciélagos hematófagos que continúa siendo motivo de vigilancia permanente en la región.
Profesión desde la infancia
Cuando se le preguntó qué representa la medicina veterinaria en su vida, Fernández no duda. “Es una profesión que elegí desde chico, porque siempre estuve relacionado con el campo.”
Para él, la mayor satisfacción consiste en acompañar a los productores y contribuir al bienestar animal. “Poder producir alimentos con bienestar animal y ayudar al productor genera una enorme satisfacción. Cuando logramos mejorar los índices productivos, especialmente en pequeños productores, la alegría es doble” afirmó con enorme satisfacción poniendo en valor el papel que cumple el veterinario dentro de la comunidad.
“La presencia del veterinario en los pueblos es muy importante porque ayuda a garantizar alimentos sanos y también a prevenir enfermedades que pueden transmitirse de los animales a las personas”.
San Pedro, lugar donde quedarse
La llegada a San Pedro respondió a una oportunidad laboral, aunque con el paso de los años el municipio terminó convirtiéndose en su hogar. “Soy oriundo de Paso de los Libres y cuando surgió la posibilidad de venir a Misiones no lo dudé. Después elegí San Pedro porque era un pueblo muy tranquilo y había necesidad de veterinarios.”
Hoy observa con satisfacción el crecimeciento de la profesión en el municipio. “Cuando llegué éramos muy pocos. Hoy ya somos cuatro veterinarios y eso me pone muy contento porque cada colega aporta nuevas herramientas y nuevas formas de trabajar” concluyó.